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Canadá, 15 Días

Ruta por los Grandes Parques del Oeste Canadiense 8

A tu aire en coche

Desde 2.244  €  1.795  € 
Canadá: Ruta por los Grandes Parques del Oeste Canadiense, a tu aire en coche

Adéntrate en los Parques Naturales más emblemáticos de Canadá y disfruta de glaciares y paisajes de postal

¿Qué tienen en común Manning, Glaciares, Banff y Jasper? Son los nombres de los 4 grandes Parques Nacionales del oeste del país. En este viaje tendrás la ocasión de disfrutar de cada uno de ellos, de conocerlos y de descubrirlos a fondo, porque viajar en coche te permitirá explorarlos a tu aire. Es un auténtico placer poder vivir esa libertad de parar donde uno quiera o en donde a uno le llame el paisaje. Y de esos lugares hay mil en esta “Ruta de los Grandes Parques”. Cualquier rincón del Parque Nacional de Banff ya es un auténtico lujo. Aquí descubrirás glaciares, lagos y cascadas sin igual, aunque para especial, el camino que te llevará desde aquí hasta Jasper, considerada la carretera más bella del mundo. Abruma conducir entre glaciares de impresión. Tendrás tiempo de ver osos, marmotas y aves migratorias, podrás esquiar en la mejor estación de esquí de todo el continente, montar en moto de nieve o hacer padel surf en alguno de los centenares de lagos que cruzarás en el camino. Todo, regado con los mejores vinos del país. El valle de Okanagan es perfecto para visitar alguna de sus cien bodegas, degustar sus caldos y llevarte algún obsequio de vuelta a casa. Y como en casa te sentirás en la bella ciudad de Vancouver, el mejor punto de partida de este viaje de dos semanas en el que visitarás los parques nacionales de las Montañas Rocosas de Canadá. ¿A qué estás esperando para viajar?

Servicios incluidos en el viaje

  • Vuelo ida y vuelta
  • Estancia en los hoteles seleccionados
  • Régimen seleccionado
  • Coche de alquiler
  • Seguro de viaje

Servicios NO incluidos

  • Autorización electrónica de viaje

Notas importantes

  • - Las excursiones y visitas sugeridas para cada día son orientativas, pudiendo el viajero diseñar el viaje a su medida de acuerdo a sus tiempos, gustos y necesidades.
Itinerario Completo

Día 1: España - Vancouver

Salida del vuelo con destino Vancouver. A tu llegada al aeropuerto, y tras recoger tu equipaje, dirígete a las oficinas de alquiler del vehículo para formalizar el contrato y recoger el coche de alquiler. Tendrás el resto del día libre para disfrutar de la ciudad Vancouver y descubrir sus alrededores a tu ritmo. Si estas cansado del viaje, puedes recorrer la ciudad a bordo del trolebús turístico (tipo Hop On-Hop Off). Alojamiento en Vancouver.

Día 2: Vancouver

Cuando salgas del hotel, lo primero que te llamará la atención es la limpieza y el orden en la ciudad. Está todo en su sitio. Donde debe estar. Como en Canadá, todo es a lo grande. Ya te habrás dado cuenta, que tienes ante ti un reto difícil, descubrir la esencia de Vancouver. Es posible, sólo tienes que seleccionar bien lo que quieres ver, utiliza el coche para ahorrarte tiempo en los desplazamientos y, dependiendo de a qué hora salga tu vuelo mañana, déjate algo para el día siguiente. Una buena forma de empezar el día podría ser dar un paseo por el Dowtown, especialmente por la zona del Gastown, una especie de casco antiguo de la ciudad. Es, además, el paraíso de las compras para los que busquéis moda local y diseños fuera de las marcas tradicionales. Además, puede ser un buen lugar para comer si decides ir a mediodía. Aquí sabrás en qué hora te encuentras porque el reloj de la calle Water St emite un silbido muy particular cada media hora. En contraste con el barrio, plagado de casas de una sola planta y bloques de pisos, puedes dirigirte a Canada Place. Es la zona moderna, la de los rascacielos, la que deslumbra con tanto edificio espejado. Uno de nuestros sitios preferidos en la ciudad es Stanley Park. ¿Te puedes imaginar un parque aún más grande que Central Park? Pues aquí lo tienes. Para que te hagas una idea, hay más 200 kilómetros para caminar, más de medio millón de árboles y dos lagos maravillosos. Dentro del parque hay varios lugares que no deberías perderte. Uno de ellos es el que alberga una réplica de los Totems, otro es el Acuario y, por último, el Seawall, un camino que bordea el parque mirando a la bahía de la ciudad. Verás a muchos locales corriendo, en bici y paseando. Después de esta experiencia, nada mejor que desplazarse hasta el puente colgante de Capilano. Es impresionante. Literalmente te quedarás sin respiración al cruzar los 140 metros de puentes colgantes a 70 metros de altura sobre el río Capilano. Muy cerca de aquí podrás vivir como un auténtico elfo de los bosques si te animas a caminar por el Cliffwalk, un sendero que te llevará a vivir el bosque caminando en las alturas entre árboles. Si te has aficionado a las alturas, que sepas que en Vancouver son muy famosas las excursiones en hidroavión. Empresas privadas ofrecen viajes en este tipo de aeronave tan especial por los alrededores de la ciudad, una vivencia extrasensorial. Y no vamos a bajarnos aún de las alturas porque todavía queda un lugar que visitar a más de 160 metros sobre el nivel del mar. Es Vancouver Lookout, en la calle Hastings. Es un mirador que te permitirá disfrutar de las mejores vistas de la ciudad, el puerto, e incluso del North Vancouver. Es muy recomendable, si el día acompaña, ver atardecer desde aquí porque los rascacielos se tiñen de rojo y el skyline de la ciudad brilla sin parangón. Si buscas la oferta cultural de la ciudad, estás de enhorabuena porque ofrece una gran variedad de museos y de una gran calidad. El Centro Espacial H.R. MacMillan, un museo de astronomía, y el Museo de la Ciencia Mundial -el edificio es espectacular- son nuestros preferidos. Sobre todo si vas con niños. Les encantarán. Por último, no puedes dejar de visitar el barrio chino y Little India, con su Punjabi Market. Aunque para mercados, el que se encuentra ubicado en la isla de Granville. Es un mercado público con un ambiente y un género espectacular. Por último, te recomendamos dar un paseo por el Coal Harbour entre los yates más exclusivos de la ciudad y, como no, ir a un partido de hockey al Rogers Arena para ver jugar a los Canucks, uno de los equipos punteros de la NHL. Alojamiento en Vancouver.

