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Qué visitar en China

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China: La herencia milenaria del Imperio del Centro

El legado de las grandes dinastías

Qué visitar en China Aunque la información que aquí se ofrece es tan sólo una pequeña muestra de los múltiples enclaves de interés que aglutina China, todos ellos destacan por albergar un importante patrimonio cultural o paisajístico. No en vano, todos ellos tienen en la llegada del turismo internacional y nacional (cada vez más numeroso) una de sus principales fuentes de ingresos.
  • Chengdu
Situada al suroeste del país y con una población aproximada de 10 millones de habitantes, Chengdu es la capital de la provincia de Sichuan, una de las principales zonas agrícolas de China. Sin embargo, su fama internacional está ligada principalmente al protagonismo que desempeña en la conservación de uno de los símbolos nacionales del gigante asiático: el oso panda. Desde 1993, el Centro para la Investigación y la Reproducción del Panda Gigante ?situado a 10 km del centro urbano? acoge en sus instalaciones 21 pandas gigantes y 20 pandas rojos, así como otras especies que también pueden ser visitadas. Asimismo, Chengdu brinda al recién llegado otros atractivos, tales como el monasterio budista de Wenshu. Documentado en la dinastía Tang, consta de unos 200 edificios que albergan múltiples bajorrelieves y alrededor de 400 imágenes de Buda. A este recinto se suman la cabaña del poeta Du Fu ?erigida tras su muerte, acaecida en el año 770, y reconstruida en las dinastías Ming y Qing? el templo del marqués de Wu ?del siglo II o III de nuestra era? y la tumba del general Wang Jian, también del período Tang.
  • Datong
Perteneciente en la provincia de Shanxi, esta ciudad fue la capital de la dinastía Wei del Norte (386-533) hasta el año 495. Precisamente, a esta época corresponde su principal polo de atracción turística: las impresionantes grutas de Yungang Shiku (460-525). Se trata de 53 cuevas incluidas en la lista del Patrimonio Mundial en 2001 y que exhiben la friolera de unas 50.000 esculturas budistas.
  • Guilin
El significado que encierra este topónimo (en castellano se traduce como ?el bosque de laurel?) remite a un pasado más o menos reciente en el que esta ciudad, sita al sur del país, en la Región Autónoma de Guangxi, no pasaba ser una pequeña villa de pescadores. No obstante, la extraordinaria belleza de las colinas que la rodean la han convertido en un destino turístico de primera magnitud. El principal aliciente de Guilin se halla en sus inmediaciones: los fascinantes paisajes que envuelven el río Li. Para admirarlos, se recomienda contratar un crucero, desde el que se pueden contemplar las montañas de formas imposibles que lo circundan. Tras una apacible travesía ?excepto en los meses de septiembre y octubre, momento en el que el río se satura de embarcaciones a causa del repunte del turismo nacional?, el viaje finaliza en Yangshuo, una pequeña villa con todos los servicios, incluyendo hoteles y restaurantes. Otras excursiones recomendadas son la visita a alguna aldea habitada por la etnia zhuang (cuyas mujeres poseen las cabelleras más largas del mundo) o un paseo por las áreas agrícolas de la zona, distribuidas en coloridas terrazas. Por lo que respecta al núcleo urbano de Guilin, lo más remarcable son algunas formaciones rocosas como el pico de la Belleza Solitaria o el parque de la Trompa del Elefante.
  • Hangzhou
Esta localidad, cercana a Shanghái y situada al este de China, es la capital de la provincia de Zhejiang, del mismo modo que lo fue de todo el país en tiempos de la dinastía Song del Sur (1127-1279). Actualmente, destaca por los pintorescos mercadillos que salpican la histórica calle de Hefang Jie. Todo ello sin olvidar el llamado lago Oeste, junto al cual crece el famoso té long ching (?pozo del dragón?) y en que el que se halla el islote de San Tan Yin Yue. El abanico de enclaves singulares lo completan los jardines del Puerto Florido, el monasterio del Alma Escondida y la pagoda de las Seis Armonías, erigida en el año 970.
  • Hong Kong
Tras pasar 99 años bajo dominación británica ?a resultas de la derrota de China en las guerras del Opio?, Hong Kong es desde 1997 y junto con Macao una de les dos regiones administrativas especiales del país. La escasez de suelo edificable, producto de su accidentada orografía y de las reducidas dimensiones de sus islas, ha obligado a esta antigua colonia a crecer en vertical, especialmente a partir de los años 70. De ahí que el paisaje urbano de Hong Kong sea un mosaico de interminables rascacielos ?cuatro de ellos se encuentran entre los 15 más elevados del planeta? y que el distrito de Kowloon, situado en el área continental de la región, ostente el récord mundial de habitantes por km2. Desde esta zona, y más concretamente desde la avenida de las Estrellas, se puede asistir a un espectáculo de luz y sonido en el que todos los fines de semana participan los edificios más emblemáticos del skyline hongkonés. Convertido en uno de los grandes centros económicos, comerciales y financieros de Asia, el viajero hallará en sus calles una interminable oferta gastronómica y de ocio. Algunos de sus puntos de interés son el Victoria Harbour y la colina Victoria (554 m), desde la que se puede disfrutar de magníficas vistas; la aldea pesquera de Arberdin y la zona comercial de Stainley Market.
