Día 1: España - Tel Aviv
Salida del vuelo con destino a Tel Aviv. Llegada, recogida del coche de alquiler y traslado al hotel. Dispones del resto del día libre para empezar a descubrir los secretos que esconde la fascinante ciudad de Tel Aviv-Jaffa, que te sorprenderá por su carácter festivo y buen clima. Considerada una auténtica “Ciudad open friendly”, donde cada viajero se encuentra bien acogido, la ciudad de Tel Aviv está considerada unos de los epicentros culturales, comerciales, financieros y tecnológicos de Israel. Comprometida con la historia y la vanguardia, la ciudad agasaja al viajero con llamativos contrastes que merece la pena ir descubriendo sin excesivas prisas. ¡Empezamos! Situada a orillas del mar Mediterráneo y con un agradable clima casi todo el año, su tramo costero de unos 14 kilómetros, desde Herzliya a Bat Yam, es una auténtica delicia. Sólo te hará falta darte un breve paseo por su paseo marítimo -repleto casi a cualquier hora del día por bañistas, deportistas, artistas callejeros, locales y turistas- para descubrir el carácter alegre de la ciudad. ¿Alguna playa para disfrutar del sol y el ambiente? Hilton, Gordon, Frishman, Trumpeldor, Banana, Alma… ¡En Tel Aviv tienes donde elegir! Concretamente, puedes disfrutar en sus trece playas de diferentes ambientes. Y prepara la cámara de fotos, porque aquí los atardeceres frente al mar son míticos. Al caer la tarde, la ciudad se vuelve todavía más dinámica. El espíritu cosmopolita de la ciudad se traduce en una amplísima oferta de restauración y ocio nocturno que se ajusta a todos los gustos y presupuestos. ¡Prepárate para descubrir la noche más famosa de Israel! Hay muchos centros de vida nocturna repartidos por a ciudad. ¿Alguna recomendación para salir a cenar y disfrutar de una copa? Entre nuestros preferidos se encuentran el puerto de Yaffo (al sur), junto a los barcos de faena, la zona de Sarona, con un ambiente más sofisticado, que recuerda además al viajero la vinculación de la ciudad con los templarios alemanes. Los que buscan salir de marcha pueden poner rumbo a Rotchild Boulevard, ¡y qué la fiesta no acabe! Alojamiento en Tel Aviv.
Día 2: Tel Aviv
Puedes comenzar el día disfrutando de un agradable desayuno en las pequeñas y tradicionales cafeterías que se ubican por Sheinken St, Shabazi St o Bograshov St. Después, toca recorrer las boutiques del singular barrio de Neve Tzedek o dirigirte a Nahalat Binyamin St y descubrir sus coquetos comercios repletos de artículos de artesanía, cerámica, joyas, objetos de cristal… Otra de nuestras propuestas del día te llevará a al corazón de Rothschild Boulevard y la plaza Dizengoff, donde debes apuntarte a la interesante “Ruta arquitectónica Bauhaus”, famosa a nivel internacional. Y es la “Ciudad Blanca” ha sido galardonada por la Unesco como Patrimonio Mundial por su abundante arquitectura Bauhaus, que data a los años 20 y 30 del siglo XX. Los más deportistas pueden optar por alquilar una bicicleta, ya que la ciudad es plana, y pasear por el Parque Yarkon, que cuenta con un pequeño zoológico y atracciones para los más pequeños de la casa. ¿Y para comer? Puedes acudir al bullicioso Mercado Carmel (infórmate sobre la Carmel Bite Card) o al mercado Levinsky, que cuenta con sensoriales recorridos culinarios salpimentados de historias, leyendas e increíbles secretos. Otra opción es el mercado de pulgas de Yaffa, una de las visitas imprescindibles en la ciudad. Y si lo que quieres es visitar museos, Tel Aviv te ofrece una gran variedad, como el Museo de la Diáspora (Bet Hatefutsoth), el Museo Eretz Israel, el Museo del Palmaj, el Museum de Israel en el Centro de Yitzhak Rabin, el Museo de Artes de Tel Aviv... Además de los museos, la ciudad ofrece interesantes exposiciones en las galerías de la calle Gordon y lugares tan atractivos como el Teatro Cameri y la Nueva Ópera Israelí. (Nota: Tanto el Museo de Artes de Tel Aviv y el Museo de la Diáspora Beit Hatfusot te introducirán en la cultura judía. Aquí te encontrarás una reproducción de la Sinagoga del Tránsito de Toledo. Recuerda que los mercados de artesanía en Binyamin de Nahalat están abiertos al público los martes y viernes). Tanta cultura seguro que ha conseguido abrirte el apetito. Hoy podrías cenar en el siempre animado puerto de Tel Aviv (al norte) o la zona de “Hatachana”, con un ambiente más familiar. Alojamiento en Tel Aviv.