Día 3: Vancouver - Parque Provincial Manning - Penticton

A medida que transcurra el día, iremos dejando el oeste para adentrarnos en el centro del país. En concreto 429 kilómetros más al este. Saldremos de Vancouver en dirección el Parque Provincial Manning por la 1 hasta Hope, donde enlazaremos con la 3. Son aproximadamente 210 kilómetros y, si decides hacerlo sin efectuar ninguna parada, en 2 horas y 30 minutos estarás allí. Si prefieres hacer alguna escala técnica por el camino, Fort Langley es como retroceder en el tiempo y regresar a principios del siglo XIX. Más adelante, pasado Hope, podrás visitar los Othello Tunnels, unos antiguos túneles por los que los ferrocarriles atravesaban la garganta de Coquihalla. Uno de ellos fue escenario de la película “Rambo Acorralado” (1985). A partir de ahí, puedes ir directamente a Manning Park. Es un parque perfecto porque está abierto todo el año, sólo fluctúa el número de kilómetros abiertos al público. Aquí puedes practicar senderismo, equitación e incluso divertirte en el Lightning Lake pescando o subido a una piragua. Es, sin duda, uno de los mejores lugares en la tierra para ver osos en libertad de manera segura. Cuando finalices tu visita al parque puedes continuar por la 3 en dirección a Pencticton, a donde llegarás en poco más de 2 horas. Por el camino, te ofrecemos varias propuestas interesantes. Las tres primeras son complementarias. En Princeton y en Similkaneen Valley encontrarás unas bodegas de ensueño, mientras que en Keremeos a buen seguro que cargarás tu coche de fruta, miel y mermelada. El destino final es Penticton, un lugar maravilloso. Su nombre significa “lugar para quedarse para siempre”, así que ya puedes hacerte a la idea. Separa dos lagos, el Skaha Lake y el Okanagan Lake, y esta circunstancia le confiere un ambiente privilegiado. Sus mayores atractivos son, además de sus lagos y sus playas, las más de 100 bodegas que hay a su alrededor. Es el corazón del vino canadiense y el lugar ideal para degustar y comprar alguna de las botellas del mejor licor báquico. Pero no sólo hay vides por estos lares. Si eres amante de la escalada, éste es tu sitio. Skaha Bluffs congrega las mejores paredes verticales del país y es un espacio abierto a la naturaleza que no te dejará indiferente. Alojamiento en Penticton/Kelowna.

