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Guías de Viajes de Tánger

Tánger

Tánger, la ciudad blanca, la puerta de entrada a África

Tánger

Ciudad histórica

Ciudad histórica

Crisol de civilizaciones, entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico, Tánger es la gran puerta de entrada al continente negro.
En un marco privilegiado de océano, mar, bosques y montañas, su clima templado, sus monumentos y sus museos han seducido desde hace años a los europeos, americanos y a todos los aventureros del mundo.
¡Cuántas personalidades de la cultura universal han buscado inspiración en Tánger! Innumerables.
Tánger es la ciudad de África más próxima a Europa, muchas veces deseada por su posición estratégica, desde su fundación en el siglo VI a.C., han peleado por su posesión desde cartagineses hasta ingleses pasando por romanos, fenicios, vándalos, españoles, portugueses y franceses.
Ya desde su constitución esta ciudad estaba destinada, por su ubicación geográfica y estratégica, a una historia intensa. La misma está presente en su cultura, su arquitectura y su forma de ser. Conquistada, sitiada, liberada...Tánger absorbió todas las influencias, todas las culturas que pasaron por su suelo y supo asimilarlas a su acerbo cultural. Durante la primera mitad del siglo pasado, Tánger fue administrada por una "autoridad internacional" dirigida por una docena de diplomáticos europeos. La ciudad tenía su propia administración y leyes al margen del gobierno central de Marruecos.
Entre las medidas implantadas por esta "autoridad internacional" figuraba una gran libertad fiscal que sedujo a bancos y empresas que contribuyeron notablemente a la riqueza de la ciudad.
También sedujo a alimañas de todo tipo que la corrompieron con negocios turbios como contrabando, blanqueo de dinero, atrayendo delincuentes internacionales, prostitución.
En el año 1956, cuando la ciudad fue definitivamente incorporada al reino de Marruecos y desapareció la "autoridad internacional" la ciudad fue saneada, pero el paso incesante de diferentes civilizaciones quedó como impronta particular de esta ciudad increíble, forjada por todas estas influencias y sus diversidades. Numerosos monumentos y museos dan testimonio, desde su medina -netamente hispánica- hasta la arquitectura moderna y ciertas costumbres francesas que han perdurado.
Sin olvidar la permanencia de maravillosas obras arquitectónicas musulmanas como la casbah o el jardín del palacio.

Viajar en avión a Tánger es una experiencia en si mismo, las pistas del aeropuerto se encuentran al borde del mar y el acercamiento es asombroso. El aeropuerto internacional "Tanger-Ibn Batouta" es el cuarto en importancia del país y recibe vuelos de las grandes compañías internacionales y también vuelos de bajo costo. Se encuentra ubicado a escasos 11 Km. del centro de la ciudad, en el sudoeste y como ya dijimos, a orillas del mar. El traslado hasta el centro de Tánger se realiza en taxis y cuenta también con servicio de alquiler de coches de numerosas empresas internacionales.
Si queremos, podemos viajar a Tánger en coche o en autobús ya que podemos llegar hasta la ciudad de Algeciras, en el extremo sur de España y atravesar el estrecho de Gibraltar en ferry, el viaje dura aproximadamente 2.30 horas. También podemos realizar el trayecto más corto en ferry, llegando a la ciudad marroquí de Ceuta, que dura aproximadamente una hora menos y desde esa ciudad viajar a Tánger.
También parten ferrys desde la ciudad española de Almería con destino a Nador o Melilla y desde la ciudad francesa de Sete. Desde esta última el viaje dura más de 36 horas.
Si nuestra intención es pasar un período de vacaciones prolongado, o sea que Tánger no es un destino de escapada romántica o fin de semana largo, otros puertos de Europa realizan la trayecto por el mar Mediterráneo y los ferrys parten de diferentes puertos: Barcelona, Málaga y Tarifa en España o desde Génova y Livorno en Italia, con un promedio de viaje de 24 horas. Son muchas las empresas de ferry que realizan la travesía desde el continente europeo con destino a Marruecos, algunos ferrys llegan directamente a Tánger, otros a Ceuta y algunos a la ciudad de Al Hoceima.