  • Luoyang
Situada al este del país, Luoyang (cuya traducción sería ?ciudad de las peonías?) es una de las localidades más importantes de la provincia de Henan, pero también una de las capitales históricas del gigante asiático. Sin ir más lejos, coincidiendo con la llegada a la zona de los Wei del Norte (a finales del siglo IV o comienzos del V d.C.), empezó a construirse en sus inmediaciones uno de los monumentos más impactantes del país: las grutas de Longmen, declaradas Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. Entre sus múltiples cuevas, destacan por su belleza la del Loto y la de los 10.000 Budas, sin olvidar el espectacular Buda de 17 m que preside el complejo, y cuyo rostro podría corresponder a la emperatriz Wu Zetian (625-705), una de las impulsoras del complejo. A su vez, el centro de Luoyang (sito a 12 km de las grutas) también invita a conocer el Museo de los Zhou Orientales ?el que se conserva un ejército fosilizado del siglo III a.C.? y el pintoresco recinto amurallado de la Ciudad Vieja, sin olvidar, a unos pocos kilómetros, el templo del Caballo Blanco. Fundado en el siglo I d.C., es el primer recinto budista de la historia de China.  
  • Nankín
Situada al este del país y a 300 km de Shanghái, Nankín es la capital de la provincia de Jiangsu. Tristemente famosa por el cruento asalto de las tropas niponas durante la segunda guerra sino-japonesa (1937-1945), la ciudad también fue el centro político y económico del sur de China a lo largo de más 1.000 años. Su condición de antigua capital imperial la atestiguan monumentos como la tumba del emperador Ming Xiaoling ?fundador de la dinastía Ming, la penúltima que gobernó el país?, la muralla de la ciudad antigua o los jardines Xuyuan, erigidos en el siglo XIV, coincidiendo con el inicio de este período. Otro punto de interés es el gigantesco mausoleo de Sun Yat-sen (1866-1925), primer presidente de la República de China y fundador del Partido Nacionalista o Guomindang. Igualmente, es aconsejable acercarse hasta la Greenland Square Zifeng Toser, un imponente rascacielos de 450 m de altura.  
  • Pekín
La traducción de este topónimo (que en castellano significa, ?capital del norte?) atestigua el importantísimo rol económico, político y cultural que ha desempañado la ciudad desde mediados del siglo XIII, momento en que Kublai Kan decidió trasladar allí su corte. Tras perder su condición de capital del país, el emperador Ming Yongle (1360-1424) la convirtió nuevamente en la principal sede de poder, categoría que ostenta en la actualidad. Fruto de este esplendoroso pasado, Pekín atesora algunos de los enclaves y monumentos más espectaculares y famosos de Asia y del mundo. Entre ellos, destacan por méritos propios la Ciudad Prohibida ?residencia de los emperadores Ming y Qing?, el Palacio de Verano ?un esplendoroso jardín salpicado de templos, residencias y pabellones?, el templo del Cielo, el parque de Jingshan o la plaza de Tiananmen (la más grande del mundo). A unos 65 km de la ciudad, a su vez, se alzan las famosas tumba imperiales de las dinastías Qing i Ming y, sobre todo, la Gran Muralla, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987 y designada como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo en 2007.
  • Pingyao
El casco antiguo de esta fascinante ciudad (su nombre significa ?pacífica y lejana?), perteneciente a la provincia de Shanxi y situada a unos 200 km de su capital, Taiyuan, constituye un magnífico ejemplo de arquitectura popular tradicional. De hecho, la mayor parte de sus edificios, construidos en tiempos de las dinastías Ming y Qing, se han conservado hasta nuestros días con su apariencia inicial, lo que le ha valido a esta ciudadela amurallada ?que hoy cuenta con 40.000 habitantes? ingresar en la lista del Patrimonio Mundial en 1997. Como platos fuertes, Pingyao cuenta con unos 20 edificios acondicionados como museo, que permiten conocer la vida cotidiana de la ciudad en el siglo XIX. Durante esta época la ciudad vivió su época de mayor esplendor gracias al buen funcionamiento de los primeros puestos de cambistas del país: los tong. Asimismo, vale la pena pasearse por sus 6 km de muralla, visitar el cercano monasterio budista de Shuangling Si (a tan sólo 6 km y poseedor de magníficas tallas del siglo XVI) o su gran templo confuciano.
