Israel es un destino que atrae por muchas razones: por la variedad de paisajes y lugares históricos, por el fascinante contraste entre lo moderno y lo antiguo o, simplemente, disfrutar del sol radiante. Pero todos los que visitan el país coinciden en una sola cosa, y es que Israel tiene un "no sé qué" que es difícil de definir.
Sentirás como se despiertan tus emociones siguiendo las huellas de la historia, recorriendo los mismos lugares por los que anduvo Jesús hace 2000 años o el Rey David 3000 años atrás. Pero Israel también es un país moderno con una infraestructura turística para todos los gustos. Tiene magníficas playas y bulliciosas ciudades, reservas naturales, centros comerciales, balnearios medicinales, santuarios, colonias de artistas, conciertos al aire libre y mercados orientales. Lo compacto de su geografía permite recorrerse todos sus rincones en poco tiempo.Con la tradicional hospitalidad que se remonta a los tiempos bíblicos, la gente de Israel te espera con los brazos abiertos.