Día 1: España - San José
A la hora indicada, nos presentamos en el aeropuerto de origen, para salir en vuelo de línea regular, desde la ciudad de origen con destino a San José en Costa Rica. Después de efectuar los pertinentes trámites de llegada y aduaneros, ya podemos recoger el coche de alquiler y empezar a descubrir por qué el lema de este país es tan sencillo como la forma de vida de sus habitantes, que han hecho de este país el más feliz de toda Centroamérica: ¡Pura vida! Tras dejar las maletas en el hotel, nos lanzamos a conocer la bulliciosa y cosmopolita San José. Es la capital de Costa Rica y una de las ciudades más habitadas del país, tanto es así que aquí viven o trabajan la mitad de costarricenses. Comprobarás nada más llegar el tráfico y el ajetreo de esta localidad. Un bullicio que contrasta con la paz que encontrarás en los parajes naturales que la rodean. Uno de los tesoros de la ciudad es su Teatro Nacional, de estilo neoclásico. Imposible no parar de contemplarlo. Es mejor dejar el coche un rato, para pasear por las calles centrales de la ciudad. Junto al Teatro se encuentra el Museo del Oro y, a pocos minutos, el Museo del Jade, ambos reúnen sorprendentes piezas históricas de la cultura precolombina. También puedes pasear por el Paseo Colón y el Parque Central hasta llegar al mercado. Un lugar algo laberíntico, lleno de pasillos en donde encontrarás prácticamente de todo. Este es un buen lugar para empezar a degustar los productos locales, ya que hay una gran variedad de comida y a muy buenos precios. Dispones del resto del día libre para pasear o descansar. Alojamiento en San José.
Día 2: San José - Costa del Caribe (elegir entre Cahuita o Puerto Viejo)
Después del típico desayuno, salimos hacia la costa atlántica por la carretera que atraviesa el Parque Nacional Braulio Carrillo. Éste es un territorio de montañas salvajes cubiertas de bosque tropical y exuberante vegetación que bordea toda la calzada. Aconsejamos salir con tiempo para poder disfrutar tranquilamente del paisaje y efectuar una parada, para entrar en un pequeño sector del parque y pasear por los senderos que ofrecen una fascinante introducción a la selva tropical. Aquí se puede disfrutar de un recorrido en teleférico para adentrarnos en el dosel del bosque, atravesando los espacios forestales con ramas sobrecargadas de musgo y orquídeas, con el sonido de las aves y monos como fondo. Después de haber comenzado a respirar y sentir la naturaleza envolvente de Costa Rica, nos volvemos a poner en Ruta para descender hacia la costa, transitando por paisajes de vegetación más abierta y fincas agrícolas. El río Sarapiqui, que se cruza en el camino, es uno de los más caudalosos del país. Cuenta con varios puntos en los que se puede practicar el rafting de distintos niveles. La Ruta sigue descendiendo hacia la ciudad de Limón, en la costa. Cerca de aquí se encuentran importantes plantaciones de banano que, junto al café y la piña tropical, es uno de los principales productos de exportación del país. En Limón se encuentra el puerto de salida hacia el Atlántico. La ciudad cuenta con una arquitectura única en la zona, tipo colonial, con un marcado estilo caribeño. El Parque Vargas es el centro neurálgico de la ciudad, lleno de palmeras tropicales, donde a menudo puede verse algún perezoso moviéndose lentamente entre las ramas. Saliendo de la ciudad, continuamos bordeando el litoral, con extensas playas de arena blanca sembradas de cocoteros, para llegar finalmente a Puerto Viejo. Por la vía 36 pasarás por delante de Cahuita. Puerto Viejo es un lugar especial. De esos que dejan huella a quien lo visita. Es un enclave pesquero convertido hoy en un atractivo lugar turístico, salpicado de pequeños bares con agradables terrazas, restaurantes y tenderetes de artesanía que invitan a pasear por sus calles. Es una pequeña población con una cálida brisa y música jamaicana de fondo; una localidad multirracial donde predomina la población afrocaribeña de origen jamaicano que sigue manteniendo, en gran parte, sus tradiciones y ritmos. Interesantes atractivos se encuentran es esta zona, en especial los parques marítimo-terrestres, como son el Parque Nacional Cahuita, el Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, situado más al sur o la Reserva India Talamaca, de los indios Bri-Bri. 16 kilómetros separan Puerto Viejo de Cahuita, así que calcula que necesitarás 20 minutos para ir de un sitio a otro. Alojamiento en hotel seleccionado en Cahuita o Puerto Viejo.