Tánger cuenta con una enorme oferta de hoteles de categoría superior, hoteles de las grandes empresas internacionales, hoteles ressort y hoteles Spa. Sin embargo la oferta en alojamiento medio (hoteles sin categorizar, residenciales, pensiones, etc.) es bastante poca. Si nuestra intención es vivir en Tánger una escapada romántica o un fin de semana para huir del estrés, y nuestro presupuesto es acotado, lo mejor es hacer reservaciones con anticipación. Pero, tenemos la ventaja de poder negociar los precios y obtener buenas rebajas durante la temporada baja. Los hoteles sin categorizar, que se encuentran en las afueras de la ciudad o lejos del circuito turístico, en general son bastante sucios y la atención deja bastante que desear. Si contamos con un presupuesto muy estrecho, quizás lo mejor es dormir en nuestras propias bolsas de dormir y llevar nuestras toallas porque lo proveído por estos hoteles no siempre cumplirá con nuestras expectativas. Sin embargo, a medida que se sube de categoría, la atención mejora de modo asombroso y la atención en los hoteles de 4 y 5 estrellas es excelente. Debemos tener el recaudo de no alojarnos muy próximos a una mezquita ya que el llamado a la oración que se realiza entre las 4 y las 5 de la mañana puede llegar a despertarnos. Si la ventana de nuestra habitación da al patio interior del hotel también, posiblemente, tengamos poca paz ya que los marroquíes pueden llegar a ser muy ruidosos y la actividad comienza muy temprano en la mañana.
Las parejas de hecho y si uno de ellos es árabe, tienen problemas para obtener alojamiento en cualquier lugar. Los marroquíes son muy estrictos en ese aspecto.
En los residenciales o pensiones, la cantidad de habitaciones, en general, no supera las 5 o 6, (si posee más habitaciones el alojamiento está categorizado como albergue o pequeño hotel) la atención es familiar, las comidas se sirven en la cocina y resultan ser una experiencia simpática, sobre todo si se viaja con un grupo de amigos y pensamos quedarnos en Tánger un buen tiempo para recorrer los alrededores o simplemente tomar unas vacaciones anuales, disfrutando del mar. Este tipo de albergue abunda en los barrios costeros como Essaouira.
El arrendamiento de apartamentos también es posible en Tánger donde la oferta es abundante y muchas agencias brindan el asesoramiento y las garantías necesarias.
El alojamiento en casas particulares es posible, fundamentalmente en temporada alta, cuando muchos residentes arriendan habitaciones para los turistas que no encuentran plaza en ningún hotel, algunos son pequeños apartamentos con servicios individuales. Este tipo de alojamiento, no sólo no está registrado por las autoridades sino que son netamente ilegales. En muchos lugares hay promotores que nos ofrecen el dato. Debemos tener en cuenta que si sufrimos algún tipo de fraude las autoridades no intervendrán porque, en definitiva, estamos en "connivencia" con un infractor a las leyes de Marruecos.
Si no tenemos ningún inconveniente, y la familia que abre sus puertas al turista es honesta, conoceremos la hospitalidad marroquí y nos quedará un hermoso recuerdo de nuestras vacaciones en Tánger porque suelen ser exageradamente amables.
Los hoteles y las habitaciones de huéspedes reconocidos aplican una tasa de promoción turística por noche y por persona, la mayoría la tiene incluida en el precio final y está a la vista, para los establecimientos de categorías superiores esta tasa se incluye en la factura final. Debemos asesorarnos correctamente para no tener sorpresas más tarde, al igual que el impuesto comunal y el impuesto a las bebidas.
Si nuestra intención es vivir en Tánger una escapada romántica y nuestro presupuesto lo permite, muchas "riad" -casas muy antiguas refaccionadas con estilo y diseño- semejantes a "hoteles boutique" ofrecen estadías deslumbrantes. La palabra "riad" significa jardín interior y en general mantienen la estructura original de habitaciones que se abren a un jardín interior y son de una sola planta.
Otro tipo de alojamiento son los "dar" cuyo significado es "casa", estas construcciones antiguas, que fueron implacablemente refaccionadas y acondicionadas como pequeños hoteles o Apart Hotel, tienen un máximo de dos plantas y terrazas espectaculares. En estos alojamientos, la atención es hotelera y raramente encontremos el estilo de vida marroquí ya que fueron concebidos para el turismo extranjero.
Tánger también cuenta con numerosos albergues para la juventud, muchos no exigen membresía ni tienen límite de edad. Otros son muy exigentes, incluso no son mixtos. También hay numerosos Hostales ubicados en el centro de la ciudad, incluso en la medina. La mayoría ofrece un servicio de calidad y son muy económicos. También encontramos la oferta de los clásicos Bed&Breakfast. Una oferta de alojamiento curiosa que ofrece Marruecos -en muchos albergues y hostales- es la de permitirnos dormir en la terraza y tomar una ducha por una cifra irrisoria, generalmente menos de 3€.
Acampar en las afueras de la ciudad no está prohibido por la ley pero, por razones obvias no es aconsejable. El camping organizado, en tienda o caravana, deja bastante que desear, en general ofrece sólo lo básico (un lugar donde estar) pero otros, sin embargo, tienen instalaciones dignas de los mejores campings de Europa o Estados Unidos. Los espacios son inmensos, muy bien cuidados, con una calma asombrosa, palmeras, flores exóticas, eucaliptos, parques acuáticos, etc.
Los servicios comprenden electricidad para tiendas y caravanas, agua potable, duchas calientes, baños limpios, servicio para el lavado de ropa, bungalows para alojar desde dos personas a grupos, alquiler de apartamentos de uno y dos ambientes con televisión satelital, restaurantes con especialidades internacionales y marroquíes, vista al mar, piscinas, áreas de deportes...Los mejores se encuentran en las afueras de Tánger, sobre la costa, cerca del cabo Espartel, de las Cuevas de Hércules, al norte de la localidad de Asilah.