Día 4: Pencticon - Valle de Okanagan - Revelstoke

En la jornada de hoy te sugerimos aprovechar la mañana para disfrutar del Valle de Okanagan. Más tarde, de camino a Revelstoke, conducirás por bellos parajes salpicados de increíbles cataratas, altísimas cumbres y preciosos lagos. ¡Comenzamos! Recorrer el Valle de Okanagan siempre es una alegría y una manera magnífica de empezar el día es visitando el lago Skaha. Si te has levantado pronto y te apetece, puedes descender hasta las cataratas de Okanagan y hasta Tickleberry’s, donde podrás degustar posiblemente los mejores helados naturales del país. Los viñedos te acompañarán hoy allá donde vayas, así que disfruta de las vistas y párate en alguna bodega. Eso sí, recuerda siempre que el alcohol y la conducción son incompatibles en cualquier lugar del mundo. Durante el día de hoy transitarás casi todo el día por la carretera 97, pero puedes abandonarla cuando quieras si ves un cerro o algún pequeño repecho desde el que ver las preciosas vistas. Viajes en la época que viajes al valle de Okanagan, comprobarás que aquí el clima es mucho menos exigente que en otras zonas del país, por ello, no es de extrañar ver a la población tumbarse en alguna de las playas de la zona cuando sale un rayo de sol. También en los alrededores de Kelowna, la más grande de las ciudades de Okanagan. Si ayer te desvelábamos el significado de Penticton, Kelowna no puede ser menos. Significa en la lengua nativa Oso Grizzly, una de las razas más grandes de oso. Esto ya te dará ciertas pistas sobre los grandes parajes y bosques de pinos que encontrarás por los alrededores. Como la mayoría del Valle de Okanagan, es una tierra de vino y frutas -en gran parte gracias al buen clima del que hablábamos antes-, por lo que, mayormente, el entretenimiento gira en torno a estos dos productos. A diario se organizan rutas por viñedos y huertos e importantes concursos culinarios que hacen disfrutar a vecinos y visitantes. Como en Penticton, tiene acceso directo al lago Okanagan y es el lugar ideal para iniciarse en el mundo del kayak. 50 kilómetros más al norte, siempre por la 97, llegarás a Vernon. Por el camino, entre otros, dejarás atrás el Wood Lake y el Kalamalka Lake y cuando llegues a Vernon, aparca el coche en el centro y dedícale un tiempo a la ciudad. Como habrás comprobado, la mayor parte de las localidades carecen de centros históricos y, aunque Vernon no es una excepción, sí que vale la pena pasear y disfrutar de los murales que decoran algunas fachadas. Hay también varias galerías de arte muy interesantes, parques, la tienda de chucherías más espectacular que hayas visto jamás y bares muy particulares que te permitirán pasar un rato agradable. A la salida de Vernon, dejarás a tu izquierda el lago de los cisnes, que cuenta con uno de los embarcaderos más fascinantes de Canadá. Desde aquí, te quedan cerca de 2 horas de camino hasta llegar a Revelstoke, la meta del día. Allí te espera el campamento base para muchos turistas que, como tú, van adentrándose en el país desde el oeste. Es muy útil porque se encuentra a los pies del Parque Nacional de Revelstoke, el punto de partida de ruta de mañana. Como comprobarás, el centro de la ciudad lo configuran un par de calles muy interesantes. Te sorprenderán sus fachadas de colores y el buen ambiente entre los visitantes. Para cenar, mézclate con la población local y disfruta de una velada típicamente canadiense. ¡Piensa que no tendrás muchas oportunidades como esta! Alojamiento en Revelstoke.