Día 3: Costa del Caribe: Cahuita o Puerto Viejo
Disponemos de toda la jornada para disfrutar de la costa de Costa Rica, recorrer las playas de este bello litoral con un paisaje típicamente caribeño, donde los cocoteros y manglares acarician las playas de arena clara, hasta adentrase en el cálido mar de aguas tranquilas. Aquí se encuentran dos espectaculares parques marítimo terrestres: El Parque Nacional Cahuita, que junto con el Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo (más al sur), constituyen una de las áreas de mayor belleza escénica del país, siendo exponentes de la típica vegetación de esta región. El principal atractivo lo integran sus playas de arena blancuzca, sus miles de cocoteros y un tranquilo mar, poco profundo y claro, con arrecifes cercanos a la costa. Un tupido bosque tropical, rico en palmas, manglares y zonas húmedas, con la típica vegetación litoral abundante de cocoteros. El lugar es albergue y refugio de una variada fauna, con pequeños mamíferos, especialmente de los atrevidos monos carablanca, fácilmente visibles, y que incluso llegan a acercarse a los visitantes, así como los monos aulladores, los mapaches, los perezosos y los diversos tipos de aves en las áreas pantanosas y en los manglares. En los arrecifes, no muy lejanos a la costa, destaca el llamado cuerno de arce, donde son frecuentes las langostas, los pepinos de mar, extensas praderas de algas y los coloridos peces típicos de esta mar tropical. Cerca de aquí, en el interior, se puede visitar la comunidad de los indios Bri-Bri. Si bien las comunidades indígenas en Costa Rica se encuentran muy integradas, aún existen algunas de las comunidades que en paralelo al mundo moderno, mantienen ciertas tradiciones, donde se puede conocer sus típicos cultivos, su gastronomía y sus artesanías. Reserva unas horas durante el día para disfrutar de Cahuita. Es un enclave tranquilo, sosegado, alejado del turismo y auténtico. Después de cenar, busca algún puesto callejero que sirva crepes. Alojamiento en hotel seleccionado en Cahuita o Puerto Viejo.
Día 4: Costa del Caribe - Siquirres - Guápiles - Sarapiqui - La Fortuna - Volcán Arenal
Dejamos atrás la costa del Caribe costarricense para dirigirnos hasta Volcán Arenal. El camino es largo y la Ruta más corta te llevará más de 5 horas recorrerla. El primer tramo te llevará por Siquirres y Guápiles hasta Sarapiquí, una pequeña población que se ha convertido en un popular destino turístico por las actividades de ocio y aventura que se realizan en sus reservas naturales. ¡Descubre a tu aire cómo es la auténtica vida de los ticos! Una de las atracciones más interesantes de este trayecto es el Parque Natural Braulio Carrillo: 500 kilómetros de selva tropical en donde podrás avistar más de 500 especies de aves y hasta 135 especies de mamíferos. Desde Sarapiquí, podrás contemplar los campos de bananos. Los tours que se pueden contratar en la zona ofrecen paseos por senderos en donde verás cómo recolectan, ensacan y empaquetan esta fruta, que evidentemente podrás degustar. Aunque ésta