Antes de lanzarnos al recorrido de esta hermosa ciudad tengamos en cuenta que el turismo y las diferencias sociales han posibilitado el surgimiento de falsos guías y muchas variedades de pequeña delincuencia y fraudes, entonces, tengamos cuidado con ofrecimientos que nos hagan en la calle y tratemos de pasear sólo durante las horas diurnas por los lugares alejados del circuito turístico.
Como la mayoría de las ciudades de Marruecos, Tánger tiene su casco histórico en la ciudad vieja o "medina" y su ciudad nueva, construida alrededor de la misma. La ciudad nueva fue construida por los franceses a principios del siglo pasado y guarda todos los criterios de su concepción arquitectónica.
A la entrada mismo de la medina se encuentra el Gran Zoco o Gran Mercado (el escritor Joseph Kessel le dedicó un libro).
Todos los mercados de los países árabes tienen un maravilloso efecto sobre los sentidos, al tumulto de los comerciantes, compradores y visitantes se agregan los colores brillantes de las mercaderías y los perfumes intensos de especias, todo produce una estimulación sensorial indescriptible y comprendemos porque tantos artistas e intelectuales sucumbieron a su encanto, no olvidemos, que este lugar se mantiene inalterable desde hace cientos de años.
Paseando por las estrechas calles de la medina encontramos la hermosa plaza del pequeño mercado o Pequeño Zoco, un lugar ideal para sentarse, beber el delicioso té de menta de Marruecos y dirigirnos desde allí hasta una espectacular terraza que nos brinda una vista panorámica del estrecho de Gibraltar, el puerto y la bahía, desde allí también parten numerosas excursiones hacia las atracciones de los alrededores, como las famosas Cuevas de Hércules. No lejos se encuentra la Gran Mezquita, un templo que fue construido como mezquita, luego sirvió como iglesia y volvió a ser mezquita en el año 1684. La iglesia de San Andrés, no lejos de la mezquita, posee un campanario semejante a los minaretes de las mezquitas y nos habla del crisol de razas y civilizaciones que representa esta maravillosa ciudad. Desde la casbah podemos orientarnos hacia el palacio del sultán que se puede visitar ya que funciona en el lugar el museo de Arte Marroquí y el Museo de Antigüedades. Al norte del palacio se encuentra el emblemático café Hafa, frecuentado por personalidades del mundo entero.
Desde la plaza de la casbah se accede a una espectacular terraza con una vista panorámica. Las galerías de arte tampoco faltan en esta ciudad, la galería Delacroix está instalada en el instituto cultural de Francia, en la galería Lawrence-Arnot se exponen obras de artistas marroquíes y extranjeros y en la galería Volubilis encontramos a los artistas de la ciudad.