Día 3: Tel Aviv - Cesarea - Haifa - San Juan de Acre - Galilea (Tiberias)
Salimos de Tel Aviv en dirección a Galilea por la autovía Hwy 2. (Nota. Ten en cuenta que en algún tramo de la autopista hay que pagar peaje (Haifa-Akko). No incluido). A menos de una hora de coche aparece Cesarea, una población milenaria que fue una de las más importantes poblaciones de la antigüedad y cuyo puerto rivalizó por ser uno de los más importantes del Mediterráneo. Esta ciudad fue fundada por Herodes I el Grande en el siglo I a. C y dedicada al emperador Cesar Augusto. Herodes quiso diseñar una ciudad grandiosa, fiel reflejo de su poderío. Pasea, sin prisas, por este museo al aire libre, repleto de ruinas como la torre de Stratos, el acueducto, el anfiteatro, el teatro, el palacio del promontorio, el hipódromo, las termas decoradas con mosaicos… Y explora los edificios construidos por el rey Luis IX de Francia en tiempos de los cruzados. Y para finalizar, puede ser una buena opción dirigirse al edificio Caesarea Experience, donde se proyecta cada diez minutos un documental sobre la historia de esta población milenaria. Si lo deseas y el tiempo acompaña, puedes darte un chapuzón en su tranquila y bella playa. Además, en su puerto es posible practicar el submarinismo y realizar un circuito guiado por el rompeolas de Herodes. Nuestro recorrido continúa hasta Haifa, a media hora en coche, y considerada por muchos como la “Capital del Norte”. Se trata de una ciudad con especial encanto. Aquí las laderas escarpadas del Carmelo se suavizan produciendo paisajes especialmente bellos, con vistas impresionantes, paisajes urbanos, reservas naturales como el Parque Nacional del Carmel, fotogénicos jardines y enclaves de gran importancia desde el punto de vista religioso. En Haifa encontrarás una atmósfera de convivencia única entre cinco comunidades religiosa diferentes: judíos, cristianos, musulmanes, drusos y bahá'ís. ¡No te pierdas los Jardines Bahaíes! También conocidos como los Jardines Colgantes de Haifa. Pasea sin prisas por sus terrazas ajardinadas situadas en torno al monte Carmelo y al santuario del Báb, con su refulgente cúpula dorada. Descubre la elegancia de su trazado que han llegado a comparar con los jardines del mismísimo Versalles francés. No en vano, han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. (Nota. Te recomendamos que consultes los horarios de apertura, ya que la entrada es limitada. No incluido). Otros puntos de interés son la Cueva del profeta Elías, considerado un importante lugar de peregrinación para judíos, musulmanes y cristianos. Por último, Haifa te ofrece excelentes playas, como la de Hof HaCarmel, próxima a la estación de tren. Esta playa posee un agradable paseo marítimo con abundantes restaurantes y cafeterías. Por otra parte, las playas de Zamir y Dado, situadas más al norte, también son buenas opciones para refrescarse. (Nota. Si dispones de tiempo, puedes acercarte a las aldeas drusas de Isfiyah y Daliat el Carmel). Y continuamos nuestra aventura, ahora en Acre, a algo más de veinte minutos en coche hacia el norte y ya próximos a la frontera con Líbano. Se trata de una pequeña población, repleta de historia y relacionada especialmente con los cruzados. De hecho, llegó a ser capital y puerto del Reino latino de Palestina. Lo mejor opción es recorrer sus calles, sin prisas, y empaparte de su historia milenaria. Descubre sus puertas y murallas, la mezquita de Al-Jazzar, el Museo de los prisioneros clandestinos, dedicado a la resistencia judía frente a los británicos, su ciudadela y la asombrosa ciudad subterránea de los cruzados, con sus sorprendentes salas abovedadas, y el túnel de los Templarios, que comunica el puerto con un palacio templario. Razones que han llevado a que esta milenaria ciudad amurallada haya sido reconocida por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Si