no es la única fruta que abunda en sus campos. En el cantón de Siquirres, en las tierras bajas, también podrás ver plantaciones de piñas, otra fruta tropical muy apreciada entre los locales. Una vez llegues al tranquilo pueblo de La Fortuna, te encontrarás en las faldas del Volcán Arenal y próximo al bosque nuboso de Monteverde y Santa Elena. En la Fortuna son conocidos los spas de sus resorts, espacios ideales para descansar después de un largo día de viaje. Aunque, sin duda, el plan estrella del día es visitar el Volcán Arenal, declarado Parque Nacional. Esta región cuenta con una gran biodiversidad. Imagina que sólo aquí se encuentran casi la mitad de las especies de vertebrados terrestres de Costa Rica. Así que si quieres que algunos de ellos -como el mono aullador o el oso hormiguero- te sorprendan, te recomendamos que llegues a mediodía para poder aprovechar al máximo el tiempo en el parque. (Nota. Si quieres quedarte más tiempo para conocer el parque con calma, tienes la posibilidad de ampliar en el mismo momento de la reserva las noches de estancia en Volcán Arenal, en donde además existe una gran oferta de actividades como el canopy, las excursiones a pie y a caballo). Te recomendamos realizar una excursión a pie o a caballo por los senderos que transcurren por el bosque lluvioso y por caminos sobre la lava solidificada, producida en la última erupción en1992. Aquí también podrás comprobar los efectos que este efecto de la lava ha ido produciendo en la naturaleza de este entorno. Aquí también podrás comprobar los efectos que ha producido la lava en el entorno. Desde el mirador Lavas, podrás fotografiar un antiguo río de lava solidificada que data del 1968. Paseando por su frondosa selva tropical, contemplarás todo tipo de animales como monos, tucanes y coatíes. Y además tendrás la posibilidad de bañarte en alguna de las piscinas naturales que existen con aguas termales. Eso sí, antes de meterte, comprueba bien la temperatura. Si dispones de tiempo, te recomendamos llegar hasta el Cerro Chato o la catarata de la Fortuna. (Nota. Recuerda que para acceder a este salto de agua tendrás que ir preparado y cómodo para bajar primero y subir después unos 300 escalones bien empinados, para llegar a la poza y disfrutar de un impresionante baño a los pies de la catarata. Si lo tuyo es la espeleología, te recomendamos acercarte hasta las Cavernas de Venado, una grutas que se crearon hace más de 15 millones de años bajo el nivel del mar. Fue el movimiento de las placas tectónicas de la zona lo que hizo que estas grutas vieran la luz y ahora están abiertas al público. Los que necesiten un buen descanso también tienen otra alternativa en este maravilloso parque. Pueden acercarse hasta el balneario de Tabacón que ha hecho de las aguas termales un auténtico centro de talasoterapia donde seguro recargarás las pilas. Terminamos el día disfrutando de una deliciosa cena en los restaurantes con carta local e internacional que encontrarás en esta encantadora localidad. Alojamiento en hotel seleccionado en Volcán Arenal.
