Viena, Austria
| Desde 8 días / 7 noches
| Entradas incluidas
Descripción: Viena con CityPass
Viena es una de las capitales más hermosas de Europa, marcada por su fastuoso pasado imperial. Es una bella amalgama donde la Edad Media, el barroco y el "Gründerzeit" se dan la mano en total armonía. Viena es además desde el siglo XIX la capital europea de la música y uno de los focos culturales más importantes del mundo. Pasa ocho días de ensueño descubriendo la joya del Viejo Continente.
Viena posee una importante riqueza museística reflejada en el Museo de Historia Natural, la Albertina o la propia Cámara del Tesoro Imperial.
La ciudad es un paraíso para turistas... y para los peques de la casa. Les encantará Time Travel, la Noria Gigante, la Escuela de Equitación y el Zoo Schönbrunn.
Hazte 'selfies' con estrellas como Justin Bieber o Katy Perry, ¡en el museo de cera de Madame Tussauds! Serás la envidia de familiares y amigos.
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¡Bienvenido!
Nada más llegar a la capital de Austria realiza el check in en el hotel... ¡y a descubrir Viena! Hazte con tu Vienna Pass que te permitirá disfrutar de los puntos más interesantes de la ciudad y acceder a descuentos en cafeterías y tiendas. Se puede retirar en cualquiera de las más de 60 atracciones turísticas asociadas, entre las que se encuentran el Museo Albertina, la Torre Danubio, San Esteban y su Tesoro Catredalicio, el Dom Museum Wien, la Noria Gigante, el Museo Madame Tussauds, las viviendas de Strauss y Mozart, el Palacio Imperial Hofburg, la Biblioteca Nacional, el Museo Kunsthistorisches, la Cripta Imperial, el Palacio, Jardines y Zoo de Schönbrunn, el Museo Belvedere, la Escuela Española de Equitación, el Tesoro Imperial, el Museo de Historia Natural, la Casa Beethoven-Pasqualetti, la Time Travel Experience, las Bodegas Schulumberger, el Pabellón de Otto Wagner y el Museo Hundertwasser. Si la hora de llegada te permite hacer turismo, te recomendamos que te des una vuelta por el distrito de Innere Stadt (el centro) y disfrutes con la excepcional imagen que ofrece el Ayuntamiento de Viena a cualquier hora. La torre de este hermoso edificio neogótico está coronada por el popular "Rathausmann", una escultura dorada de 3,5 metros de altura que emula un portaestandarte. No dudes en entrar en alguno de los restaurantes repartidos por esta zona y que al menos ofrezca en su menú la "Sachertorte" (tarta Sacher), un dulce de chocolate típico de Austria. Derrítete de placer degustando su bizcocho de chocolate y mantequilla, su fina capa de mermelada de albaricoque y la cubierta de glaseado de chocolate negro. ¡Deliciosa!
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De paseo por Viena
Si quieres ver en un día lo más relevante no dudes en subirte a alguno de los tours turísticos de Viena Sightseeing con tu Vienna Pass, que la recorren en sus característicos autobuses de doble altura con techo descubierto. Son los llamados "Hop On Hop Off Bus", que te permiten ir a tu ritmo ya que puedes bajarte en cualquier parada, realizar alguna compra o visita, y retomar el circuito cuando te convenga. Algunos trayectos incluyen hasta 45 paradas situadas en puntos de referencia turísticos. Hay un total de 5 rutas a elegir: Línea Roja (ruta clásica por los edificios más famosos de Viena), Línea Azul (ruta del Danubio), Línea Amarilla (para los amantes de la historia y el movido pasado imperial de la ciudad), Línea Verde (alrededores de la capital austríaca) y Línea Gris (afueras de Viena). Una vez terminado, te recomendamos que te acerques a Opernring, donde se encuentra la famosa Ópera Estatal de Viena, epicentro de la vida musical vienesa y uno de los teatros de ópera de mayor prestigio del mundo (No incluido). Continúa empapándote del arte y la cultura vienesas por la tarde poniendo rumbo a Albertinaplatz, donde se ubica el Palacio de la Albertina, un espacio que reúne una de las colecciones gráficas más grandes del planeta. Contiene más de 50.000 dibujos y alrededor de un millón de trabajos gráficos impresos, así como innumerables obras de Picasso, Monet, Cézanne o Klimt. Ahora llega el momento de trasladarte a Donauturmstraße para subir al edificio más alto de Austria y otro de los iconos de Viena. Desde los 155 metros de altura a los que se sitúa el mirador de la Torre del Danubio obtendrás unas vistas espectaculares. ¡Contempla el panorama desde su restaurante giratorio!