Día 5: Revelstoke - Parque Nacional de los Glaciares - Paso Rogers - Banff

Cada kilómetro que te acercas al Parque Nacional de Banff es más interesante que el anterior. Por eso, no te sorprenderá si te aseguramos que cuando salgas de Revelstoke empezará un viaje muy diferente a lo que has vivido estos primeros días. Pero antes de abandonar la ciudad, tienes la opción de adentrarte en el Parque Nacional de Revelstoke. Es interesante plantearse esta excursión porque pocos lugares en el mundo permiten acceder hasta la cumbre de una montaña en coche y por una carretera en muy buenas condiciones. El inicio es cuanto menos serpenteante, pero se simplifica a medida que uno se aproxima a la cima. La subida se realiza en poco menos de 30 minutos y no tiene ninguna dificultad. El premio son unas vistas repletas de bosques de abetos y cumbres de nieve perpetua. Al bajar, tendrás por delante 294 kilómetros de naturaleza y diversión. El trayecto, en el caso de hacerlo sin paradas, se puede cubrir en 3 horas y 30 minutos, pero por el camino hay muchas cosas interesantes que ver. A partir de aquí te ofrecemos una serie de paradas que puedes realizar en función de tus gustos y de cómo vayas de tiempo. La primera es el Hemlock Grove Boardwalk, una experiencia que te hará sentir como si fueras un elfo del bosque en un paseo entre árboles por una pasarela casi infinita. A 8 kilómetros de distancia estarás en el Parque Nacional de los Glaciares, en su corazón, a 10 minutos del Pass Rogers, donde se encuentra otra de nuestras sugerencias: el Loop Brook Trail Glaciar. Es un sendero muy famoso entre los amantes del senderismo y sigue el antiguo recorrido del ferrocarril. Es un camino muy sencillo que rodea un pequeño lago del Parque Nacional y que te servirá para estirar las piernas antes de volver a la carretera. Una vez en ella, estarás enseguida en la próxima parada. El Paso Rogers, es un paso de montaña espectacular. Ten en cuenta que transitas en todo momento por la carretera 1, la Trans-Canada Hwy. El paso en sí es fascinante. Imagínate conducir entre glaciares gigantes que están allí sólo para ti. ¡Es una experiencia inolvidable! Como inolvidable puede ser pasear junto a lobos en el Northern Lights Wildlife Wolf Centre. En este centro aprenderás sobre estos animales, podrás jugar con sus crías y hacer fotos increíbles. Desde aquí hasta Banff hay aproximadamente 2 horas de camino. Te recomendamos que disfrutes del paisaje y que te pares donde te apetezca, ya sea el Lago Louise, Castle Junction o en cualquier rincón que te sorprenda. Banff es un precioso y cuidado pueblo muy preciado por los canadienses. Tanto el pueblo como el parque -el más antiguo de Canadá- han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. A tan sólo 5 minutos de Banff está el teleférico que sube al Monte Sulphur y que ha recibido el nombre de “góndola”. En menos de diez minutos habrás alcanzado los casi 2.300 metros de altura y contemplarás una estampa digna de las mejores películas de Hollywood. La naturaleza aquí se hace paso a tus pies como lo hace ahora el valle de Bow River. En la Montaña de Azufre también se encuentra una de las atracciones más populares para los que visitan Banff. Son sus termas. ¿Qué mejor lugar para relajarse antes de la cena? En la Banff Avenue es donde podrás hacer las últimas compras del día y escoger restaurante. Te recomendamos que empieces a probar la carne de la región de Alberta, que cuenta con casi dos millones de cabezas de ganado más que de personas. No es extraño entonces que su carne sea conocida como una de las mejores del mundo. En sus restaurantes te ofrecerán platos hechos con res, bisonte y alce. De acompañamiento nada mejor que productos de la tierra. Aquí prima el dicho “de la granja a la mesa” y no verás nada más natural producido en las granjas locales. Por su parte, a los niños seguro que les gustará comer sus sabrosos macarrones con queso, que aunque es una receta sencilla, aquí es el plato nacional. Alojamiento en Banff.

Día 6: Banff - Parque Nacional Banff - Banff

Dispones de un día entero entero para pasear por Banff y sus alrededores. Despertar junto al Parque Nacional de Banff es todo un lujo. ¡Inicia esta inolvidable jornada con un buen desayuno canadiense! Es el momento de probar los "panqueques" con jarabe de arce, uno de sus productos estrella extraídos del árbol nacional que se ha convertido en todo un símbolo del país. Tras saborearlos, ya podemos empezar a explorar el parque. Hay numerosos lagos en él, así que antes de ir decide cuál es el que más te apetece conocer. Muy cerca de Banff está el Lago Minnewanka, el más grande de la zona. Sus aguas azul turquesa contrastan con el verde de las laderas y de los misteriosos bosques que lo rodean. Según las leyendas locales, los espíritus lo rodean, así que te puedes imaginar que el ambiente que se respira es singular. Otro precioso lago es Emerald, es de color esmeralda y apodrás acceder a él desde el pueblo de Field, situado a 1 hora de camino. (Nota. Si lo deseas podrás hacer rafting en el río, una excursión en bote por el lago Minnewanka o cruzar el Emerald en canoa. Actividades no incluidas). Cerca de Field también descubrirás el Lago Louise, un lago espectacular por el glaciar que alimenta sus aguas. En esta área del parque también existen diversos cañones y cascadas que bien merecen una visita. A una media hora en coche de Banff, y después de coger un pequeño sendero, llegarás al Cañón de Johnston. A media hora caminando y cruzando algunas de sus pasarelas de madera, alcanzarás su pequeña cascada de aguas gélidas y, tras caminar cerca de 1 hora, llegarás a otro salto de agua mayor. Un sendero lleno de rincones que dejará extenuada a tu cámara de fotos. También cerca de Banff podrás contemplar el Monte Buffalo, cuyo nombre radica en su forma, muy similar a la de un bisonte. Este parque no sólo es conocido por su naturaleza llena de montañas y preciosos lagos, sino por los animales que en ella habitan: los osos. No es habitual, pero hay que estar preparado por si te encuentras con uno de frente. Los Parques Naturales de Canadá han editado folletos en donde explican todo lo que tienes que hacer en ese caso. Aunque ya te avisamos que lo mejor es que los evites. ¿Cómo? Haciendo ruido. Muchos excursionistas llevan campanillas o cascabeles colgados a sus mochilas para que los oigan y los osos los eviten. Lo mejor es ser prudente, ir en grupos y no salirse de los senderos señalizados. Infórmate bien de qué hacer en caso de ataque y por si acaso compra un spray contra osos. En caso de urgencia, lo agradecerás. Alojamiento en Banff.

