Completo tour por el corazón de urbes únicas como Praga y Ámsterdam

Te invitamos a conocer algunas de las joyas de este continente. Comenzamos este apasionante tour por la República Checa. Aquí descubriremos Praga, una de las capitales más hermosas de Europa. En esta ciudad de cuento podrás visitar su magnífico Castillo, la preciosa iglesia de Týn, el reloj astronómico que luce sobre la fachada del antiguo Ayuntamiento; la hermosísima torre de la Pólvora y la bulliciosa plaza de Wenceslao.

Posteriormente, nos acercaremos a la mágica capital holandesa, conocida por sus canales, sus tulipanes y sus molinos. Y es que esta vibrante y tolerante ciudad combina como nadie una atractiva modernidad con una sólida cultura. En sus museos encontrarás valiosas obras de arte de indiscutibles genios de la pintura como Rembrandt y Van Gogh. Aprovecha el viaje para disfrutar de un largo paseo por sus canales y conocer lugares tan emblemáticos como la Plaza Dam, la Plaza Leidseplein, el mundialmente conocido Barrio Rojo, la Casa de Ana Frank y la fábrica de cerveza de la prestigiosa marca Heineken. ¡No te lo pierdas y prepara ya las maletas para descubrir dos de las capitales europeas más fascinantes del mundo!

Descubre el programa del viaje

Día 1: España - Praga

Salida con destino a Praga. Llegada y traslado al hotel seleccionado. Alojamiento.

Día 2: Praga

Día libre. Alojamiento.

Día 3: Praga

Día libre. Alojamiento.

Día 4: Praga - Ámsterdam

Traslado al aeropuerto de Praga para coger un vuelo con destino a Ámsterdam. Llegada, traslado al hotel y alojamiento.

Día 5: Ámsterdam

Día libre. Alojamiento.

Día 6: Ámsterdam

Día libre. Alojamiento.

Día 7: Ámsterdam - España

Traslado al aeropuerto de Budapest para coger un vuelo de regreso a España. LLegada y fin de nuestros servicios.

RUTA DE FRANZ KAFKA EN PRAGA

Conoce los lugares que marcaron la vida del más célebre escritor checo

¿Te gustaría pasear por los rincones que inspiraron al mundialmente famoso Franz Kafka? En ese caso, no debes dejar de hacer esta fantástica ruta, que te permitirá recorrer a tu aire algunos de los enclaves más fascinantes de la capital checa.

Un buen punto de partida para este singular itinerario es el barrio judío (Josefov), donde nació y vivió este escritor irrepetible. En su casa natal, ubicada en Maislova, 27/1), se puede admirar un busto del escritor. A su vez, junto a la sinagoga española (1868) -la más moderna de cuantas hay en la zona-, encontrarás el monumento a Kafka (2003), una desconcertante estatua de bronce y de 700 kg de peso realizada por el escultor checo Jaroslav Róna. En ella, se distingue a Kafka sentado sobre los hombros de un personaje sin cabeza y sin brazos.

A continuación, puedes dirigirte hacia la plaza de la Ciudad Vieja. Allí encontrarás el Alstädter Deustsches Gymnasium (Instituto de Enseñanza Media Imperial Real), situado en el interior del Palacio Kinsky y en el que Kafka cursó sus estudios secundarios. A continuación, te aconsejamos ir a la sede de la Compañía de Seguros de Accidentes Laborales (Na poii, 7), firma para la que el novelista trabajó durante 14 años. Muy cerca de allí, tampoco puedes perderte la Casa de los Reyes Magos (Celetná, 3), donde la familia Kafka vivió de 1893 a 1907.

Los pisos de soltero del autor los encontrarás en Dlouhá, 16, y Bilková, 22, aunque no consiguen hacer sombra a la Casa del Unicornio, en el número 17 de la plaza de la Ciudad Vieja. Este lugar fue muy frecuentado por Max Brod, puesto que el edificio acogía el salón literario de Berta Fanta. En un lugar mucho más apartado, en el número 22 del callejón de Oro (dentro del recinto del Castillo de Praga), verás la casa en la que vivió el escritor entre 1916 y 1917.

