Alemania, un país que te recibe con los brazos abiertos
Alemania raramente es el primer país en que se piensa a la hora
de planificar vacaciones, quizás debiera ser tema de estudio de la
sociología porque
Alemania no sólo es un país bellísimo desde su geografía, es un país que encierra un privilegiado tesoro cultural. Un viaje a
Alemania puede devenir en una tranquila estadía familiar en contacto con la naturaleza o una inversión cultural.
Para los primeros: las regiones de Baviera o la Selva Negra, o muchos otros lugares de
Alemania, colmarán su sed de naturaleza espectacular. Para los otros: la elección será difícil ya que
Alemania
desborda de ciudades que atesoran un patrimonio arquitectónico,
histórico o cultural único en Europa. Ya sean grandes ciudades o
pequeños pueblitos muchos son los sitios de
Alemania que han sido declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Todas las grandes ciudades de
Alemania merecen ser
conocidas por su patrimonio arquitectónico y sus museos. Pero el país
cuenta igualmente con pintorescos pueblitos donde la cultura local
merece ser descubierta y apreciada.
Además, es justo reconocer, allí adonde vayamos en
Alemania seremos cordialmente recibidos por el habitante, algo que también podremos apreciar si sólo concurrimos a
Alemania
para participar en alguno de los festivales que tienen lugar a lo largo
de todo el año: la fiesta de la cerveza, la fiesta del vino, sus
famosos carnavales...además de su gastronomía y su bebida nacional, ¡la
cerveza!
Alemania ocupa una posición central en Europa y
posee una excelente red de transporte lo que la hace muy accesible.
Existen tres posibilidades para llegar a
Alemania dependiendo de nuestros gustos, nuestro tiempo y nuestro presupuesto.
Viajar en avión: todas las ciudades importantes de
Alemania
disponen de aeropuerto, el más importante es el Frankfurt que además
enlaza con los trenes de alta velocidad. Berlín, a pesar de ser la
ciudad capital no tiene el aeropuerto más grande pero, tiene tres, los
vuelos provenientes de Europa del oeste generalmente aterrizan en el
aeropuerto de Tegel.
Si nuestro vuelo no llega directamente al
destino elegido, no importa, hay una oferta importante en vuelos
nacionales y la red ferroviaria está muy extendida.
Viajar en
tren: la red ferroviaria alemana es de las más competentes de Europa,
tanto en lo nacional como en los enlaces internacionales, incluidos
trenes de alta velocidad. Es posible comprar pases que permiten viajar
libremente por toda
Alemania y por países limítrofes durante un período de tiempo.
En coche:
Alemania
dispone de una red vial de más de 11.000 Km. las autopistas son
gratuitas y no hay límite de velocidad en algunos tramos. Reconocemos
fácilmente las autopistas por la señalización "A" (del alemán autobahn).
Las carreteras nacionales se reconocen por la "B" (Bundestrasse). Es
obligatorio estar muñido de los papeles de propiedad del coche, el
permiso de conducir y el seguro.
En autobús: si bien el trayecto
puede ser muy prolongado y no todas las ciudades disponen de empresas
que realicen el trayecto, aquéllos que se decidan por este medio habrán
elegido el más económico (aunque algunas empresas de vuelos charter
presentan tarifas muy convenientes).
Alemania es un país
demasiado vasto para conocerlo en su totalidad pero estos son algunos de
los itinerarios aconsejados según los días de los que disponemos.
- Escapada de 3-4 días:
lo más aconsejable es concentrarse en Berlín, la ciudad cuenta con
numerosos monumentos y museos, una agradable diversidad arquitectónica,
siendo contrastante el urbanismo de la parte oeste de la ciudad con la
del este, tan particular del comunismo. Muchos son los museos siendo el
Pergame el más famoso de todos.
- Estadía de una semana:
podemos llegar y recorrer Berlín y viajar a Dresde, llamada la
"Florencia del Elba" gracias a una arquitectura muy parecida a la del
Renacimiento. Otro circuito aconsejable es Baviera, la región más
turística de Alemania. Llegar a Munich, recorrer los Alpes, visitar los castillos del rey Luis II de Baviera, sobre todo el de Neuschwanstein.
- Estadía de dos semanas:
primero nos conviene elegir qué zona visitar ¿el norte o el sur? ya que
este país es realmente grande.Si elegimos vacacionar en el norte,
podemos comenzar nuestras vacaciones por el este, Berlín y Dresde, sin
olvidar la Suiza Sajona, tomando hacia el oeste, nos podemos detener en
la región de los lagos de Mecklembourg y luego seguir hacia Hamburgo y
visitar la ciudad Lubeck, llamada la "Reina de Hanse".
Pero puede ser que las montañas del sur de
Alemania
nos atraigan más entonces podemos pasar una semana en Baviera y Munich,
recorrer la maravillosa Selva Negra donde las caminatas son
absolutamente especiales. Empaparnos un poco de cultura en Colonia,
descubriendo su magnífico patrimonio arquitectónico y volver a la
naturaleza recorriendo el valle del Rin.
Las tarifas y los
precios varían considerablemente de una región a otra y algunas son
realmente muy caras. Como sucede en todos los lugares, los pequeños
pueblos son más económicos que las grandes ciudades.
Es preferible
reservar con anticipación y tener en cuenta el calendario de
festividades ya que muchos lugares, no sólo aumentan sus precios en
ciertos períodos, también se saturan de turistas nacionales y
extranjeros. Es imposible ir a Munich durante la Oktoberfest sin
reservación ¡Ni pensarlo!
Alemania dispone de una gama de
hoteles de todos los precios imaginables en función de sus servicios. A
veces es preferible salir del centro de las grandes ciudades o elegir
una posada en un pueblo para encontrar tarifas adecuadas a nuestro
presupuesto. Debemos saber también que no todos los hospedajes de
Alemania incluyen el desayuno en el precio de la habitación. Si por casualidad viajamos a
Alemania
sin reservación, todos los hoteles con disponibilidad presentan un
cartel con la leyenda "Zimmer frei" que significa que hay habitaciones
disponibles.
Además de las grandes cadenas hoteleras, de los hoteles nacionales, en
Alemania
existe un tipo de alojamiento bastante particular llamado "Gasthof". Es
una especie de posada, generalmente pequeña y familiar, que cuenta con
un restaurante y algunas habitaciones, sus tarifas suelen ser
razonables, su comida excelente y el ambiente agradable y familiar.
Otra forma económica de alojarnos en
Alemania
es en casas particulares, muchas familias abren sus puertas y alquilan
habitaciones a los turistas. Es una forma además, de absorber la cultura
del lugar, conocer sus costumbres, sus comidas típicas, sus leyendas.
Las
vacaciones rurales se han desarrollado en los últimos años debido a la
demanda de vacaciones ecológicas o de verdadero descanso.
Para los jóvenes,
Alemania
cuenta con más de 600 albergues juveniles (por supuesto debemos poseer
la membresía) algunos de ellos se encuentran en edificios históricos.
Son económicos, disponen de habitaciones simples, dobles o triples pero
presentan el inconveniente del horario de ingreso nocturno que suele ser
muy temprano y que en muchos la edad límite de admisión es de 27 años.
Otro tipo de alojamiento muy bien organizado en
Alemania es el alquiler de apartamentos, todas las oficinas de turismo de
Alemania tienen un listado completo. Esta alternativa nos permite preparar nuestras comidas y no depender de restaurantes.
Con respecto a los cámpings,
Alemania cuenta con más de 2200, muchos permanecen abiertos todo el año. Están todos muy bien equipados y en lugares de ensueño.