Al norte de la plaza del Gran Zoco se encuentra el parque Mendoubia, un hermoso lugar para pasear y distenderse. Tánger combina calles estrechas y polvorientas, indiscutiblemente marroquíes con discotecas, restaurantes y terrazas de vanguardia.
La rambla o costanera de Tánger está bordeada de bares, clubes privados, pubs, restaurantes, discotecas, abiertos toda la noche. También hay casinos en los hoteles y piano-bar con presentaciones internacionales.
Los cabarets de moda presentan espectáculos de música marroquí y bailarinas que muestran todo su arte en el dominio de la famosa "danza del vientre" y otros presentan temáticas sudamericanas o españolas.
Tánger ha sido y será una ciudad cosmopolita, un destino mítico y romántico así como un lugar ideal para descansar y reponer energías.

Para los que aman el mar y la playa, Tánger tiene unas playas hermosas y ofrece la posibilidad de bañarse tanto en el Mediterráneo como en el océano Atlántico, existen numerosas escuelas de deportes náuticos y marinas donde podemos iniciarnos en velerismo, submarinismo o natación, entre otras actividades.
La bahía de Tánger ofrece una playa típicamente mediterránea.
La playa Miramonte, está sobre el Atlántico, el cabo Malabata, a sólo 10 Km. del centro de la ciudad, con su faro y su vista panorámica sobre el estrecho de Gibraltar y la costa española, más allá el cabo Espertel, a 14 Km., con un maravilloso bosque de especies como robles o encinas y palmeras y brezos, o aún un poco más lejos, a 33 Km. el pequeño puerto pesquero de Ksar-el-Seghir con una playa magnífica.
El "British Royal Golf de Tánger" fue diseñado en el año 1914 y propone un recorrido excelente en un paisaje sorprendente, desde su punto más alto-el green número cinco- tenemos una vista panorámica de la ciudad.
No es el único legado inglés que permanece en Tánger, también el criquet tiene un lugar y en su estadio compiten equipos nacionales e internacionales. Para el turismo aventura Tánger propone excursiones en camionetas 4x4 al desierto. Si viajamos con niños, los parques acuáticos harán sus delicias.

No obstante, sería una pena llegar hasta Tánger para sólo tirarse al sol y bañarse en el mar ya que esta ciudad esconde tesoros dignos de conocer así como una historia intensa donde fue escenario de luchas, conspiraciones, eventos y lugar privilegiado de inspiración para artistas e intelectuales.
Tánger se balancea entre lugares míticos y sitios vanguardistas, todo en un encuadre geográfico maravilloso, elegida por muchos artistas por la atmósfera especial que en ella se respira, Tánger es inolvidable.

Puntos de interés destacados

Puntos de interés destacados

Plaza de Francia: cerca del boulevard Pasteur, en el centro geográfico de la ciudad, en el corazón de la ciudad nueva, se encuentra esta plaza desde donde se puede admirar la medina en todo su esplendor. A su alrededor encontramos escaparates, bancos, restaurantes y cafés al mejor estilo francés. En "Le Grand Café de Paris", intelectuales como Jean Genet se demoraba en sus mesas. Muy cerca, la plaza Faro es el lugar obligado de todos los turistas para fotografiarse al lado de los cañones y admirar la vista del mar.