Día 5: Volcán Arenal - Cañas - Liberia - Rincón de la Vieja
Más vale que hoy te despiertes pronto y desayunes bien, porque tienes por delante un día intenso con casi 4 horas en coche para llegar al Parque Nacional Rincón de la Vieja. Salimos del Volcán Arenal bordeando el lago Arenal. Es el mayor lago del país y un curioso lugar en donde quedaron varios pueblos sumergidos durante su creación. El viento del noroeste de Costa Rica es uno de los más constantes del mundo y en esta laguna se aprovecha para generar energía eléctrica a toda la región, pero también para que los amantes del windsurf y el kitesurf surquen sus aguas bajo la atenta mirada de los molinos de viento. La laguna Arenal está considerada como uno de los mejores destinos de windsurf del planeta. Seguimos en dirección a Cañas, que se encuentra a unas 2 horas de camino por la carretera 142. Durante el trayecto, compartirás la calzada con llamativas camionetas y ticos montados a caballo. ¡Así que ten los ojos bien abiertos! Después, puedes seguir por la carretera Panamericana hasta Liberia. Esta cómoda carretera, con varios carriles en ambos sentidos, es una vía que une el país de norte a sur y que además pasa por casi todos los países del continente, desde Alaska hasta Buenos Aires. Siguiendo el trazado de la carretera, cruzarás por llanuras en donde pasta el ganado, vislumbrando diferentes paisajes que se mezclan con bosques a medida que llegamos a nuestro destino. Liberia es la capital de Guanacaste. Conocida como la “Ciudad blanca”, Guanacaste es una ciudad universitaria con olor a mangos y magnolias que se ha convertido en el principal estandarte de la cultura sabanera patria. El majestuoso árbol de Guanacaste, que da nombre a la región, fue declarado el árbol nacional del país. Proseguimos nuestro camino hasta el Parque Nacional Rincón de la Vieja. Para acceder a él tendrás que atravesar un camino rústico, sin pavimentar, pero el destino final vale la pena. No te preocupes si llegas tarde, porque mañana tienes todo el día para explorar el parque. Hoy puedes hacer una primera toma de contacto. Existen varios senderos por los que podrás pasear. Uno de los cortos es el que te llevará por el oeste hasta el "bosque encantado". Pasarás por unas fuentes termales, muy características del parque, ya que dicen que tienen propiedades curativas. Al final del camino, alcanzarás las cascadas de Santa María, las más bellas del Rincón de la Vieja. (Nota. Alrededor de este parque existe una sobrecogedora leyenda. Cuentan los locales que la princesa Curabanda se enamoró de Mixcoac, jefe de una tribu enemiga vecina. Cuando su padre conoció la relación, capturó a Mixcoac y lo lanzó dentro del cráter del volcán. Curabanda se fue a vivir a un lado del volcán y, tras alumbrar a un niño, lo lanzó dentro del volcán para que pudiera estar con su padre. El resto de su vida, Curubanda vivió cerca del volcán y allí aprendió a curar con los materiales que tenía, haciéndose popular entre los locales con el sobrenombre de “la vieja”. La gente se refería a su casa como el “Rincón de la Vieja”. Desde entonces, el volcán lleva ese nombre). Alojamiento en hotel seleccionado.
Día 6: Rincón de La Vieja
Dispones de una jornada completa para seguir disfrutando de los atractivos del Rincón de La Vieja. Nos encontramos en uno de los parques protegidos con mayor diversidad ecológica, conocido por su variedad de flora y fauna y por ser el hogar de dos volcanes: el Rincón de la Vieja (1.895 metros) y el de Santa María (1.916 metros). El Parque Nacional se extiende a ambos lados de la Cordillera de Guanacaste, tanto en el Caribe como el Pacífico, por lo que está dividido en dos sectores. El parque, que es recorrido por más de una treintena de ríos, ofrece al viajero fantásticos escenarios naturales con bellas caídas de agua, hoyos de barro caliente, una laguna de agua volcánica fresca, áreas de descanso y senderos para realizar caminatas o paseos a caballo. Un espectacular refugio natural que nos invita a disfrutar de paisajes vírgenes, a navegar por el río Negro y a realizar diferentes actividades de ocio y aventura. Para explorar al máximo esta zona, lo mejor es que dejes el coche en el aparcamiento y sigas por uno de sus senderos a pie. Otra opción posible, si quieres subir las empinadas cuestas de la montaña de una forma más liviana, es contratar una bicicleta o una excursión a caballo. Los amantes del senderismo podrán elegir entre varias alternativas, entre las que sobresale el llamado sendero “Las Pailas”, un camino que atraviesa vistosas zonas boscosas cuyo atractivo principal es la observación de las fumarolas, pozas, lagunas y saltos de agua. Otra caminata -algo más dura y que podrás realizar siempre que las condiciones climatológicas y volcánicas lo permitan- te permitirá observar el cráter activo. (Nota. Por cuestiones de seguridad, no es posible acceder al cráter desde 2012, año en que entró en erupción por última vez. Sí es posible ascender por sus laderas inmerso en su naturaleza salvaje. Aunque no subas al cráter, la actividad volcánica es intensa y la percibirás al contemplar su volcancito, un cráter de tamaño bolsillo, sus fumarolas de colores, las aguas termales y las piscinas de agua caliente que se encuentran en la selva). Los que quieran más acción, podrán elegir entre un recorrido completo de canyoning o de rappel. Y para los que no tengan vértigo, recomendamos disfrutar del entorno cruzando increíbles puentes colgantes o sobrevolando los árboles practicando el canopy. Como comprobarás durante la jornada de hoy, son muchos los que se acercan hasta aquí en busca de sus aguas curativas. ¡Imagínate sumergirte en ellas mientras escuchas los sonidos de la naturaleza! A medida que asciendas por el parque, podrás contemplar diferentes hábitats. Entre sus bosques tropicales podrás fotografiar la flor nacional, la guaria morada, una preciosidad propia de Costa Rica. Alojamiento en hotel seleccionado.
