
El servicio del hotel es excelente, tiene unos trabajadores muy amables que te ayudarán en todo lo que puedan durante tu estancia en Tánger. La habitación que nos dieron era amplia , todos los días nos cambiaban toallas y sábanas . El desayuno es abundante , hay todo tipo de bollería, crepes , zumo de naranja natural, café...
Además tiene un jardín espectacular, con una gran piscina que por la noche está iluminada para darte un baño antes de acostarte, a pesar de haber ido en octubre nos pudimos bañar, pero en verano tiene que ser muy agradable pasar un rato en este jardín.
Recomiendo este hotel por todas sus cosas positivas, a pesar de los malos comentarios de la gente en algunos foros . Si volviese a la bonita ciudad de Tánger estaría encantada de hospedarme en este acogedor hotel.

La única pega es que está lejos del centro, aunque por 20 dirhams se llega en petit-taxi ( taxis azules con una línea amarilla ) sin problema. Además cerca hay un centro comercial , y el fin de semana que estuvimos nosotros había un pequeño recinto ferial al lado.