Café Hafa: construido en la década de 1920, este mítico lugar ofrece también una vista panorámica del mar y de las costas de España. Encaramado en un acantilado, es un verdadero remanso de paz y sus mesas recibieron visitantes ilustres (The Beatles, The Rolling Stones, Sean Connery y muchos artistas más, incluidos escritores, políticos e intelectuales).

El Gran Zoco: sitio mágico que fascina, no deja a nadie indiferente. He aquí el corazón de la ciudad y un lugar que dejará un recuerdo imborrable. La animación y el tumulto que le da vida, con sus turistas y sus comerciantes vestidos con atuendos tradicionales, sus perfumes y colores han inspirado a fotógrafos, pintores, escritores. La plaza del Gran Zoco está dominada por el minarete de la mezquita Sidi Bou Abid, que fue construida en el año 1917. A sólo unos pasos del Gran Zoco se encuentra el Pequeño Zoco, un lugar ideal para saborear alguna especialidad del país y un verdadero té de menta marroquí. La plaza del Gran Zoco se encuentra en el límite entre la medina y la ciudad nueva.

Museo de Artes Marroquíes: Plaza de la casbah. Es el museo más interesante de la ciudad. Alberga hermosas colecciones de objetos artesanales antiguos de todo Marruecos. Se encuentra en el antiguo palacio del sultán, en la casbah de Tánger, en el Dar el Makhzen. El palacio data del siglo XVII y el museo del año 1922. Este museo está dividido en dos partes, el Museo Arqueológico donde se exponen vestigios del antiguo Marruecos, desde la prehistoria hasta los primeros siglos de nuestra era y el Museo Etnográfico donde se exponen las piezas de artesanía, cerámicas, tapices, armas, cueros, joyas, etc. Abierto todos los días, menos los días martes, de 9 a 13h. Entrada 10 Dh.

Museo de Arte Contemporáneo: Rue El Masella (antiguo consulado británico).Este museo que alberga obras de maestros marroquíes también recibe exposiciones itinerantes. Abierto todos los días, menos los días martes, de 9 a 12.30h y de 15 a 18.30h. Entrada 10Dh.

Museo Forbes: Rue Mohammed Tazi. Pertenecía al célebre multimillonario Malcom Forbes quien primero adquirió el palacio Mendoub, una propiedad majestuosa, que encontramos en el barrio Marshan, transitando por la costa. En el interior del palacio construyó el museo de soldados de plomo escenificando famosas batallas de la historia universal. Cuenta con más 100.000 piezas. Abierto todos los días de 10 a 17h.

Museo del Legado Americano: Rue de l'Amerique, Petit Zoco. Este museo se aloja en un antiguo palacio que fue cedido al gobierno de los Estados Unidos. El edificio es imponente, consta de tres plantas construido con forma de puente sobre una de las calles de la medina. Alberga obras de norteamericanos residentes en Tánger y de artistas marroquíes, así como objetos históricos. Abierto de lunes a viernes de 10 a 13h y de 15 a 17h. Entrada gratuita.