dispones de tiempo puedes acudir a la atracción “Caballeros del Reino”, en la antigua Ciudadela de los Cruzados de Acre, diseñada para mostrar los 4.000 años de historia de Acre a través de exposiciones, fotografías, vídeos... ¡Incluso con un auténtico mercado de cruzados! Cuenta con audio guías en 10 idiomas diferentes. Otra parada interesante podría ser el mercado de la ciudad que todavía conserva los olores y sabores típicos de Oriente Medio. Si queréis comer algo podéis elegir alguno de los restaurantes con vistas al mar de la antigua zona portuaria. Y, después de un día intenso, ponemos fin a nuestro jornada dirigiéndonos a Tiberias, a orillas del mar de Galilea. Llegaremos, tras una hora en coche, por las rutas 79 y 77. Allí te recomendamos un recorrido nocturno (Akko) y cenar algo en la zona del puerto. Alojamiento en Tiberias (Tiberíades).
Día 4: Galilea (Tiberias) - Mar Muerto
Hoy despiertas en la Baja Galilea, de belleza e importancia histórica desde tiempos de la Biblia. Concretamente en la pintoresca Tiberias, localizada a 200 metros por debajo del nivel del mar y que debe su nombre al emperador Tiberio. Actualmente es una ciudad moderna, repleta de vida y que representa de uno de los núcleos urbanos más destacados de la región de Galilea. La ciudad ofrece al viajero numerosas atracciones culturales, religiosas, turísticas, balnearios de aguas termales, senderos para disfrutar del bello entorno natural... Puedes recorrer su paseo fluvial o dirigirte al edificio Galilee Experience, donde se proyecta un audiovisual sobre el origen de la ciudad. Sus lugares más representativos son el monasterio greco-ortodoxo de Los Doce Apóstoles, las mezquitas de al-Amari y al-Bahr, la iglesia de San Pedro, las murallas de la ciudad antigua, las importantes ruinas ubicadas en el Parque Arqueológico Berko y el Parque Nacional Hamat Tverya. Aquí puedes visitar su histórica sinagoga y contemplar su precioso suelo en mosaico. Por último, puedes visitar las tumbas de los rabinos Meir Baal Hanes y del célebre filósofo Maimónides. (Nota. En la zona de Galilea el sol brilla unos 300 días al año y el clima suele ser agradable, razón por la que se ha convertido en un dinámico núcleo vacacional. Desde Tiberias recomendamos las excursiones opcionales a Hamat Garder (Spa), Tel Hazor (arqueología y las cuevas de Rosh Hanikra). Tras la visita, nos ponemos de nuevo en Ruta rumbo al Mar Muerto, que nos llevará un par de horas desde Tiberias por la Ruta 90. Se trata de una zona única en el mundo cargada de referencias bíblicas y judías. El Mar Muerto tiene una extensión de 65 kilómetros de costa y está situado a 400 metros bajo el nivel del mar. ¡Salud y belleza en el enclave más bajo de la Tierra! Y es que las propiedades curativas del Mar Muerto y de los manantiales cercanos son conocidas desde hace milenios. Te proponemos las siguientes actividades que puedes realizar en este paraje único. La playa de Mineral Beach es una de las más bonitas del Mar Muerto. Es hora de que flotes en sus célebres aguas y, cómo no, embadúrnate de barro y siente los beneficios que produce en tu piel. Después, puedes darte un baño en sus aguas termales o en piscinas de agua dulce. Otras playas interesantes son las privadas de Kalia o la pública de Ein Gedi, donde te recomendamos que lleves calzado adecuado, por si hay piedras. (Nota. Te recomendamos que te bañes solo en las zonas indicadas y que uses protección solar y gafas de agua. Recomendamos bañarse aprimera hora de la mañana durante la época de calo, de abril a octubre aproximadamente. Dormir en el Mar Muerto es el mejor tratamiento para relajarse y alejarse de la rutina diaria. Especial atención si se tiene la tensión baja. Aprovecha para comprar productos de cosmética, ya que aquí suelen tener precios más competitivos). Alojamiento en el Mar Muerto.