Por último, también tienes la opción de visitar el Museo de Kafka (en Cihelná, 2B, perteneciente al área de Malá Strana) y su tumba, situada en el cementerio de Olsany, en Zizkov.

¿Sabías que...?

...Franz Kakfa (1883-1924) creció amedrentado por su padre, un comerciante autoritario cuya personalidad acabaría reflejándose en las obras de su hijo, especialmente en Carta al padre (1919) y en sus últimos trabajos?

Tras su paso por un estricto instituto germano, Kafka estudió Derecho en la universidad alemana de Praga, donde se graduó en 1906. Un año después, entró a trabajar una compañía de seguros, aunque los maratonianos horarios que le imponían -y que no le dejaban tiempo para escribir- le llevaron a otra empresa del sector especializada en accidentes laborales. Allí permaneció hasta 1922, año en el que tuvo que jubilarse por motivos de salud.

Hacia 1904, Kafka se enfrascó en la redacción de su primer libro, Descripción de una lucha, cuya versión definitiva vio la luz en 1909. Tres años después, conoció a la joven Felice Bauer, quien se convertiría en destinataria de una atormentada correspondencia amorosa. Sin embargo, el mayor hito en la vida del autor fue 1915, año en el que presentó su obra más conocida: La metamorfosis. Pieza clave de la literatura del absurdo, el relato gira en torno a la vida de Gregor Samsa, quien es víctima del rechazo de su familia tras verse convertido en un insecto de la noche a la mañana.

Tras su prematura muerte, acaecida en 1924, se publicaron diversos relatos póstumos: El proceso (1925), El castillo (1925), América (1927) y La construcción de la muralla china (1931).

SABOREAR LA COCINA CHECA EN UNA TABERNA DE ORIGEN MEDIEVAL

Prueba lo mejor de la gastronomía de Europa oriental

Si quieres degustar algunas especialidades checas, no dejes de acercarte a la célebre taberna U Fleku. Situada en el número de 11 de la calle de Kremencova, este establecimiento es toda una institución en la ciudad.

De hecho, se han encontrado documentos que atestiguan que en ella ya se fabricaba cerveza en 1459. Una actividad que han sabido mantener sus propietarios desde entonces. Y no sólo eso: lejos de considerar esta bebida como un mero negocio familiar, el amor por la tradición cervecera se ha transmitido de generación en generación, convirtiendo este menester en un arte.

Sin embargo, el local no adquiriría su denominación actual hasta 1762, año en el que pasó a manos de Jakub Flekovský, un cervecero de Pocernice. El hijo de éste, Stepán, no tardaría en ganarse una bien merecida fama entre los cerveceros praguenses.

En la actualidad, U Fleku también da cabida a la fábrica más antigua de la capital checa. Allí se elabora una cerveza fuerte y oscura que sólo se vende en la propia taberna. Además, si llegas antes de las 17:00 h, podrás visitar un pequeño museo en el que se muestra cómo es su proceso de elaboración.

¿Sabías que...?

...la cerveza es la bebida nacional de la República Checa, así como una de las industrias más importantes del país?

Sin ir más lejos, gran parte de la gastronomía local gira en torno al consumo de esta bebida: por ejemplo, alimentos tan arraigados como el chucrut, el jamón de Praga o las salchichas se sirven rociados con cerveza.

La cerveza checa más conocida es la Pilsner Urquell, clara y dorada y con un fuerte sabor a lúpulo. Sus raíces hay que buscarlas en la localidad de Plzen (Pilsen en alemán), situada a 80 km al suroeste de Praga, donde se fabricó esta bebida por primera vez en 1842.

No obstante, la cerveza comparte protagonismo con el Becherovka, un licor agridulce elaborado con hierbas que se sirve como aperitivo o digestivo, y en ocasiones, combinado con tónica. Del mismo modo, también son muy populares el Borovicka, que es un licor preparado con endrinas, y el Slivovitz o Slivovice, un coñac de ciruelas de sabor intenso.

