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Guía de viaje Polonia

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Polonia: Espiritualidad y naturaleza en Europa oriental

Belleza y Naturaleza

Introducción Polonia Situada en Europa central, la República de Polonia (Polska en polaco) limita al norte con el mar Báltico, Rusia y Lituania; al este, con Bielorrusia y Ucrania; al sur, con Eslovaquia y la República Checa, y al oeste, con Alemania. En total, su extensión se sitúa en los 312.685 km2, en los que residen unos 38,5 millones de personas, de los cuales sólo el 1% son extranjeros, procedentes en su mayoría de otros puntos del Viejo Continente.

Pese a que un 75% del territorio no supera los 200 m de altitud sobre el nivel del mar, en la cordillera de los Cárpatos (en el sur del país) algunas cimas sobrepasan los 2.000 m.  Éste es el caso del monte Rysy, cuyos 2.499 m lo convierten en el punto más alto de la geografía polaca. En ésta también coexisten las llanuras pantanosas del litoral con la llamada gran planicie central, que aglutina cerca de 9.300 lagos de pequeñas dimensiones. También recorren el país diversos ríos. El más importante es el Oder ?que sirve de frontera natural con Alemania?, a los que se suman el Vístula, el Bug, el Notec, el Obra y el Warta.

El clima de Polonia es de tipo atlántico en la costa y continental templado en el interior, con lluvias abundantes en las áreas montañosas y escasas en la planicie central, y medias anuales de temperatura que oscilan entre los 8 °C del sur y los 6 °C del norte. Estas condiciones favorecen la presencia de bosques de robles y hayas, que cubren el 25% de la superficie del país. En los Cárpatos, a su vez, predomina la vegetación alpina y subalpina.

La historia de este país centroeuropeo se inicia en el momento en que el Imperio de la Gran Moravia sometió, a partir del año 875, diversas aldeas erigidas cerca de los ríos Oder y Vístula y habitadas por la tribu eslava de los polonos. En 966, el cristianismo comenzó a introducirse en la zona, a resultas de la conversión del duque Miecislao I, perteneciente a la familia Piast. Ésta gobernó hasta el siglo XIV, coincidiendo con la llegada de la dinastía de los Jagellones. En 1569, se produjo la unión entre Polonia y el Gran Ducado de Lituania, que tendría numerosos enfrentamientos con Rusia y Suecia. Precisamente, este último territorio acabó invadiendo Polonia en 1702. En 1733, a la muerte de Augusto II, se desató una guerra de sucesión en la que tomaron parte Austria, Francia y Rusia, que se repartieron el control del país entre 1772 y 1793. En 1807, la derrota de Prusia facilitó que Napoleón auspiciara la reconstrucción de un nuevo Estado polaco, y en 1815 el Congreso de Viena impuso un nuevo reparto de territorio, que motivó que el país quedará bajo el control del Imperio ruso.

La independencia de Polonia se hizo esperar hasta 1918, fecha en la que se proclamó la República. No obstante, en 1939, soviéticos y alemanes se repartieron este territorio después que el país hubiese sido invadido por el ejército nazi. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la conferencia de Yalta (1945) fijó las fronteras del país, en el mismo año en que se creó un nuevo gobierno. Éste no tardó en quedar supeditado a la órbita de la URSS, a pesar de que entre la población se sucedieron las protestas contra el régimen comunista, como las acaecidas en 1956, 1968 y 1970. Sin embargo, sería a partir de 1980 cuando el sistema comenzaría a hacer aguas, coincidiendo con la creación de la central sindical independiente Solidaridad, encabezada por Lech Walesa. El líder obrero acabó asumiendo la presidencia del país en 1990, año en el que se celebraron las primeras elecciones libres. Desde entonces, el país ha adoptado políticas de modernización y de libre mercado que llevaron a Polonia a ingresar en la Unión Europea en mayo del 2004.

Como dato social más relevante, cabe destacar que el 95% se declara católico y de éstos, muchos acuden a misa a diario. A su vez, la Iglesia de Roma ejerce todavía una gran influencia en la vida política  del país. Pese a todo, ésta coexiste con una importante comunidad de cristianos ortodoxos y protestantes.

A pesar de formar parte de la Unión Europea, Polonia aún no ha adoptado el euro. Su moneda es el zloty (PLN), que equivale 0,25 euros, aproximadamente. En cuanto al idioma, la lengua oficial del país es el polaco.

Como requisitos para entrar en Polonia, únicamente se requiere presentar el DNI o un  pasaporte en vigor, ya que este Estado forma parte del espacio Schengen. No se necesita tramitar visado alguno, y tampoco hay vacunas obligatorias. Para más información, se recomienda dirigirse a la Embajada de España en Polonia (C/ Guisando, 23, bis, Madrid).

A la hora de reservar vuelos a Polonia, conviene tener en cuenta que un total de ocho ciudades disponen de aeropuerto: Varsovia, Gdansk, Katowice, Cracovia, Poznan, Rzeszow, Szczecin y Wroclaw. El más importante es el de Okecie (en Varsovia, capital del país), al que se puede acceder desde España.

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