Día 5: Mar Muerto - La Masada - Reserva Natural de Ein Guedi - Parque Nacional de Qumrán- Jerusalén
Otro punto de visita obligada es la Masada, una meseta desértica situada al suroeste del Mar Muerto. Si ves amanecer en este entorno disfrutarás de unas vistas sublimes. Se trata de un paisaje insólito y desolado, repleto de restos arqueológicos, declarado por la Unesco como Patrimonio Mundial. Para acceder a la ruinas de la cima, puedes caminar por el famoso “camino de la Serpiente”, el ascenso es de unos tres cuartos de hora, o subir en teleférico. No te pierdas el palacio del rey Herodes, los baños, el Palacio occidental, la cisterna de agua, la iglesia bizantina... ¿Nuestra recomendación? Sube caminando a primera hora y baja en funicular. Otro enclave a destacar es la Reserva Natural de Ein Guedi. Antes de visitarla, te aconsejamos consultar los horarios para evitar sorpresas, pues suele cerrar pronto sus puertas. En el Centro de Interpretación te informarán sobre los senderos que puedes recorrer a pie. (Nota. Entrada no incluida). Está ubicada en el entorno del desierto de Judea. Aquí encontrarás cascadas, oasis en medio del desierto y piscinas naturales donde podrás bañarte. ¡No te pierdas la cueva de Dodim o la cascada de David! También es posible dirigirse al Parque Nacional de Qumrán, donde observarás ruinas de un acueducto, canales que abastecían de agua esta comunidad judía, considerada como la secta de los esenios. Sus importantes manuscritos, conocidos como los rollos del Mar Muerto y conservados ocultos durante 2.000 años, se exponen ahora en el Museo de Israel. Es posible visitar una de las cuevas y un pequeño museo en el podrás conocer la historia de este emplazamiento. Los más aventureros pueden apuntarse a una de las actividades estrella de La zona, los circuitos en todoterreno por el desierto. (Nota. Existen empresas especializadas que los organizan. No incluido).
Finalizamos el día en Jerusalén, tras conducir por la Ruta 90 y la Ruta 1. Alojamiento en Jerusalén.