VISITAR LA CIUDAD BALNEARIO DE KARLOVY VARY (140 KM)

Acércate a la segunda localidad más visitada de la República Checa

Una de las mejores opciones para sacarle el máximo partido a tu estancia en Praga es escaparte a la cercana población de Karlovy Vary, situada al oeste de la capital checa. Fundada en el siglo XIV por el emperador Carlos IV y construida en estilo imperial, esta población se despliega en mitad de preciosos jardines de estilo victoriano y manantiales cuyas aguas alcanzan los 72°C.

Entre los encantadores edificios que alberga esta población -todo un compendio de estilos arquitectónicos, que van desde el rococó hasta el art noveau-, no hay que perderse el Grandhotel Pupp, un lujoso inmueble inaugurado en 1701 y dotado de 228 habitaciones, y en el que cada verano se celebra el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary. A la izquierda de esta imponente construcción, se halla el llamado camino del Geopark. Ascendiendo a través del mismo, podrás disfrutar de una magnífica vista sobre el complejo balneario.

Asimismo, si sigues el curso del Teplá, un bello río de aguas cálidas, encontrarás algunas fuentes en su orilla izquierda, como la del Mercado o la de la Libertad.

¿Sabías que...?

...la leyenda atribuye el descubrimiento de las termas de Karlovy Vary a uno de los perros de caza de Carlos IV? Según se dice, el desafortunado animal cayó accidentalmente en una poza de agua caliente, lo que permitió conocer la existencia del mayor reclamo turístico de esta población. De hecho, no hay que olvidar que vary significa 'manantial'.

En 1522, se publicó una descripción médica en la que se detallaban las propiedades de estas aguas. Los efectos de este anuncio no tardaron en llegar: a finales del siglo XVI, ya había alrededor de 200 balnearios en la zona. Una atracción que aún hoy continúa en boga, ya que las termas de esta ciudad checa están recomendadas para tratar problemas digestivos.

Sin embargo, las aguas de Karlovy Vary no sólo sirven para bañarse: de hecho, los visitantes tienen la opción de degustarlas. Para ello, se aconseja adquirir in situ una pequeña jarra de cerámica provista de un mango especial por el que se bebe el líquido.

DESCUBRE UNO DE LOS LUGARES MÁS ATRACTIVOS DE PRAGA

Repleta de cervecerías, restaurantes y edificios emblemáticos como el Ayuntamiento y las Iglesias de Nuestra Señora de Týn y San Nicolás

Esta impresionante plaza, junto con el Puente de Carlos y el Castillo, es el lugar histórico más importante de la ciudad y la plaza más célebre y popular. Durante el siglo XI fue cruce de varias calles comerciales  y mercado. De unas espectaculares dimensiones, la plaza no tiene desperdicio ya que los ojos del visitante que por primera vez la contemplan no saben realmente adónde mirar.

Si la visitas, te recomendamos acercarte a sus principales edificios:

El Ayuntamiento de la Ciudad Vieja. Este edificio, que fue utilizado como ayuntamiento hasta finales del siglo XVIII, destaca por su torre gótica de 60 metros de altura y por su famoso Reloj Astronómico, el reloj medieval más famoso del mundo. Fue realizado en 1490 por el maestro relojero Hanus y mejorado por Jan Taborsky en el siglo XVI. La leyenda dice que para que Hanus no repitiera su obra, los concejales le dejaron ciego.

La Iglesia de Nuestra Señora de Týn (Kostel Matky Boží před Týnem). Edificada en el siglo XIV sobre una antigua iglesia románica, este templo es una impresionante iglesia de estilo gótico tardío que cuenta con dos de las afiladas torres que dominan los cielos de Praga.

La Iglesia de San Nicolás. Considerada la construcción barroca más bonita de Praga, comenzó a construirse en el año 1673 por orden de los jesuitas y finalizaron en el año 1752.

No te lo pierdas

Muy cerca de la Plaza de la Ciudad Vieja, localizarás el Puente de Carlos, el monumento más famoso de la capital. Dicen que quien solo disponga de una hora para visitar Praga debe pasarla en el Puente de Carlos. Con excepcionales vistas de la ciudad, este puente sobre el Moldava, que se construyó a instancias de Carlos IV en el siglo XV, comunica la Ciudad Vieja (Staré Město) con la Ciudad Pequeña (Malá Strana).  Enmarcado por bellísimas torres góticas, está adornado por 30 estatuas estilo barroco. La mayoría son copias ya que las originales se encuentran en el Museo Nacional de Praga y en Vyšehrad y fueron construidas a principios del siglo XVIII.