Día 7: Banff - Columbia Icefields - Jasper

Antes de viajar a Canadá, es muy importante conocer el carácter proteccionista de su mayor tesoro: su paisaje. Por eso, no es de extrañar que el gobierno canadiense fije cuotas de cuántos vehículos pueden circular en un día por algunas carreteras de los Parques Nacionales. Tanto es así, que te recomendamos que antes de iniciar tu viaje contactes con las autoridades canadienses en tu país y comentes la ruta que tienes pensada hacer. Todo esto es porque para circular por la carretera que une Banff con Jasper -la HWY93, más conocida como la Icefields Parkway (carretera de los campos de hielo)- es más que conveniente llevar en regla la documentación que acredita que podemos entrar dentro de los Parques Nacionales que cruzamos. Parece complicado, pero no lo es. Por aquí transitan locales y turistas con fluidez y disfrutan de alguno de los paisajes más bellos de toda Alberta. La carretera cruza las Montañas Rocosas y te invita a conducir en silencio y con las ventanillas bajadas, siempre que las condiciones climatológicas lo permitan. El sonido que escucharás es increíble. No exageramos al afirmar que escucharás la vida que emerge desde los bosques, los glaciares, la fauna e incluso la flora del lugar. Compruébalo y verás. Entre Banff y Columbia Icefields hay exactamente 187 kilómetros, que se cubren más o menos en 2 horas y media de puro éxtasis visual. Eso sí, el mes en que viajes marcará y mucho la temperatura que te encontrarás. Los meses más fríos son los que van desde noviembre hasta febrero incluido. Los más suaves abarcan desde junio a septiembre, con temperaturas que pueden superar incluso los 20 ºC. En la página oficial de Jasper encontrarás un mapa que te señala los principales puntos de interés kilómetro a kilómetro a ambos lados de la carretera. Échale un vistazo y criba porque ¡hay 62! La primera parada podría ser el lago Louise, seguida del glaciar Crowfoot, muy cercano al lago Bow, otro de los lugares en los que querrías detener el tiempo para siempre. Aunque el que más sensaciones indescriptibles te provocará es el lago Peyto. Está considerado uno de los lagos más bonitos del mundo y, en cuanto lo tengas delante, comprobarás que el color de su agua es uno de los culpables. A escasos 70 kilómetros de Jasper, se encuentra otro de nuestros lugares favoritos: Columbia Icefields. El Campo de Hielo de Columbia es una fastuosa acumulación de hielo y nieve como probablemente nunca jamás volverás a ver. Cerca hay varios glaciares. El más deslumbrante es el de Athabasca. Adentrarse en ellos por tu cuenta no es posible, pero hay empresas privadas que fletan autobuses lanzadera (autobús Ice Explorer) preparados para el terreno y llegan a una altura considerable del glaciar. Nota. Excursión no incluida). Para seguir con los fenómenos naturales, y de camino a Jasper puedes parar en las cataratas de Athabasca. Está a tan solo 30 kilómetros de nuestro destino y se alimenta del glaciar que lleva su mismo nombre. Son 20 metros de caída que te dejarán sin palabras. Alojamiento en Jasper.

Día 8: Banff - Parque Nacional de Jasper - Jasper

El Parque Nacional de Jasper es sinónimo de libertad. Por eso, cuando hablamos de pasar el día en el Parque recomendamos planificar con antelación qué es lo que queremos ver y dónde se ubica. De este modo, evitaremos perder tiempo en los desplazamientos. Hablamos de 11.000 kilómetros cuadrados, del mayor de los parques nacionales de las Rocosas, así que lo primordial es hacernos con un mapa del Parque Nacional en la oficina de turismo. Como en todo Canadá, comprobarás que todo su personal es muy amable y, además de ofreceros un plano, dedicarán el tiempo que necesites para ayudarte a organizar tu día en el Parque en función de tus gustos. Te asesorarán también en qué partes ha habido avistamientos de osos en los últimos días para que, bajo tu responsabilidad, te acerques o te alejes de esos puntos. A pesar de toda la información que te puedan dar, te describimos a continuación cuál sería un buen recorrido para hoy. Desde el pueblo de Jasper, a 40 minutos por la 93A llegarás hasta las inmediaciones de Mount Edith Cavell y el Glaciar del Ángel. Podrás dejar el coche en el parking y acercarte a la lengua del glaciar. Si prefieres verlo desde el mirador, sólo tienes que dirigirte hasta él, guardar silencio, disfrutar de lo que tienes delante y, cuando acabes, sacar el teléfono o la cámara de fotos para retratar el momento. Aunque te aseguramos que nunca lo olvidarás. Desde aquí, desde el mirador, hay un sendero de fácil acceso que te permitirá adentrarte en la naturaleza. ¿Sabías que por estos lares los animales que más abundan son las marmotas? Así que estate atento porque seguro que te cruzas con alguna. Cuando acabes, ya puedes dirigirte hacia el próximo punto de nuestro recorrido, el aparcamiento del Maligne Canyon Parking, donde podrás dejar el coche. Posteriormente, podrás acceder directamente al río y, por sus 6 puentes, irás descendiendo junto a su cauce. Te cruzarás con grandes paisajes y con cataratas y saltos de agua impresionantes. Al acabar, vuelve al coche y dirígete hacia el Maligne Lake. Es uno de nuestros lugares favoritos del día. Creerás que estás caminando por una postal, pero en realidad te encuentras en el segundo lago más grande del mundo alimentado exclusivamente por glaciares. Como complemento, puedes contratar una excursión en barco de 1 hora y 30 minutos aproximadamente que te levará hasta Spirit Island, la isla que se encuentra en su interior (Nota. Excursión no incluida). De vuelta a Jasper, no te olvides de otras dos paradas imprescindibles: Annette Lake y Edith Lake. El color de sus aguas es azul turquesa te transportará inmediatamente hacia una playa caribeña o tailandesa, pero no, ¡es Canadá! De vuelta en Jasper, puedes cenar y descansar un poco, pero no pienses que se ha acabado el día en el Parque Nacional porque tu aventura continua. Tanto si eres aficionado a la fotografía de la naturaleza como sino, aquí tienes una experiencia única. En las noches despejadas podrás contar millones de estrellas en el cielo. Y cuando decimos millones queremos decir millones. Posiblemente no hay lugar el mundo desde el que se pueda ver y fotografiar mejor el firmamento estrellado. Sólo te podemos aconsejar ¡qué lo disfrutes! Alojamiento en Jasper.