Día 7: Rincón de la Vieja - Liberia - Playas del Pacífico (elegir entre Guanacaste o Manuel Antonio)
Dejamos el Parque Nacional Rincón de la Vieja y desde Liberia nos dirigirnos a las playas del Pacífico de Costa Rica. A partir de aquí tú decides en qué zona quieres alojarte para conocerlas, en la zona de Guanacaste o en la de Manuel Antonio. Nosotros te informamos de todo lo que puedes ver en cada una de ellas para que puedas elegir el destino que más se adapta a tus gustos. En ambos casos, descendemos hacia la ciudad de Liberia, para seguir hacia la costa, o hacia el sur por la vía Panamericana hasta llegar al desvío de Puntarenas. ALOJAMIENTO EN GUANACASTE. Nuestra primera opción nos llevará a la zona de playas de Guanacaste que nos servirá de base de operaciones para conocer sus áreas naturales, volcanes y playas de azul turquesa. A estas alturas del viaje, seguro que ya te has rendido al característico “slow life” costarricense. Si lo que te apetece es tumbarte bajo el sol en una playa paradisíaca, desconectar del estrés y descansar, en la costa del Pacífico norte encontrarás alguna de las mejores playas del país, con un cierto desarrollo turístico, en sus diferentes bahías y playas. Playas de arena blanca, rosada o grisácea, algunas de ellas con una amplia oferta complementaria. Entre nuestras preferidas se encuentran las playas de Flamingo, Tamarindo, Potrero o Samará, donde se puede disfrutar del sol, el mar y de diversas actividades y deportes como el surf, la pesca deportiva, los deportes acuáticos, el buceo... Una de las experiencias más sorprendentes que podrás realizar durante el viaje es la de contemplar -con las debidas y ultraseguras jaulas de protección- ejemplares de tiburones blancos y peces tropicales. Además, podrás contratar alguna de las excursiones que te llevarán a conocer la ecológica y protegida Isla Plata. Se encuentra a poco más de 1 hora en coche desde Liberia, la capital de Guanacaste, y está alejada de los turistas y el ambiente es puramente natural. Cerca, en la costa del Parque Nacional Marino Las Baulas de Guanacaste, se encuentra el lugar en donde cientos de tortugas baulas, caracterizadas por su piel negra con manchas y su caparazón con cresta, van a desovar entre los meses de octubre a marzo. Lo hacen principalmente en Playa Grande. (Nota. Se puede llegar hasta Playa Grande en coche y, para esta actividad, sólo se puede acceder a ella por la noche, acompañados de un guarda y únicamente en el momento en el que las tortugas ya hayan llegado a la arena. El cupo máximo es de 15 personas por guía, por lo que hay que reservar con antelación directamente en la web del Parque Nacional. Tampoco se permite hacer fotografías ni iluminarlas). Junto al Parque Nacional se encuentra la playa de Tamarindo. Sus olas son famosas entre los aficionados del surf que llegan desde diversas partes del mundo. En sus aguas también descubrirás un mundo marino sorprendente. Y a pesar de ser una reserva natural, aquí también es posible pescar en mar abierto. Sólo tienes que coger alguno de los barcos que realizan pesca deportiva cada día y estar dispuesto a vivir toda una aventura marina. Al final del día, puedes contemplar uno de los mejores atardeceres del planeta en la playa Tamarindo. Aprovecha tu descanso para degustar el guaro, una bebida tradicional de aguardiente de caña que se elabora en el país desde el siglo XIX. ALOJAMIENTO EN MANUEL ANTONIO. Si has optado por alojarse en Manuel Antonio, también tienes todo un mundo de relax, descanso y diversión por descubrir. Para llegar, cogeremos la misma carretera en dirección sur hasta llegar a Puntaneras, el principal puerto del país con vistas al Pacífico. Desde allí, bordearemos la costa hasta llegar a las poblaciones de Quepos y a Manuel Antonio, originalmente un pequeño pueblo pesquero que ha florecido animado por el turismo. Manuel Antonio seduce al