Introducción
Ningún territorio puede jactarse de haber mantenido viva una cultura
milenaria y, al mismo tiempo, haberse convertido en un referente mundial
de vanguardismo y progreso,... con una única salvedad. Nos referimos,
como no podía ser de otro modo, al fascinante Japón.
La magia del Japón feudal
Hakone: Se trata de una ciudad balneario situada en la vieja ruta
que unía Edo (hoy Tokio) y Kioto, en el centro de Honshu. Parque
Nacional homónimo, en el que destaca el valle de Howakudani. También se
le conoce como Valle del Infierno por la cantidad de fumarolas de
azufre, ríos de agua termal y manantiales.
La gastronomía japonesa: comer con los ojos
Según un refrán nipón, la cocina francesa se come con la garganta; la
china, con la lengua, y la japonesa, con los ojos. Esta cápsula de
sabiduría popular resume como pocas palabras la extraordinaria
importancia que adquiere la presentación de los platos en el ámbito de
la cocina japonesa, tanta, si cabe, como la preparación de los
alimentos.
Los festivales en Japón: una cita con la tradición religiosa
Festival Toka Ebisu: El templo Imamiya de Osaka acoge los rezos
de los fieles, que oran para que el año que se inicia sea próspero desde
el punto de vista económico. Del 9 al 11 de enero.
Setsubun
(Festival de las Semillas): Se trata de una celebración que tiene
lugar en todo el país el 3 ó 4 de febrero. En los santuarios más
importantes, se arrojan semillas de soja a la multitud para ahuyentar
los malos espíritus.
Festival de los Faroles: El templo
de Kasuga, en Nara, alberga el encendido de 3.000 faroles. La
celebración tiene lugar los días 3 ó 4 de febrero.