Día 9: Jasper - Clearwater - 100 Mile House

Te recomendamos que hoy te levantes pronto porque tienes por delante cerca de 451 kilómetros. Son muchos, pero verás que la atracción del día está en todo lo que te rodea. Lo normal es que, con las limitaciones de velocidad de las carreteras por las que transitarás, la distancia que tienes que recorrer se cubra en 5 horas aaproximadamente. Estas etapas se tienen que recorrer con calma, como si abanderaras un movimiento slow en la carretera, porque los paisajes de este lado del planeta se lo merecen. Nada más abandonar Jasper bordearás el lago Moose por la 16. Está a 60 kilómetros, no aparece en las grandes guías, pero no sólo es precioso, sino que es la antesala al paisaje que te encontrarás cuando vislumbres Mt Robson, la montaña más alta de las Rocosas. Por poco no llega a los 4.000 metros y es imponente, bañado siempre por las eternas aguas color azul turquesa del lago Kinney. Si te animas a subir, no dudes en sentarte en la orilla a contemplar el conjunto. ¡No querrás moverte! Aprovechando la ocasión, cerca del centro de visitantes del Parque Provincial Mt Robson, hay varias cascadas en las que, en determinadas épocas del año, verás a los salmones saltar y saltar para remontar el río después de más de mil kilómetros de viaje para llegar al océano Pacífico. Si no quieres alejarte tanto del trazado, acompaña al río Fraser hasta Tete Jaune Cache, donde enlazarás con la carretera 5 para ir descendiendo hacia el Parque Provincial Wells Gray. Estarás escoltado durante todo el trayecto -a derecha y a izquierda- por grandes montañas y paisajes de película, así que ¡disfrútalos sin prisa! Como curiosidad, la zona es tan virgen que muchos picos y algunas de sus más de 30 cascadas no tienen ni nombre. La que sí es muy conocida es la cascada de Helmcken, la cuarta más alta del país. Otro de los atractivos de este parque es el Lago Clearwater, que se abarrota de salmones a finales del mes de agosto y principios de septiembre. Cuando dejes Clearwater te restará tan solo 1 hora y media hasta llegar a 100 Miles House. Disfruta de una deliciosa cena y un agradable paseo antes de ir a dormir. Piensa que mañana tendrás todo el día para disfrutar de la zona. Alojamiento en 100 Mile House.