Día 6: Jerusalén (Excursión opcional a las Cuevas de Soreq)
Hoy dedicaremos la jornada a visitar la ciudad de Jerusalén. Puedes dedicar el día completo a conocer la ciudad o compaginar la vista urbana con una escapada a las próximas Cuevas de Soreq. ¡Empezamos! Jerusalén es ciudad judía, cristiana y musulmana. Síntesis de tradiciones y testimonio privilegiado de la Antigüedad. En Jerusalén resuenan los ecos del Templo judío, las lamentaciones de Jesucristo ante sus murallas, su Pasión y Resurrección, y las incursiones y conquistas árabes y otomanas. Es imposible ver la ciudad en un solo día, por lo que te recomendamos que te centres en sus monumentos más emblemáticos ubicados en la Ciudad Vieja y sus murallas, consideradas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Recuerda que siempre puedes ampliar tu estancia en la ciudad. No dejes de visitar el Monte del Templo o Explanada de las mezquitas, territorio sagrado para judíos y musulmanes. La apabullante explanada, con cipreses y adoquines centenarios, y la dorada Cúpula de la Roca como telón de fondo, te dejarán sobrecogido. (Nota. Consulta los horarios para visitar la Explanada. Durante la visita te recomendamos que vistas de manera adecuada). Nuestra ruta a pie continúa en el Muro de las Lamentaciones. (Nota. Los hombres deben cubrirse la cabeza (en la entrada se ofrecen kipás), y la vestimenta de las mujeres ha de ser apropiada. Se recomienda reserva con tiempo las entradas para ver los túneles del Muro Occidental). Y aún nos queda mucho más por ver. Si tienes hambre, puedes comer algo en The First Station (Hatachana), en el mercado Mahane Yehuda (compra la Bite Card y elige lo que quieres comer entre tanta oferta) y en los restaurantes próximos al mercado. ¡Descubre el estilo de cocina “israelí”!). Posteriormente, puedes dirigirte al Santo Sepulcro, el lugar sagrado para los cristianos. El templo fue levantado a partir de las excavaciones realizadas por santa Elena y el hallazgo milagroso de la Santa Cruz de Cristo. Su hijo, el emperador Constantino, inició las obras de esta iglesia en el siglo IV. Recorre esta formidable basílica repleta de capillas, lámparas e iconos donde se respira, con especial densidad y emoción, la muerte de Cristo en el Gólgota. Otra parada obligada es el Museo de la Torre de David. Aquí conocerás de primera mano la historia de esta ciudad milenaria. Sus obras de arte expuestas, sus jardines y agradables vistas a la ciudad desde las murallas harán de su visita una experiencia memorable. (Nota. Existe una entrada combinada de día y noche para acceder al espectáculo de luz y sonido). Como podrás comprobar, Jerusalén es una ciudad repleta de vida e historia. Pasea por las murallas de la Ciudad Vieja, descubre arcos romanos o fosos bizantinos, los vestigios de los cruzados o de los otomanos. (Nota. En la Ciudad de David se realizan divertidos tours guiados a través de las conducciones de agua. ¡Prepárate para mojarte!). Si dispones de más tiempo, la visita al Museo de Israel es un imprescindible, donde conocerás la historia milenaria del pueblo judío, el elegido por Yahvéh. Y a la salida, puedes dirigirte al Santuario del Libro, donde se conservan los afamados manuscritos hallados en el Mar Muerto. Es posible, asimismo, pasear por las murallas, subir a los tejados de Jerusalén. Puedes fotografiar las ocho puertas que dan acceso a la Ciudad Vieja, una de ellas está cegada. ¡Averigua el motivo! Una divertida forma de conocer la historia de Israel es subirte a “El Ascensor del Tiempo”, una apuesta segura para los que les gusta las atracciones de feria. Y en Machane Yehuda, sobre todo en las noches de los jueves, se puede beber cerveza y observar los grafitis. Alojamiento en Jerusalén.
Día 7: Jerusalén - Tel Aviv - España
Dependiendo de la hora de salida de tu vuelo, puedes dedicar unas horas a visitar Jerusalén. Recuerda que desde Jerusalén hasta en Aeropuerto Internacional Ben Gurion, muy próximo a Tel Aviv, te separa un recorrido de uno 40 minutos por una moderna autopista (Ruta 1). Presentación en el aeropuerto con suficiente tiempo de antelación para devolver el coche de alquiler y tomar nuestro vuelo que nos llevará de regreso a la ciudad de origen. Llegada. Fin del viaje y de nuestros servicios.