El cabo de Sunión, Atenas
Aunque su famosa estatuta se quedó atrás, en el Museo Arqueológico Nacional, Poseidón no necesita bronce para hacer sentir su presencia. Los griegos siempre han visto el mar como el ansiado regreso de sus seres queridos, para la entrega de mercancías o para conocer noticias de la guerra.
Tal vez sea por eso, que el Templo de Poseidón en Cabo Sounion, con su magnífica vista sobre el mar Egeo, parece cumplir perfectamente con su papel de vigilante del mar.