Día 10: 100 Mile House

¿Sabías que la ciudad de 100 Mile House se fundó en la época de la Fiebre del Oro de la meseta Cariboo cuando se construyó una taberna para los buscadores que se dirigían a los yacimientos de oro? Los buscadores de oro viajaban a lo largo de la carretera de Cariboo Wagon, desde Lillooet, y comúnmente paraban en la taberna que se volvió famosa con el nombre de 100 Mile House. Hoy en día esta región se dedica principalmente a la ganadería y a las actividades de ocio. Hay cientos de kilómetros de senderos en la zona de las 100 Mile House y no todos están señalizados. Algunos dan a parar a algún lago, como el Canim Lake, el Horse Lake o el Bridge Lake, y otros te permitirán disfrutar de paisajes salvajes. Sea como fuere, estás en el corazón de una importante ruta de migración de aves que se extiende durante todo el año y, por eso, tendrás la oportunidad de observarlas en los lugares indicados para ello. Entre las opciones que te ofrecemos para hoy se encuentra la de recorrer el antiguo camino de la “Fiebre del Oro” o ir a visitar las cascadas de Bridge Creek, que se elevan sobre antiguas formaciones de lava. Mencionábamos antes el nombre de varios lagos, son sólo un ejemplo, porque por las inmediaciones de 100 Mile House hay más de un centenar de ellos. En algunos podrás nadar, en otros remar a ritmo de kayak y en otros incluso practicar el esquí acuático. Eso en verano, claro, pero la vida no se apaga en este lugar del planeta cuando llegan el frío o la nieve. Al revés, cuando un manto blanco cubre la meseta se abre un universo de posibilidades. Los aficionados al esquí de fondo están de enhorabuena porque estás en la capital del esquí nórdico. Si eres un amante de la velocidad, podrás disfrutar de excursiones en moto de nieve. Pero si lo que buscas es una experiencia diferente, apuesta por un paseo en trineo tirado por perros. ¡Es sensacional! Tanto como el South Cariboo Visitor Centre. Es un espacio en el que calzarse unos patines es el gesto más habitual. Eso sí, aquí no se alquilan, así que tendrás que gestionar el alquiler en otro lugar y con anterioridad. El recinto también acoge partidos de hockey e incluso de curling. Dentro de la ciudad, muy cerca del centro, hay un lugar muy especial: el Centennial Park, un parque abierto donde ir de picnic o, simplemente, tumbarse en el césped a captar algún rayo de sol mientras centenares de aves migran sobre tu cabeza. Alojamiento en 100 Mile House.

Día 11: 100 Mile House - Whistler

Hoy conducirás por la Carretera Cariboo y el camino de Duffey Lake, hasta la punta del Parque Provincial de Garibaldi y el famoso centro turístico de Whistler. En la jornada de hoy comenzarás a descender hacia el sur y comprobarás rápidamente cómo el paisaje empieza a cambiar. Hasta Chasm seguirás inmerso en la meseta, pero cuando llegues a Clinton la carretera se complica. Posiblemente, este tramo de la 97 primero y la 99 después será el más complicado de los que has hecho hasta ahora en Canadá. Por eso, para cubrir los 306 kilómetros que tienes programados para hoy necesitarás algo más de 4 horas sin contar las paradas. La primera puede ser la Fountain Indian Reserve, donde al abrigo del río Fraser se establecieron poblaciones hace miles de años, después de la retirada de los grandes glaciares. A continuación, puedes seguir por la 99 hasta Seton Lake. No es una gran atracción turística, pero seguro que te encantará. Te encontrarás entre dos grandes montañas y, si coincides con un día soleado pero con algunas nubes, podrás volver a casa con la foto perfecta: una montaña a cada lado, las nubes reflejándose en el agua y el infinito a lo lejos. Y de un lago a otro lago, el Lillooet Lake. Camping de noche y lugar de culto de la pesca de día, visitar este lago de 33 kilómetros cuadrados es siempre una buena elección. Podrás comer de camping, nadar si el tiempo te lo permite, o iniciarte en el mundo de la pesca con alguno de los pescadores que no faltan a su cita diaria con el anzuelo. Desde aquí, tan sólo restarán 50 minutos de viaje para llegar a Whistler. Es una estación de esquí, la mejor de todo el continente, así que disfruta de su ambiente nocturno y ve calentando para mañana si te animas a pasar la jornada esquiando. Alojamiento en Whistler.

Día 12: Whistler

Whistler es una aldea alpina pintoresca repleta de posibilidades para el entretenimiento en todas las estaciones. Te encuentras en el mejor complejo de esquí de todo América del Norte, así que lo mejor que puedes hacer hoy es disfrutar de un buen día de esquí y del mejor ambiente de estación que puedas imaginar. Eso en invierno y mientras haya nieve, pero no te preocupes porque Whistler se reinventa en cada estación del año. En otoño, por ejemplo, los artistas que han estado encerrados en sus estudios como si estuvieran hibernando florecen en otoño para dar a conocer sus creaciones al mundo. Por eso, durante esta estación son muy frecuentes las exposiciones y expresiones culturales tanto en el Museo de Arte Audain como en el centro cultural Squamish Lil’wat. Es quizás cuando menos gente hay, sobre todo turistas, y cuando más paz se respira. Esa ausencia de turistas te permitirá hacer senderismo donde los mantos de hojas secas serán tus únicos compañeros. Lo mismo con la bicicleta de montaña y los más seguros de si mismos incluso podrán hacer padel surf y kayak en los lagos aún sin congelar. Esta misma actividad es fantástica para el verano, aunque ya no sea necesario el traje de neopreno. Ahora, incluso los neófitos podrán disfrutar de los lagos porque caer al agua en los meses de calor es incluso placentero. En primavera, las pistas continúan con nieve y suele ser una época ideal para esquiar a temperaturas razonables. Lo que sí puedes hacer en cualquier época del año es utilizar los remontes para subir a las pistas y disfrutar del paisaje, aprovechar las buenas ofertas para comprar ropa de abrigo y de esquí y aprovechar el buen ambiente que hay en bares y restaurantes. Alojamiento en Whistler.