Los alrededores de la ciudad de Tánger también invitan a una escapada, si el tiempo nos lo permite.
A sólo una hora de viaje se encuentra la localidad de Tetouan, la medina de este pueblo forma parte de la lista de Patrimonios de la Humanidad de la UNESCO, es maravilloso ver a los artesanos trabajando en sus calles en artesanías milenarias que forman parte del acerbo cultural del pueblo marroquí. Su barrio judío "Mellah" es tan asombroso que se lo conoce como "la pequeña Jerusalén" y es el lugar más animado del pueblo a partir del anochecer. En Tetouan los zocos se encuentran separados por especialidad, por la calle Tarafin, por ejemplo, encontramos todas las bisuterías, esta calle llega hasta el Palacio Real, un hermoso ejemplo de la arquitectura morisca con influencia española. Hacia el oeste del pueblo se extiende la ciudad nueva, conocida como "El Ensanche", nació durante el protectorado español y se caracteriza por edificios de cinco plantas -como máximo- con tiendas en las plantas bajas.
En la medina de Tetouan se encuentra el Museo Arqueológico, cerca de la puerta Bab Tout, que posee una magnífica colección de mosaicos y de vestigios de la ocupación romana extraídos de las excavaciones de Lixus y el Museo de Arte Marroquí, al lado de Bab El Oqla, que expone trajes tradicionales e instrumentos de música. Cerca de este último museo se encuentra la Escuela de Artes y Oficios. El Instituto Nacional de Bellas Artes, fundado por el pintor español Mariano Bertuchi tiene la particularidad de contar con la enseñanza del arte de la historieta y es sede todos los años del Festival Internacional de la Historieta. Tetouan es un sitio privilegiado y tanto sus calles como sus museos son celosos guardianes de la tradición y la cultura de Marruecos. Para llegar a Tetouan en nuestro propio coche debemos tomar en el suroeste de Tánger la N2 - Ruta de Tetouan y en menos de una hora de viaje llegamos a esta pintoresca localidad, sino existe el servicio de autobuses que realizan el recorrido.

La localidad de Chefchaouen constituye un paseo ideal desde Tánger. Esta localidad es un pequeño pueblo recostado sobre dos montañas y es famosa por su "medina azul", sus plazas llenas de animación y sus estrechas calles serpenteando la montaña.
Chefchaouen es una ciudad con casas encaladas de blanco y azul. Su encanto deslumbra en la plaza Outa-el-Hammam, en el interior de su medina de calles pavimentadas con guijarros, sitio donde podemos sentarnos a beber café, o té de menta y admirar su bullicio, su vida animada y la vista que nos ofrece la mezquita Tarik-Ben-Ziad cuyo minarete octogonal se inspiró en la Torre de Oro de la ciudad de Sevilla. La arquitectura de Andalucía se encuentra en este pueblo, en la casbah y en los jardines, en el corazón de la medina.
Las murallas de la ciudad y sus once torres almenadas, de las cuales una servía de torreón, son sede del Museo Etnográfico. En el pequeño museo de la casbah encontramos hermosas piezas bordadas y trajes tradicionales. El célebre "chilaba", traje típico del norte de África, nació en esta ciudad. Imprescindible traernos de recuerdo alguna artesanía en mimbre o barro cocido. Incluso podemos participar en un taller de artesanos donde nos enseñan a fabricar jarras de agua y llevarnos la nuestra, en Ghazaoua.
En el barrio de las lavanderías, sobre la plaza principal se encuentra una mezquita del siglo XV. Imprescindible también degustar el delicioso queso de cabra producido por los beréberes (nómades de las montañas), dicen que es el mejor de Marruecos.

Otra visita en las cercanías de Tánger, son las famosas Grutas de Hércules, según la leyenda Hércules descansó en estas cavernas que oradó el mar, luego de cruzar el estrecho de Gibraltar.

Cocina de Marruecos

Cocina de Marruecos

La cocina marroquí es un asunto de mujeres y las recetas se transmiten de madres a hijas desde hace miles de años. Si embargo, el té es cuestión de hombres. La mejor manera de conocer los verdaderos secretos del arte culinario marroquí es en casas de familia...no es difícil hacer amistad y ser invitados, los marroquíes son muy sociables. El arte de la mesa en Marruecos comienza con una ensalada, las más simples (tomates, cebollas y pimientos) tienen un sabor especial gracias a los condimentos (coriantro y comino).