viajero con una interesante combinación de parajes naturales de gran belleza y una amplia oferta de actividades y deportes náuticos. La localidad está salpicada de numerosas tiendas y mercadillos de artesanía, galerías de arte y una amplia variedad de terrazas y restaurantes que se animan al caer la tarde. El Parque es uno de los más famosos del país, en su interior, un paraíso natural que cuenta con más de 800 especies diferentes de fauna y flora, que te garantizarán una aventura continua. Puedes pasear por el bosque tropical y estar atento a los animales que pueden sorprenderte… desde monos titís hasta perezosos. Durante la época seca, los verás seguramente en busca de alimento cerca de la playa y, en la época lluviosa, tendrás que explorar en el interior del bosque para detectarlos. Al estar dentro de una reserva natural, aquí la playa está totalmente virgen. Es maravillosa. Puedes bañarte en sus aguas, alejado del bullicio pero ¡ojo! Ya que tendrás que estar alerta porque puede que algún mono o mapache se acerque hasta tu toalla en busca de comida o de algún entretenimiento. En los extremos de la playa, tienes otra acción natural digna de fotografiar: las iguanas que suelen estar tranquilamente tomando el sol a sus anchas. Esta es, sin duda, una imagen de ¡Pura Vida! Alojamiento en hotel seleccionado en Guanacaste o en Manuel Antonio.
Día 8: Playas del Pacífico: Guanacaste o Manuel Antonio
ALOJAMIENTO EN GUANACASTE. Los que han decidido alojarse en Guanacaste pueden seguir conociendo las playas de la costa del Pacífico norte. Entre ellas se encuentra una de las más famosas de Costa Rica: la playa de Sámara. Coge tu cámara de fotos e inmortaliza la auténtica imagen del paraíso. Un sueño hecho realidad. ¡Bienvenido al Pacífico! Es una larga playa de arena blanca con palmeras y aguas turquesas. Pronto descubrirás por qué se considera a Sámara una de la mejores playas del país. En ella encontrarás todas las actividades que quieras realizar. Podrás conocer la fauna marina y los arrecifes de coral buceando; iniciarte en el surf, el windsurf y el kitesurf dejándote llevar por el viento y el mar; disfrutar de agradables paseos a caballo… A la vez, es un espacio de descanso y relax. Encontrarás propuestas para hacer yoga y pilates con vistas únicas que nunca olvidarás. Todo en contacto absoluto con la naturaleza de Costa Rica. Pon atención allá donde mires, porque cientos de animales exóticos seguro que te están observando. Y es que en la costa del Pacífico podrás hacer de todo, como visitar el Parque Nacional de Diriá Costa Rica. Además de ser una reserva natural, el parque cuenta con una de las mayores concentraciones de árboles de Caoba que existen en el mundo. Por fortuna, el gobierno costarricense lo declaró Parque Nacional y evitó así la deforestación masiva que sufría la zona. ALOJAMIENTO EN MANUEL ANTONIO. Si estás alojado en Manuel Antonio, puedes ir al Parque Nacional Marino Ballena, que está a 1 hora de camino. Cuando llegues, deberás dejar el coche aparcado a la entrada del parque porque está prohibida la entrada de vehículos. Eso sí, la recompensa de caminar unos minutos es que verás una hermosa playa que tiene la forma de una cola de ballena conocida como el Tómbolo de Punta-Uvita. Para contemplarla bien lo mejor es llegar a primera hora, cuando la marea está baja. Desde aquí, se hacen excursiones en barco para ver ballenas jorobadas, delfines, mantarrayas y tiburones martillo. (Nota. La observación de ballenas tiene dos temporadas, desde la mitad de Julio hasta mediados de noviembre y de finales de diciembre hasta abril. (Nota. Excursión no incluida). También puedes hacer snorkeling y contemplar bajo el agua una de las reservas de coral más destacadas del país, acercarte a ver las cataratas o, simplemente, disfrutar de las aguas del Pacífico. Alojamiento en hotel seleccionado en Guanacaste o Manuel Antonio.
