Isla del Hierro: la joya en bruto de Canarias
Sumergirse en la bellísima y diminuta Isla del Hierro es algo que puede
hacerse de muchas formas. Es posible sumergirse en las aguas
cristalinas de sus costas, plagadas de fauna tropical y vida marina en
abundancia, pero también hacerlo en sus increíbles paisajes terrestres,
sus bosques milenarios, sus paisajes lunares de volcanes y lava y la
riqueza de su artesanía, folclore y tradiciones.
Una Reserva de la Biosfera con mucho por descubrir
La abundancia de ecosistemas agrupados en el Hierro hace que los
fanáticos de la naturaleza en estado puro no sepan por dónde empezar a
explorar la isla cuando llegan a ella. Su temperatura, clima y situación
geográfica ha propiciado la aparición de espectaculares bosques de
sabinas, de las cuales, lamentablemente, quedan ya pocas; pero la
silueta de estas milenarias habitantes de El Hierro, retorcidas y
dobladas ante el empuje del viento constante, es algo que nadie debe
perderse. Para contemplar a las supervivientes de toda una era hay que
acudir al Sabinar del Oeste, pero tampoco hay que dejar de visitar
bosques como El Fayal, pleno de encinas y hayas, o los espléndidos pinos
canarios. Algunos dragos y helechos gigantes sobreviven en la isla,
como testimonio vivo de tiempos prehistóricos.
Mar, repostería y tradición sobre la mesa
Potajes, pucheros, pescados y papas: cuatro palabras que comienzan por
la misma letra, fundamentales para cualquiera que desee probar las
especialidades gastronómicas características de esta hermosa y diminuta
isla. Los potajes de verduras son similares a los del resto de las
Canarias, como el de berros de La Gomera o el de ñame; los pucheros a
base de patatas, carne o pescado, contundentes y deliciosos, tampoco
pueden faltar en las mesas herreñas.
Tradiciones y folklore en los pueblos más pintorescos
La festividad más importante de todo el calendario herreño es la de la Virgen de los Reyes, y cobra su máxima solemnidad e importancia cada cuatro años. Esta fiesta tiene lugar el primer sábado del mes de julio, y la casi totalidad de los habitantes de la pequeña isla se dan cita en Valverde para ser testigos de la procesión que traslada a la Virgen de los Reyes, patrona de El Hierro, desde su ermita hasta la capital, Valverde.