Día 13: Whistler - Vancouver

Whistler suele lsuele estar muy frecuentado por vancuveritas -así es como se conoce a los habitantes de Vancouver- los fines de semana, algo que se explica por la poca distancia que hay entre los dos puntos y la buena carretera que las une. De camino puedes parar para hacer fotos en las Cataratas Shannon, una de las más altas caídas de agua de Canadá, y el Stawamus Chief, el mayor monolito de Canadá. Puedes acceder a Vancouver por el Lions Gate Bridge y por Stanley Park, un gran sitio para empezar el día en la ciudad. Aprovecha la jornada para ver todo aquello que no pudiste en el primer día. Aprovecha estas últimas horas para hacer compras de último momento o disfrutar de la alta cocina o la vida nocturna de Vancouver. Alojamiento en Vancouver.

Día 14: Vancouver - España

Presentación en el aeropuerto con suficiente tiempo de antelación para devolver el coche de alquiler y tomar nuestro vuelo que nos llevará de regreso a la Ciudad de Origen. Noche a bordo.

Día 15: España

Llegada. Fin del viaje y de nuestros servicios.

Vancouver

Vancouver es una de las ciudades más importante de Canadá y ofrece tanto mar como montaña, multiculturalidad a raudales y actividades interesantes para todos los gustos. Entre los lugares más interesantes que encontrarás destacamos el jardín chino de Yat-Sen, el Aquarium, la torre mirador de Vancouver, el puente en suspensión de Capilano, o el Lynn Canyon Park. Es una ciudad que no te puedes perder si visitas Canadá ya que Vancouver ofrece multitud de opciones entre naturaleza, vida nocturna y oferta cultural.

Manning Park

Manning Park es un parque provincial en Columbia Británica. El parque tiene una gran variedad de rutas de senderismo y caminatas que van desde un paseo de 15 minutos a una caminata de 5 o 6 días.

Glacier

Parque Nacional Glacier es uno de los siete parques nacionales en la Columbia Británica, y es parte de un sistema de 43 parques y reservas de parques a través de Canadá. Las Montañas Rocosas canadienses son mundialmente famosas por su majestuoso paisaje y la abundante fauna que albergan.

One Hundred Mile House

One Hundred Mile House es puerta de entrada a cientos de lagos de pesca y de recreo y punto de partida perfecto para su aventura al aire libre. Conocida por su amable gente y por poder ofrecer un sinfín de oportunidades para disfrutar tanto del verano como invierno al aire libre, excelente pesca, paseos a caballo, esquí de fondo y motos de nieve...Explorar el parque natural de Valle Moose que alberga castores, alces e incluso caballos salvajes es una auténtica maravilla.

Whistler

El mayor resorte de esquí en América del Norte lo situamos en la ciudad canadiense de Whistler, con casi 3.500 hectáreas para que los amantes de los deportes de invierno disfruten de su afición favorita. La pequeña ciudad de Whistler además ofrece bellos emplazamientos naturales donde relajarse como el Lago Verde, el Río Cheakamus o las montañas que rodean la villa.

Penticton

Penticton es una pequeña ciudad de Canadá localizada en el valle de Okanagan, en el sur de la provincia de la Columbia Británica. Se encuentra entre el lago Okanagan y el lago Skaha.

Revelstoke

Revelstoke fue fundada en 1880 cuando el Canadian pacific Railway fue construido en la zona. La minería fue una de sus industrias más importantes en aquellos años. La ciudad adoptó el nombre de Lord Revelstoke, quien evitó que la empresa que dio luz a la Canadian Pacific Railway se fuese a la bancarota.

Okanagan-Similkameen D

Banff

Banff es el pueblo más importante de las Rocosas de Canadá y entre los lugares de interés más destacados tenemos el Monte Rundle, la Montaña Cascada o la Montaña del Azufre. En Banff además de las montañas encontrarás diversos lagos como el Peyto, O’Hara o el Malige rodeados de una frondosa vegetación y es que este recóndito pueblo rezuma naturaleza por todos lados.

Jasper

Jasper es un pintoresco pueblo ubicado al este de Canadá famoso por su parque natural visitado por infinidad de turistas cada año. El viajero podrá recorrer sus montañas en tren, explorar sus glaciares o descubrir sus antiguas leyendas. En Jasper encontrarás tranquilidad y naturaleza, no es extraño que el turista se encuentre con osos negros, ardillas de tierra o algún alce.

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