
la habitación es pequeña, la nuestra daba a un patio interior y el baño es minúsculo, se notaba que era todo muy viejo, necesitaría una reforma, y el aire acondicionado suelta un chorro justo a la cama que te obliga a taparte y con todo eso, congelarte.
Por otro lado, nosotros, que fuimos a finales de julio, creíamos que iba a ser imposible aparcar en Córdoba e íbamos decididos a aparcar en un parking público que tiene un precio concertado con este hotel y de camino a ese parking vinos que en la calle principal (creo recordar Pso. de la Victoria o algo así), había sitios para aburrir al precio de 1 ? (dinero que se le da al vigilante, discapacitado contratado por el ayuntamiento de la ciudad).
En resumen, yo me buscaría otro hotel, este no me dejó buen sabor de boca.