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El hogar de Mozart
Inicia la jornada en la Catedral de San Esteban. Se trata de una referencia imprescindible de la cultura vienesa y escenario de destacados acontecimientos a lo largo de la historia. Su pintoresco techado compuesto por 230.000 tejas vidriadas es su sello de identidad. El ala oeste alberga los valiosos objetos del Tesoro Catedralicio, como esculturas, caligrafía medieval, pinturas en tabla y orfebrería vienesa. También en el casco antiguo encontrarás el Dom Museum Wien, que exhibe parte de los tesoros de la catedral y obras claves del arte moderno y contemporáneo, como el retrato del duque Rodolfo IV, el más antiguo de Occidente. Otro de los emblemas de Viena es su Noria Gigante, que ya desde finales del siglo XIX ofrece unas vistas incomparables. Aprovecha para reponer fuerzas en algún restaurante de este rincón del centro, uno de los lugares clave para los visitantes de Viena. ¿Como postre? Una entretenida visita al museo de Madame Tussauds. Se exhiben modelos en cera de celebridades de la política, el deporte, la música, el cine o la televisión. Son impresionantes y parece que van a cobrar vida. Están Johnny Depp, Angelina Jolie, Justin Bieber, Katy Perry, Albert Einstein y muchos más, todos dispuestos a que poses junto a ellos. ¡Serás la envidia de tus amigos! Descubre las residencias de dos de los músicos más famosos de todos los tiempos, Johann Strauss y Wolfgang Amadeus Mozart, ambas convertidas en sendos museos dedicados a su vida y obra.
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Lujo y esplendor
No se puede visitar Viena sin dejarse hechizar por la recargada belleza del Palacio Imperial Hofburg. Residencia de los Habsburgo y su centro de poder, es un lugar donde se respira cultura e historia en cada rincón. Descubre de primera mano los elegantes aposentos imperiales lujosamente decorados, el Museo de Sisi, la Colección de Platería de la Corte o la Cámara del Tesoro Imperial. La majestuosidad de la jornada continua en la Gran Sala de la Biblioteca Nacional Austríaca, que alberga unos 200.000 libros publicados entre 1501 y 1850. Mide más de 77 metros de largo y es una de las salas bibliotecarias históricas más bellas del mundo, una joya del barroco. Por la tarde puedes continuar este regio recorrido acudiendo a la Cripta Imperial. Allí descansan hasta 149 miembros de la Dinastía Habsburgo desde su construcción en 1633. Están enterrados en suntuosos sarcófagos 12 emperadores y 19 emperatrices y reinas, como María Teresa y el emperador Francisco I, o Sisi y el príncipe heredero Rodolfo. Como colofón, te recomendamos que no te pierdas el Museo de Historia del Arte, abreviado KHM en alemán, construido por el emperador Francisco José para exhibir las colecciones imperiales. Es uno de los museos más importantes del mundo de estas características con objetos que abarcan ¡hasta cinco milenios! Contempla obras de Durero, Rafael, Rembrandt, Rubens, Tiziano, Velázquez o Vermeer, entre otros autores, así como la colección más grande del mundo de Brueghel.
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Ciudad imperial
La exuberancia imperial de algunos de los rincones de Viena continúa en la mañana de hoy. Nos referimos a Schönbrunn, que reúne el Zoo, el Palacio y la Casa de las Palmeras, estos dos últimos Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Construido en 1752, Schönbrunn Zoo es el zoológico más antiguo del mundo y acoge unas 500 especies de animales. Están haciendo furor el cachorro de elefante y el bebé de oso panda, aunque la gruta de murciélagos, el recinto para orangutanes o la casa del desierto harán también las delicias de grandes y pequeños. Una vez estés listo, llega la hora de adentrarse de nuevo en la fastuosidad imperial de los Habsburgo visitando el Palacio de Schönbrunn, uno de los más hermosos ejemplos de arquitectura barroca y conocido como el Versalles vienés. Pasea por sus cuidadas estancias y siéntete como Sisi, María Antoñeta o el mismo Francisco José. Descubre la Sala de los Espejos, donde el pequeño Mozart dio su primer concierto, y déjate maravillar por las alfombras, tapices, pinturas y los papeles de seda de pared que la engalanan. La visita se completa con su magnífico parque, que incluye una Orangerie, el Jardín del Príncipe Heredero, un hermoso laberinto de setos y la Casa de las Palmeras, un invernadero donde admirar más de 4.000 plantas mediterráneas, tropicales y subtropicales. Construida en 1882, mide 113 metros de largo y se emplearon 45.000 piezas de cristal en su montaje. Una vez hayas explorado a tu gusto los jardines palaciegos, encamina tus pasos hacia uno de los museos más importantes del mundo: el Belvedere. Este maravilloso palacio barroco reconvertido en pinacoteca atesora la más extensa colección de cuadros de Gustav Klimt, así como destacadas obras del impresionismo francés de Cézanne, Degas, Van Gogh o Renoir.
