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Qué visitar en Hammamet

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Hammamet: Las mejores playas

Qué hacer en Hammamet

Qué visitar en Hammamet Sin duda, el mejor momento del día para visitar Hammamet es a la caída de la tarde, momento en el que los cafés comienzan a llenarse y las calles sacan a relucir el auténtico día a día de los tunecinos, jovial y reposado. Para gozar de las mejores puestas de sol, nada mejor que acercarse hasta el café que abre sus puertas junto a la Kasba, un lugar perfecto para disfrutar de un té mientras los rayos solares confieren a la ciudad una apariencia única.

A su vez, también resulta más que recomendable acercarse hasta la medina hafsí, que encierra un dédalo de callejuelas salpicadas de antiguos baños y comercios. Otras calles importantes son la avenida de Habib Burguiba y la avenida de la République. En esta última se localizan la mayoría de comercios y bancos de Hammamet, sin obviar algunos de sus restaurantes más famosos. Ambas arterias confluyen en el Centre Commercial, inaugurado en 1979.

Eso sí: si la prioridad es disfrutar del sol y del mar, hay que tener en cuenta que la ciudad cuenta con dos áreas turísticas. La más antigua, al norte, se extiende entre Hammamet y Nabeul, mientra que la nueva, Yasmine, se encuentra más al sur, a unos 9 km del centro urbano de Hammamet. Ambas se caracterizan por sus excepcionales playas, muy limpias y vigiladas por la policía. Asimismo, también gozan de numerosos servicios y excelentes infraestructuras, si bien las de la zona norte son mucho más extensas. En contrapartida, Yasmine es un lugar más selecto, con hoteles de la máxima categoría y el principal puerto deportivo de Túnez.

En cualquier caso, los atractivos de Hammamet y sus inmediaciones no acaban aquí. A continuación, se resumen sus principales reclamos.

  • Ain er-Rahma
Esta localidad, situado en el golfo de Hammamet, exhibe las ruinas de la antigua colonia romana de Pheradi Majus, a la que es posible acceder a través de un arco de triunfo. En este yacimiento arqueológico se han identificado un ninfeo dedicado a Neptuno y erigido en tiempos de Antonino Pío, el foro (rematado en su ala sur por un pórtico) y las ruinas de un edificio que pudo estar consagrado a Saturno y que posteriormente se destinó a funciones defensivas.

  • Avenida de Habib Burguiba
Se trata de la vía principal de Hammamet, y cuenta con numerosos centros comerciales, galerías y restaurantes. La plaza central que se despliega junto a ella alberga por las mañanas un mercado de verduras y pescado. Sin embargo, el paisaje urbano cambia radicalmente a la caída de la noche, ya que el protagonismo pasa a ser patrimonio de los locales de ocio nocturno de Hammamet.

  • Bir Bou Regba
Se trata de un municipio próximo a Hammamet y situado muy cerca de la zona turística de Nabeul. Además de su bullicioso mercado, también merece la pena visitar la pequeña cascada del río Faura, que fluye sobre unas piedras que podrían ser los vestigios de un antiguo acueducto de la época romana. A su vez, en una de las cañadas del valle, en un paraje conocido como Thinissut, se elevaba el santuario consagrado del dios Baal Hammon y de su consorte, Tanit. Ambas deidades fueron veneradas en poblaciones rurales hasta el siglo I d.C.

  • Centro Cultural Internacional
Ubicado en la avenida de las Nations Unies, se halla en la villa construida por George Sebastián en los años veinte del siglo pasado. Su planta baja da cabida a un edificio rodeado de un bellísimo parque. Durante julio y agosto, el centro acoge la programación del Festival Internacional de Hammamet, que reúne a los mejores cantantes del mundo árabe.

  • Cheguernia
Esta pequeña villa del golfo de Hammamet se eleva sobre la antigua Uppenna, de la que aún se conservan algunos testimonios. De la basílica, cuyos mosaicos pueden admirarse hoy en Enfida, aún se distingue el baptisterio que acoge dos picas bautismales superpuestas. La superior, que cuenta con un pretil polilobulado, corresponde al período bizantino.