  • Shanghái
Más de 20 millones de habitantes convierten la ciudad costera Shanghái, situada al este del país, en la urbe más poblada de China. Pese a que sus orígenes están documentados desde hace la friolera de 3.000 años, la verdadera pujanza de la ciudad se inició a partir del 1842, momento en que el tratado de Nankín inauguraría el comercio marítimo con las potencias occidentales. Como legado de la fuerte implantación europea y estadounidense en su suelo, el histórico paseo del Bund, junto al río Huangpu y frente al espectacular barrio de Pudong, acoge 24 edificios que son un buen compendio de arquitectura colonial. Otros reclamos turísticos son el Maglev o Transrapid ?el único tren de levitación magnética del mundo? y sus rascacielos, entre los que destacan la torre de la Perla de Oriente (de 468 m, considerada como el símbolo de la ciudad), el Jin Mao y el Shanghai World Financial Center, el más elevado del país. Mucho más antiguos son los jardines Yuyuan (1559-1755) o el templo del Buda de Jade o Yufo Si (1882), en el que se conservan notables esculturas birmanas. La inauguración de la Expo Universal de 2010, dedicada al urbanismo del futuro, ha dado el espaldarazo definitivo a una ciudad que sintentiza el potencial económico y comercial de la nueva China.
  • Suzhou
La ciudad ribereña de Suzhou ?situada en el curso bajo del Yangzi y en la provincia de Jiangsu? está considerada como una de las más hermosas de China, hasta el punto de formar parte del Patrimonio de la Humanidad (1997, 2000). No en vano, el sobrenombre con el que se la conoce (Ciudad de los Jardines) arroja pistas sobre su encanto especial. Entre sus puntos de atracción, destacan la colina del Tigre (en la que es cree que está enterrado el rey He Lu, fundador de la ciudad), el estanque de la Espada, la pagoda del templo Norte (76 m de altura), una de las antiguas puertas de la ciudad, el pabellón de las Olas Azules ?con interesantes muestras escultóricas? y dos jardines: el del Pescador ?restaurado en el siglo XVIII, aunque construido en tiempos de la dinastía Song? y el del Administrador Humilde, de la época Ming.
  • Taiwan
Aunque esta isla meridional ?regida por un sistema democrático y plenamente integrada en la economía capitalista y de mercado? aspira a ser un país independiente, las amenazas de Pekín, que la considera una provincia rebelde, han puesto freno a cualquier intento de secesión de facto. Pese a su escasa oferta de ocio nocturno de su capital, Taipei, esta urbe ofrece algunos atractivos turísticos remarcables, tales como el edificio Taipei 101 (de 501 m y el más alto del mundo hasta 2010), los memoriales de los líderes nacionalistas Chiang-Kai-shek y Sun Yat-sen, el Museo Nacional ?que atesora 650.000 objetos artísticos de la China imperial?, el templo de Longshan, el parque forestal de Da-an o el Parque Nacional de Yangmingshan.
  • Tíbet
Situada en el sudoeste de China, la región autónoma del Tíbet forma parte del gigante asiático desde 1950, momento en que las tropas de Mao tomaron su capital, Lhasa. Esta ciudad es la que alberga los reclamos turísticos más famosos de la zona, especialmente el palacio de Potala, antigua sede del Gobierno tibetano y residencia de invierno del Dalai Lama. Del mismo modo, también merecen una visita los monasterios de Sera y Drepung ?este último de inicios del siglo XV y uno de los más grandes del mundo en el pasado? y el templo de Jokhang. Considerado como el principal lugar sagrado de las tierras tibetanas, tiene 1.300 años de antigüedad y posee un Buda de oro macizo realizado durante la época Tang por orden de la princesa Wencheng (?-680). También vale la pena aproximarse hasta la calle de Barkhor, que acoge uno de los flujos de peregrinación (kora) más concurridos de Lhasa, y hasta el Norbuligka, antigua residencia estival del Dalai Lama que se alza en el parque homónimo. Como en el caso de Hong Kong, acceder al Tíbet requiere un visado especial que debe tramitarse en la embajada o consulado de China en España.
  • Xi?an
Capital de la provincia central de Shaanxi, Xi?an (cuyo nombre significa ?paz occidental?) destaca por albergar uno de los yacimientos arqueológicos más espectaculares del planeta: el Ejército de Terracota. Descubierto en 1974 por cinco agricultores mientras excavaban un pozo, el complejo cuenta con unas 7.000 reproducciones de guerreros, caballos y carros de combate a tamaño natural. Su construcción fue ordenada a finales del siglo III a.C. por el primer emperador de China, Shi Huang Ti, con el propósito de que custodiaran su tumba. Precisamente, la última morada del mandatario se halla muy cerca del complejo arqueológico, aunque permanece cerrada (únicamente se puede subir a la cima de la colina en la que se encuentra el túmulo). Tanto los guerreros como la tumba imperial forman parte del Patrimonio Mundial desde 1987. Otros puntos de interés de Xi?an, esta vez en el centro urbano, son el perímetro amurallado, los restos del poblado neolítico de Banpo (4000-3000 a.C.), la pagoda de la Oca Salvaje (construida en tiempos de la dinastía Tang), las torres del Tambor y de la Campana (ambas del siglo XIV) y su bullicioso barrio musulmán, en el que destaca su mezquita.
  • Zhouzhuang
Esta pequeña villa meridional se alza al sur del río Yangzi, a unos 150 km de Shanghái. Con más de 900 años de historia a sus espaldas, destaca por dar cabida a numerosos ríos y lagos, que contribuyen a configurar la disposición de sus calles y edificios.

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