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De vuelta a Hofburg
Para la mañana, regresa a Hofburg para descubrir la Escuela Española de Equitación, fundada en 1565. Asiste a los entrenamientos para ver a los caballos lipizanos en la Sala barroca, una raza que maravilla al público con sus representaciones de la Alta Escuela Clásica. Después de tanto palacio y residencia imperial no podían faltar las insignias que reconocían el inmenso poder de los emperadores: la Corona del Sacro Imperio Romano, la Cruz Imperial, la Lanza Sagrada y las vestimentas ceremoniales. Todos estos tesoros y muchos más se encuentran depositados en la Cámara del Tesoro Imperial, situada en una de las zonas más antiguas del Hofburg. Se trata de una de las atracciones de Viena más importantes pues protege tesoros de incalculable valor pertenecientes a los Habsburgo, entre ellos las joyas originales de la emperatriz Sisi, la esmeralda tallada más grande del mundo, una colección única de coronas medievales o la mayor copa de ágata elaborada de una sola pieza (considerada antiguamente el Santo Grial). Todo un baño de esplendor. Esplendor también encontrarás en el Museo de Historia Natural, pero el de la colección de más de 30 millones de ejemplares y objetos que cobija este museo. Sube a este fascinante viaje de descubrimiento para toda la familia. Hay salas sobre piedras preciosas, fósiles, dinosaurios, sobre la evolución humana y, sobre todo, la sala con la mayor muestra de meteoritos del planeta. Por la tarde puedes dirigirte a la casa Beethoven-Pasqualetti, donde el maestro vivó unos 8 años de su vida. En este apartamento de la cuarta planta, repleto de sus de objetos personales, el célebre músico escribió la Cuarta, Quinta, Séptima y Octava Sinfonías, entre muchas otras obras. Llega el momento de ir a clase de historia... pero no a una cualquiera. Se trata de Time Travel–Magic Vienna History Tour, situada en Habsburgergasse, una emocionante experiencia donde conocerás a la familia imperial de los Habsburgo, aprenderás a bailar el vals vienés, descubrirás su foso de la peste y un montón de sorpresas más. Cuenta además con un fantástico cine en 5D que te llevará 2.000 años al pasado.
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De cata
Te espera una mañana para deleitar tus sentidos con una cata de cava del país. Y no en una bodega cualquiera, sino en las bodegas Schlumberger, las más antiguas de este vino espumoso en Austria. Recorre su bodega de 300 años de antigüedad con sus espectaculares bóvedas repletas de olorosas barricas, y aprende de la mano de los expertos de Schlumberger los secretos de del cava y su historia. De regreso al centro de Viena no te quedes sin admirar el Pabellón de Otto Wagner, situado en la Karlsplatz. Célebre arquitecto del modernismo vienés, Otto Wagner dejó en su ciudad natal un importante legado en la forma de la iglesia Kirche am Steinhof o el K.K. Postsparkassenamt. En uno de sus dos pabellones construidos en la plaza Karlsplatz se acoge una exposición que acredita el talento de Wagner, un visionario del urbanismo. La jornada de hoy culmina en el Kunst Haus Wien-Museo Hundertwasser, uno de esos museos que se disfruta tanto por dentro como por fuera. Un pintoresco edificio a la altura de la obra de Friedensreich Hundertwasser, donde se exponen obras clave de su pintura, arte gráfico, diseño y arquitectura. Todo allí está impregnado de la filosofía y el espíritu del polifacético Hundertwasser. Muy cerca del museo se ubica precisamente Hundertwasserhaus, un complejo residencial donde en el interior de las habitaciones crecen árboles cuyas ramas asoman por las ventanas... puro Hundertwasser.
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De vuelta a casa
Toca hacer las maletas metiendo los recuerdos acumulados durante este fascinante viaje. Si antes de regresar a casa te queda tiempo para hacer turismo, te recomendamos que te vayas a la calle Schlossstrasse donde se encuentra el Café Residenz. Allí podrás degustar e incluso aprender la receta del Apfelstrudel, el strudel de manzana, uno de los postres típicos vieneses. O acércate al famoso Naschmarkt, el mercado más conocido de Viena que lleva celebrándose desde el siglo XVI. Una vez estés listo, toca poner rumbo a casa para repasar las experiencias vividas en la inolvidable ciudad de Viena.