  • Dar Hammamet
Situada en la calle de Sidi Abdallah, se trata de un magnífico ejemplo de construcción tunecina tradicional. Además, en su interior se puede admirar una extensa colección de indumentaria típica de todos los rincones de Túnez. Esta atracción turística abre sus puertas a diario, de las 08:30 h a las 19:30 h.

  • Enfida (o Enfidaville)
Esta población de golfo de Hammamet da cabida a un mercado frecuentado por campesinos, pastores y nómadas de diversos puntos del norte del país. En la antigua iglesia, se encuentra el Museo Arqueológico de Enfida, que puede visitarse de martes a domingo. En él se conservan impresionantes mosaicos con motivos cristianos recuperados de Uppenna y Sidi Abich, así como esculturas y objetos funerarios.

  • Gran Mezquita
El corazón de la medina es el punto sobre el que se eleva esta espectacular mezquita, construida en 1236 por orden de Abu Am Othmar. Desde entonces, el edificio se ha remodelado y ha sufrido dos importantes reformas. La primera de ellas fue llevada a cabo por el rey Hussein, mientras que la segunda, acometida entre 1978 y 1979, corrió a cargo del Ayuntamiento de Hammamet. En cualquier caso, sólo se puede admirar el exterior del edificio, ya que su acceso está vetado a los no musulmanes.

  • Grombalia
Aunque esta localidad se halla 30 km al norte de Hammamet, su animado mercado la convierte en una excursión más que recomendable. La mejor época para acercarse hasta allí es en la segunda quincena de septiembre, ya que es entonces cuando esta población lleva a cabo su Festival de la Vendimia.

  • Kasba
Fue construida en el siglo XV y se halla situada junto a la puerta principal de entrada de la medina (se accede a ella por una escalinata). Desde la terraza superior, se puede disfrutar de unas magníficas vistas sobre el Mediterráneo y la ciudad vieja. De abril a octubre, el horario de visita va de las 08:00 h a las 13:00 h, y de las 15:00 h a las 19:00 h, y de noviembre a marzo, de las 08:30 h a las 17:30 h.

  • Ksar ez-Zit
 En este enclave se hallan las ruinas de la antigua Siagu, donde se han localizado vestigios de difícil identificación de un fortín bizantino y una basílica cristiana.

  • Medina
Bab el-Souk es la entrada principal a la medina, rodeada de una elevada muralla erigida en el año 904 y reconstruida por la dinastía Hafsí en el siglo XIII. La nota más característica de este lugar son los coloridos tenderetes, en los que es posible adquirir todo tipo de productos de artesanía y antigüedades: desde alfombras hasta joyas, pasando por espejos de aire oriental. No obstante, éste no es el único aliciente de la medina: en la primera calle a mano izquierda, el viajero encontrará los baños turcos, que abren para los hombres por la mañana y, para las mujeres, por la tarde.

  • Mezquita de Sidi Abdel Kader
Esta construcción, edificada en 1798 y vecina a la Gran Mezquita, da cabida a la Escuela de Estudios Coránicos.

  • Pupput
A apenas 6 km al sur de Hammamet por la carretera de Sousse se encuentra el recintor arqueológico de Popput, correspondientes a un antiguo asentamiento romano del siglo II d.C. Más tarde, en la época bizantina, se elevó en este mismo lugar una fortaleza. A pesar de que el recinto conserva muy poco de aquella época, los magníficos mosaicos que adornan las tumbas cristianas, del siglo IV, bien merecen una visita. De abril a septiembre, se puede acceder a las ruinas de las 08:00 h a las 13:00 h y de las 15:00 h a las 19:00 h, y de octubre a marzo, de las 08:30 h a las 17:30 h (en ambos casos, todos los días de la semana.

  • Trakruna
Esta pequeña aldea del golfo de Hammamet (se accede hasta allí por la carretera C-133 que lleva hasta Zaghuan) es célebre por su producción de esteras de mimbre. Ésta ha crecido en derredor de la mezquita y de la zauía de Sidi Abd el-Kader, un tipo de santuario islamista. Además, desde allí se puede disfrutar de unos preciosos paisajes.
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