DESCUBRE UNA DE LAS PERSPECTIVAS MÁS ATRACTIVAS DE ÁMSTERDAM

Excursiones fluviales para disfrutar de la conocida “ciudad de los canales”

Sus encantadores y laberínticos canales, han valido para darle a la capital holandesa el calificativo de "la Venecia del Norte". Podrás disfrutar de agradables paseos en barco por sus cuidados canales partiendo desde diversos puntos de la ciudad. Desde el agua, podrás contemplar panorámicas únicas de algunos de los principales reclamos de la ciudad como son la Westertoren (Torre del Oeste), la Casa de Ana Frank, el Magere Brug (Puente Delgado), el Teatro Carré, el antiguo puerto, el Oosterdok (Muelle del Este), la Plaza Dam, la Estación Central, Leidseplein, Westerkerk, la Casa de Rembrandt, el Museo Van Goghm, el Rijksmuseum…

La longitud total del sistema de canales de la ciudad es de 75 kilómetros y da origen a más de 1000 puentes. Grachtengordel es la designación del anillo de los tres canales más importantes de la capital holandesa. Estos tres canales, que fueron diseñados en el siglo XVII para soportar el aumento de la población, son Prinsengracht, Keizersgratch y Herengracht, donde localizarás las mansiones más hermosas de la ciudad.

¿Sabías que...?

Durante tu paseo en barco, verás las famosas casas flotantes ubicadas en los canales de Ámsterdam.  Tras la Segunda Guerra Mundial y debido a la escasez de viviendas,  aparecieron estos alojamientos flotantes. En total, en  la capital holandesa existen más de 2.500 viviendas flotantes localizados tanto en los lugares más pintorescos como en los más céntricos y lujosos de la ciudad.

VISITA FÁBRICA HEINEKEN

Descubre la Heineken Experience, una gran exposición interactiva

Si eres un amante de la cerveza, esta visita te resultará imprescindible. En esta increíble exposición podrás conocer todo el proceso de fabricación de la cerveza y la evolución de esta prestigiosa marca.

Las salas de esta antigua fábrica aún conservan su esencia. A medida que avanzamos podemos hasta tocar los ingredientes con los que hacen la cerveza. Tras descubrir todos los rincones de esta visita, llega el momento de degustar los diferentes tipos de cerveza.

El precio de la entrada es de 17€ aproximadamente.  El horario de visita es de 11:00 a 19:00 hrs 

Sabías que…

Heineken es una empresa familiar. Generación tras generación han seguido su legado. Se fundó en 1863 por Gerard Heineken. Enseguida lo convirtió en un gran éxito y su demanda fue extendida por Europa.

Esta cerveza está hecha a base de agua purificada, cebada malteada, lúpulo y levadura.

IMPRESCINDIBLE

Conoce la conmovedora vida de la niña Ana Frank y su familia

Acércate a esta histórica Casa Museo situada en el centro de la capital holandesa y trasládate al pasado para conocer la conmovedora vida de la niña Ana Frank. Convertida en un lugar de reflexión y respeto, albergó desde 1942 a 1944 a la familia Frank y a la familia van Pels. Los ocho vivían escondidos en la llamada “casa de atrás” hasta que fueron descubiertos y obligados a ir a campos de concentración donde la mayoría morirían enfermos o en las cámaras de gas.

Accede a la “Casa de Atrás”

Ubicada en el edificio del canal Prinsengracht, el acceso al escondite se hace por detrás de una estantería que, a día de hoy, se conserva tal y como estaba en el pasado. Te impresionará avanzar a través de unas empinadas escaleras que te llevarán hasta las habitaciones de “la casa de atrás”. Después de ver estos espacios, que incluyen pequeñas exposiciones y vídeos explicativos, volverás a bajar unas escaleras hasta llegar a la planta baja.