Día 9: Playas del Pacífico - San José
ALOJAMIENTO EN GUANACASTE. Hoy es un buen día para visitar algunas de las playas de Guanacaste. Nuestra primera parada es la playa de Conchal que está a 1 hora de camino por la carretera 21. Se trata de una hermosa playa que se caracteriza porque su arena está hecha con restos de conchas. Posteriormente, puedes acercarte a la bahía de los piratas, que está a unos 30 minutos en coche, en donde encontrarás una playa rodeada de islotes, perfecta para ver cómo se esconde el sol al finalizar el día. ALOJAMIENTO EN MANUEL ANTONIO. Si estás alojado en Manuel Antonio, hoy es el día de acercarse a ver el mirador del único parque de Costa Rica que la revista "Forbes" incluyó entre los 12 mejores parques naturales del mundo. Necesitarás una hora a paso tranquilo para recorrer el sendero que te lleva a Punta Catedral. Por el camino, podrás cruzarte con monos y perezosos colgados de un árbol tomando el desayuno. ¡Toda una experiencia! Las vistas que verás a tu llegada son espectaculares. Paisajes verticales de pura naturaleza que caen casi en picado sobre la playa y el mar. Posteriormente, puedes relajarte en Playa Espadilla. Otras playas del parque son las playas Gemelas, la de Biesanz y la de Puerto Escondido, una ensenada de 800 metros rodeada de acantilados. A esta última, sólo se puede acceder caminando durante más de 1 kilómetro desde la playa Manuel Antonio. Una advertencia antes ir: ten en cuenta la marea y planifica bien a qué hora te marchas de la playa para no tener ninguna sorpresa de última hora. Lo que es seguro es que Biesanz y Puerto Escondido son menos concurridas que otras. Así que no lo dudes, estira la toalla y disfruta del día a la sombra de alguna palmera. Una vez aprovechada la mañana, ya podemos volver a San José para cenar. Para que calcules a qué hora tienes que volver a ponerte en Ruta hacia la capital, piensa que desde Playa Conchal hay casi 4 horas y media de camino y desde Biesanz o Puerto Escondido el trayecto se cubre en algo menos de 3 horas por la carretera 34 y enlazando con la 27. Una vez llegues a San José, te recomendamos disfrutar de su amplia oferta gastronómica en sus restaurantes de moda. ¿Una recomendación? Te recomendamos degustar los famosos ceviches o los tamales, una mezcla de carne de cerdo, frijoles, arroz, maíz y verduras envueltos en una hoja de plátano. Acompáñalo con chan, una bebida dulce hecha a base de semillas de chan y que tiene un sabor parecido a la lavanda. Alojamiento en San José.
Día 10: San José - España
Presentación en el aeropuerto con suficiente tiempo de antelación para devolver el coche de alquiler y tomar nuestro vuelo que nos llevará de regreso a la ciudad de origen. Noche a bordo.
Día 11: España
Llegada. Fin del viaje y de nuestros servicios.