
El hotel se encuentra bien situado. Esta a dos pasos de Plaza la República (donde se encuentra una estación de metro, que en 5 minutos te deja en el Vaticano). El hotel se encuentra a 10 miuntos del Coliseo, y aunque no se encuentre puramente en el centro (Fontana di Trevi, Panteón, etc) esta bien ubicado para ver más cosas. Cualquier que vaya a Roma, va a tener que "patear", ya que hay muchas cosas que ver y esta todo muy disperso.
El hotel francamente bien, la relación ubicación-calidad-precio perfecta. El desayuno normal, no había mucha variedad, pero se podía desayunar perfectamente (salados: jamón york, queso, embutidos; dulce: croissants, tostadas, bizcochos, etc) y zumos. La gente del hotel muy amables, hablan español y te entiendes a la perfección con ellos. Habitaciones muy limpias, todos los días cuando llegábamos a la noche, la cama y todo estaba ordenado y muy muy limpio.

El ruido. Ya lo había leído en guías y foros, y los hoteles son algo ruidosos. Ruidosos desde el punto de vista, que puedes oír a los coches que pasan por la carretera. Nosotros estábamos en la planta 3ª y se podía oír un poco, pero no tenía mucha trascendencia ya que con unos tapones ya quedaba solucionado.