Durante la visita, te sorprenderá ver algunos antiguos libritos expuestos en una vitrina de cristal. Y te emocionará ver de cerca esos diarios y pensar que un día estuvieron en las manos de la pequeña Ana Frank.

Por último, en esa misma habitación encontrarás el espacio “Free2choose”. Toma asiento y mira atento los pequeños vídeos que se proyectan. Reflexionarás sobre valores fundamentales como la igualdad, la libertad y el respeto. 

Un poco de historia

Situada en el edificio del canal Prinsengracht, estuvo cerca de ser derribada a mediados de los años cincuenta pero un periódico local llevó a cabo una campaña para evitar la destrucción de la casa. El apoyo popular hizo que, finalmente, la casa fuera donada a la Fundación Ana Frank, creada por el propio Otto Frank, padre de Ana Frank, que abriría sus puertas al público en 1960.

Las personas que habían ocultado a estas familias del “anexo secreto” pudieron salvar algunos bienes personales tras las detenciones, pero los nazis se apropiaron de la mayor parte del mobiliario, las ropas y los objetos, así que las habitaciones que hoy podrás ver están totalmente vacías. Fotografías, señales, carteles y nuestros propios recuerdos de la lectura son los que llenarán este espacio que quedó vacío para siempre.

UN ICONO EN LA CIUDAD

Conoce el lugar preferido por los amsterdaneses para comprar flores y plantas

Uno de los lugares que no puedes perderte durante tu viaje a la capital holandesa es el famoso mercado de las flores, salpicado de chillones colores y exquisitos aromas.

Ante ti, encontrarás numerosos puestos repletos de todo tipo de flores y plantas, en torno a las cuales se arremolinan curiosos turistas y lugareños. Y es que todos los días esta parte de la ciudad se viste de Primavera, gracias a este mercado callejero, ubicado en las plataformas y barcazas flotantes muy bien sujetas al borde del Canal Singel. Siempre de agradable y bohemio ambiente, te recomendamos que llegues temprano pues, como sucede en otros mercados populares, a medida que avanza la mañana se  empiezan a llenar.

Este centenario mercado es todo un icono en la ciudad. Actualmente, es el principal mercado de flores de Ámsterdam dedicado a la venta de todo tipo de flores, tulipanes de todos los colores, semillas de plantas muy variadas y artículos de jardinería. El producto estrella para los turistas son los bulbos de tulipán, uno de los mejores regalos que podrás llevarte como recuerdo de tu viaje a la capital holandesa.

No te lo pierdas

Posteriormente, ya que se encuentra a tan sólo 600 metros, te recomendamos acercarte a la Plaza Leidseplein, uno de los centros de animación más atractivos de la ciudad repleto de tiendas, bares, restaurantes, discotecas, cines y teatros.  Si lo visitas de día, podrás disfrutar de los espectáculos que ofrecen los artistas callejeros ya que la plaza se llena de malabaristas, mimos, traga fuegos y músicos. Por la noche, Leidseplein se convierte en una de las mejores zonas para salir de marcha. ¡No te lo pierdas!

Guía de
Praga

Muy pocas ciudades pueden presumir de vivir inmersas en una eterna primavera. Y en este caso, no nos referimos a las temperaturas propias de esta estación, sino a un optimismo difícil de encontrar. A la necesidad innata de renacer. De reinventarse y reivindicarse. De gritar alto y claro que hay otra manera de hacer las cosas. De comenzar de cero. En eso, a Praga no hay quien la gane.

Así lo ha demostrado más de una vez desde sus orígenes, allá por el siglo IX: desde la aparición de artistas e intelectuales que volvieron a situar la ciudad sobre el mapa mundial -con los irrepetibles Franz Kafka y Alfons Mucha a la cabeza- hasta la valentía exhibida por todos los que, aquel recordado mayo del 1968, se echaron a la calle para pedir la libertad y el aperturismo que los soviéticos les negaban. Salvajemente acallada por el fuego del Ejército Rojo, Praga vivió entonces su primavera más triste, pero también la más esperanzadora y catártica.

