Londres es una ciudad global, diversa, cosmopolita, multicultural, multicolor, es la ciudad que no duerme y que siempre sorprende. El rio Támesis, que cruza Londres de parte a parte, ha sido testigo de su historia convulsa, inquietante, llena de secretos, traiciones, de dinastías monárquicas que se perpetúan en el tiempo o que mueren en silencio, de las idas y venidas de escritores, artistas y poetas que convirtieron a Londres en su fuente de inspiración y en el escenario de su obra. Londres se expresa en más de 300 idiomas hablados por sus habitantes, se huele y se degusta entre restaurantes hindús, chinos, alemanes, tradicionales británicos, americanos o árabes, suena a bit-pop y sonidos underground. En suma, Londres debe ser explorada con los sentidos bien abiertos, para absorber la ingente cantidad de información, sensaciones y emociones que esta ciudad evoca.
Los distritos del West End, Whitehall y Westminster te recibirán con algunos de los monumentos más típicos de la ciudad, como el Parlamento, el Big Ben o el Palacio de Buckingham. Los clásicos taxis negros, las cabinas telefónicas rojas o los autobuses de dos pisos te esperan para hacerte las fotos que no pueden faltar en tu viaje. Estos distritos han sido, desde hace más de mil años, el centro del poder político y religioso de Inglaterra, por lo que cuentan con una gran riqueza monumental e histórica.
Piccadilly y St James's son arterias comerciales, de una elegancia sin parangón. Soho y Trafalgar Square son punto de encuentro para artistas e intelectuales, y sus pubs y clubes ofrecen una animadísima vida nocturna.
Por supuesto, no puede faltar en tu itinerario una visita a La City, distrito financiero de Londres, con la sede de la Bolsa de Valores y el Banco de Inglaterra. En este distrito también están el Tower Bridge y la Torre de Londres.
La pasión por el arte en Londres se hace evidente; museos y exposiciones, de arte clásico, moderno o contemporáneo, exhibiciones de arte experimental y una infinidad de alternativas en materia artística te mantendrán bien ocupado. El National Portrait Gallery o el Tate Modern son solo algunas de las alternativas en materia de arte más populares.