Málaga:
Un paraíso en Andalucía
Conoce la bella Málaga
Llegar a Málaga le permitirá tener un contacto directo con el mar Mediterráneo. Las aguas del océano bañan las costas de la ciudad y, por ello, el verano es la época preferida por los turistas para visitar las playas de Málaga y divertirse al máximo. Además, usted también puede apreciar un encantador contraste en este territorio. Este se origina por la presencia de los altos montes malagueños que rodean los balnearios y conforman una gran barrera para hacer frente al frío y a los vientos.
Málaga: Los mejores lugares para visitar
Si se trata de diversión, en Málaga tiene la oportunidad de acceder a zoológicos, parques de atracciones, jardines botánicos, cruceros turísticos, acuarios y delfinarios. Destacan el Palacio de la Magia y el único Parque de Lobos que existe a nivel mundial. Algunas de las actividades que de las que usted puede ser parte son: pistas de karts, espectáculos ecuestres, vuelos en globo, paracaídas e hipódromo. Todo depende de cuáles son sus preferencias y del tiempo separado para su diversión.
Descubriendo la gastronomía malagueña
Para disfrutar de un delicioso desayuno
en Málaga, la ?Casa Aranda? es uno de los mejores lugares que usted no
puede dejar de visitar. En horas de la mañana, este restaurante le
ofrece una excelente taza de chocolate con churros. El principal pedido
de los turistas que llegan a través de los vuelos a bajo coste y de los
mismos ciudadanos. En esta ciudad generalmente se come más tarde que en
otras naciones europeas.
La diversión y cultura en las noches de Málaga
En las noches de Málaga una actividad muy importante es salir a pasear
por las calles más importantes de la ciudad o ir de compras. Para ello
hay diversos establecimientos que atienden hasta altas horas de la noche
e inclusive hasta la madrugada. En lo que respecta al aspecto
comercial, la mayoría de las tiendas o centros comerciales abren sus
puertas desde las 9 de la mañana y las cierran a las 10 de la noche. Hay
una hora de refrigerio entre la 1 y 2 p.m.