Se iniciaba así un largo camino que culminó con la caída del Telón de Acero y, un poco después, con el divorcio amistoso de los dos países que formaban la desaparecida Checoslovaquia en 1993. Convertida en la capital de la flamante República Checa, Praga se zambulló definitivamente en la modernidad, aunque sin dejar de enarbolar el vasto legado arquitectónico y cultural que hace de ella una de las ciudades más pintorescas y fotogénicas de Europa.

Y es que la antigua capital del reino de Bohemia es un excepcional museo al aire libre con más de 1.000 años de historia, repleto de lugares únicos que nos hablan de un pasado tan denso como fascinante: el vasto recinto del Castillo de Praga, el señorial puente de Carlos, los hermosos edificios que salpican la plaza de la Ciudad Vieja, la icónica iglesia medieval de Týn, las sinagogas y el antiquísimo cementerio que presiden el barrio judío (Josefov), la céntrica plaza de Wenceslao, la majestuosa puerta de la Pólvora, la elegante Casa Municipal, la bulliciosa calle de Celetná, la sorprendente Casa Danzante alumbrada por la desbocada imaginación de Vlado Milunic y Frank Gehry. Todos estos rincones mágicos se conjugan para sumergir a sus numerosos visitantes en una postal viviente.

Por todo ello, no es extraño que el casco histórico de Praga fuera declarado 1992, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Sin embargo, la capital checa no es sólo una sugerente sinfonía de monumentos: también es una invitación a degustar la que quizás sea la mejor cerveza del mundo en sus numerosos bares y tabernas. O a comprar un reconfortante vaso de vino caliente en algún puesto callejero. O a hacer una escapada a la vecina ciudad balneario de Karlovy Vary, una población fundada por Carlos IV y muy visitada por sus termas y sus preciosas construcciones.

Por si quedaba alguna duda, Praga es todo esto y mucho más. Más que una localidad del centro de Europa, la capital checa es una experiencia que hay que disfrutar sin prisas, dejándose imbuir por esa atmósfera única que sólo se respira en esta hipnótica ciudad imperial.

¿Estás listo/a para sumergirte en ella?

Transporte
Información práctica

Para moverte por Praga, dispones de cuatro medios de transporte: el metro, el autobús, el tranvía y el taxi.

Ten presente que, si te decantas por los tres primeros, podrás utilizar el mismo tipo de billete sencillo para cualquiera de ellos, pudiendo adquirirlo en tu propio hotel. No obstante, recuerda que existen dos tarifas: por un lado, la del billete completo, que puede usarse durante los 90 minutos posteriores a su validación -pudiendo realizar transbordos si fuera necesario- y cuyo precio en coronas checas equivale a poco más de un euro. Y por otro, la de un segundo billete algo más económico, pero que sólo puede usarse durante 20 minutos tras su validación y sin posibilidad de efectuar ningún transbordo. Para validar tu título de transporte, puedes hacerlo en las máquinas instaladas dentro de los autobuses y los tranvías, o bien a la entrada del metro.

Finalmente, si optas por desplazarte en taxi, debes saber que en Praga operan diversas compañías, siendo la más recomendable la que luce las siglas AAA en el lateral de sus vehículos. Para evitar que te cobren un precio desproporcionado, te recomendamos que consultes con antelación las tarifas aproximadas cada carrera, disponibles en los paneles informativos que hay en las paradas de taxi.

Información útil

Preparando el viaje
Documentación necesaria

Si tienes la nacionalidad de alguno de los países de la Unión Europea y tu estancia es inferior a 90 días -siempre y cuando no persiga un fin lucrativo-, no necesitarás visado para entrar en la República Checa. En ese caso, bastará con que presentes tu DNI o pasaporte, que deberá tener una validez mínima de tres meses. A partir de los 14 años, todos los turistas extranjeros han de estar en posesión de un DNI o pasaporte individual. En este sentido, recuerda que la normativa local establece que todos los viajeros que lleguen al país sin la documentación en regla serán devueltos a su país de origen.

En el caso de pérdida o robo del DNI o del pasaporte, debes dirigirte a la Embajada de España en Praga -C/ Badeniho, 4-, donde te expedirán un salvoconducto para que puedas tomar el vuelo de vuelta sin problemas.