Mechouia: ensalada tomates y pimientos cocidos, ajo, aceite de oliva y jugo de limón.
Meslalla: variedades de aceitunas, hinojo, zanahorias ralladas azucaradas y perfumadas con flor de naranjo, pepinos. Tajine: pescado o carne roja y legumbres, es el plato nacional por excelencia y se sirve en un gran recipiente de barro cocido del que comen todos.
Cuscús: es la especialidad de los viernes (día festivo) luego de la oración del mediodía. A diferencia de otros sitios del norte de África, en Tánger no se sirve demasiado picante ni condimentado.
Brochetas asadas: es la comida al paso por excelencia, pueden comerse en la calle y se sirven sobre pan.
Keftas: albóndigas de carne molida muy especiadas, también las hay de sardinas, preparadas con aceite de oliva y que también pueden comerse al paso.
Harira: sopa emblemática del Ramadám. A base de legumbres secas, muy condimentada y que muchas veces también contiene pequeños trozos de carne.
Pastilla: Pastel de masa de hojaldre, cebolla, carne de pollo o de paloma, perejil, almendras, azúcar, sal, canela y condimentos.
Briouate: especie de empanadillas de masas de hojaldre, dulces o saladas.
Mechui o meshwi: plato de fiesta por excelencia, el más apetecido en Marruecos. Carne de cordero asada muy lentamente y acompañada por cuscús, almendras y ciruelas.

No olvidemos, por otra parte, la riqueza del litoral marítimo de Tánger, el pescado se sirve por doquier y es excelente: sardinas, meros, merluza, calamares, mariscos, langostas...en pasteles, en albóndigas, asados, croquetas, pitas rellenas...toda una variedad de exquisiteces.

Kaab el ghzal: (cuernos de gacela), masitas de pastaflora y almendras molidas, son las más populares, no sólo de Tánger sino de todo Marruecos.
Briouats: empanadillas dulces, generalmente de miel y almendras, hechas con masa de hojaldre.
Baghir: rollos de masa rellenos de dátiles o de otros frutos, especie de strudel pequeño.
Ghriba: masitas redondas de huevos, azúcar y nueces molidas.
Ktefa: para muchos el rey de los dulces marroquíes. Una especie milhojas perfumado con flores de naranjo, almendras y leche.

Y cientos de dulces más.
Si bien en Marruecos rige la ley del Corán que prohíbe el alcohol y en muchos lugares no se sirve, otros disponen de licencia especial y sirven bebidas alcohólicas. La cerveza local es la Flag Special, bastante ligera. La Casablanca tiene un poco más de cuerpo. La Stork, que se produce en Marrakesh, es una de las consideradas como la mejor de Marruecos junto a las cervezas Casa y Fez. La Heineken se produce en Casablanca y es más económica que otras cervezas importadas.
El vino nacional se produce en la región de Meknes desde la época de los romanos y es bastante bueno, se produce tinto, blanco y rosado.
El mahia es el aguardiente nacional que se produce con higos, tiene un tenor alcohólico de 40°. Originariamente cada familia producía el suyo pero ahora lo produce una destilería en Casablanca. Es excelente como digestivo, al final de una comida y delicioso para la preparación de cócteles.
El agua de grifo es potable pero tiene un sabor muy fuerte por los aditivos por lo tanto lo mejor es beber agua mineral. Las bebidas gaseosas se encuentran en todas partes como los jugos naturales. Si vamos de excursión no debemos beber el agua de los manantiales o de fuentes naturales porque pueden estar contaminadas.
No existe en Marruecos una cultura del café y se sirve un café soluble muy fuerte, lo mejor es solicitar agua hirviendo para diluirlo o pedir un "café cassé" (con unas gotas de leche) o un "noss-noss" que significa mitad de café, mitad de leche.
El té es delicioso, se consume preferentemente el té verde de China con mucha menta. Su ceremonia, que es muy importante es una cuestión de hombres, generalmente lo prepara y lo sirve el patriarca de la familia, en su ausencia, su hijo mayor.

Eventos más importantes en Tánger

 Eventos más importantes en Tánger

Mayo-Junio
A fines de mayo y principios de junio se realiza el "Tanjazz", un festival internacional que convoca a los artistas más reconocidos del momento. Los conciertos se realizan en numerosas locaciones.

Julio
Tanto turistas como residentes esperan con ansiedad el "Festival Noches del Mediterráneo", música para todos los gustos en numerosas locaciones.

En Tánger se respetan las fiestas nacionales y las festividades religiosas.

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