Bella ciudad
Todo el que se acerca a Split descubre un ambiente termal idílico
y un sorprendente aíre románico que impregna la ciudad. Y es que Split
es un importante centro cultural y turístico, declarado Patrimonio de la
Humanidad en 1979.
Entre el mundo medieval y románico
Las calles de Split y sus monumentos muestran mucho más del
desarrollo de esta ciudad a lo largo de la historia. Sin ir más lejos,
el laberinto de callejuelas revelan la variedad de estilos
arquitectónicos a través de sus construcciones más emblemáticas, como
son el mismo Ayuntamiento del siglo XV, o las iglesias de SV Nikola y Gospa od Zvonika.
Salud y sabor acompañado de los mejores vinos
Para comenzar y disfrutar de una buena comida croata, según la tradición de Split,
en primer lugar se abre el apetito con alguno de los licores de uva o
hierbas típicos de Dalmacia, que introducen al comensal en el entrante
de jamón serrano, el chorizo Luganige, y queso que suele servirse en aceite, junto a las típicas las aceitunas, negras o verdes.
Fiestas en Split: música y teatro al aire libre
Además del ocio ofertado por los numerosos bares, pubs y discotecas que se encuentran por Split, los turistas también pueden acudir a diferentes populares encuentros festivos y culturales
que se celebran en la antigua urbe romana.