Vacunaciones y salud

No hay ninguna vacuna obligatoria. De todos modos, si vas a visitar zonas verdes, debes tener mucho cuidado con las garrapata, ya que estos pequeños arácnidos son transmisores de la encefalitis centroeuropea, ampliamente extendida en la República Checa y contra la que gran parte de la población está vacunada. No obstante, existen antídotos en caso de picadura. Para cualquier información adicional, puedes dirigirte a tu centro de salud más cercano.

Ropa y material recomendados

Dado que el invierno en Praga acostumbra a ser bastante duro, es recomendable meter en la maleta ropa de abrigo en abundancia, incluyendo un gorro, una bufanda y orejeras. Del mismo modo, es aconsejable utilizar medias o calcetines altos, ya que la piel suele irritarse por las bajas temperaturas a pesar de los pantalones. En verano, se recomienda optar por ropa ligera, aunque no está de más que lleves siempre contigo una chaqueta o un jersey ligero, ya que por las noches acostumbra a refrescar. Asimismo, procura tener a mano un paraguas, ya que los meses de mayo a julio son bastante lluviosos.

A su vez, si vas a visitar alguna ciudad balneario -como Karlovy Vary, muy próxima a Praga-, no te olvides del bañador, la toalla y las zapatillas de goma, ya que en algunas excursiones organizadas se deja tiempo libre para disfrutar de un relajante baño termal.

Diferencia horaria

La hora oficial en la República Checa es la misma que la de la Península y las Baleares: GMT+1, y durante el verano, GMT+2. No obstante, ten en cuenta que, debido a la ubicación geográfica del país, allí anochece antes que en España.

En el destino
Moneda

La moneda oficial del país es la corona checa (Kc), que se divide en 100 hellers. Aproximadamente, un euro equivale a 27,47 coronas, aunque la cotización puede variar ligeramente cada día. Existen billetes en circulación por valor de 20, 50, 100, 200, 500, 1.000, 2.000 y 5.000 coronas, mientras que las monedas de curso legal son de 50 hellers, 1, 2, 5, 10, 20 y 50 coronas. En una de sus caras, aparece un león rampante, que es el símbolo del país.

Dado que es difícil conseguir moneda checa en España, lo más sencillo es hacer el cambio a la llegada, en el mismo aeropuerto, en el hotel o en los bancos y cajas locales. Desconfía de quienes ofrecen cambio en la calle, ya que acostumbra a ser estafadores.

De todos modos, recuerda que la mayoría de establecimientos admiten el pago con las tarjetas de crédito más habituales, aunque aún son pocos los restaurantes, tiendas y hoteles que aceptan American Express.

Finalmente, ten presente que, a diferencia de lo que ocurre en otros países, en la República Checa está permitido importar o exportar moneda, con un límite de 10.000 euros o equivalente.

Idioma

La lengua oficial de la República checa es el checo, una lengua eslava que emplea el alfabeto latino y diversos acentos diacríticos. Aunque buena parte de la población no domina el inglés, en los hoteles y establecimientos turísticos los empleados suelen manejarse en este idioma sin problemas.

Electricidad

La corriente eléctrica en Praga es de 230 voltios y, al igual que en España, se utilizan enchufes de dos patillas, por lo que no necesitarás un adaptador para tus aparatos electrónicos.

Tasas del país

No hay que abonar ninguna tasa antes de salir de la República Checa.

Compras

Los objetos más tradicionales de Praga son el cristal de Bohemia, la porcelana, los juguetes de madera y las antigüedades. A su vez, en algunos puestos callejeros se pueden encontrar recuerdos de la época soviética, como condecoraciones militares, uniformes del Ejército Rojo o muñecas rusas (las famosas matrioskas). Asimismo, Praga es una ciudad repleta de librerías que atestiguan el rico pasado literario de la ciudad. En ella encontrarás libros en distintos idiomas.

Aduanas

Los ciudadanos comunitarios que viajen entre países de la Unión Europea, como en el caso de la República Checa, no están sujetos a límites de cantidad en lo que a compras se refiere, siempre y cuando se trata de artículos para un uso personal y que sean legales

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