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Guías de Viajes de Corea del Sur

Corea del Sur
Corea del Sur

La tierra de la mañana tranquila

Introducción

Introducción
La República de Corea o Corea del SurChoson en la lengua autóctona— ocupa el sector meridional de la península Coreana, situada entre el mar Amarillo y el del Japón. Con una población cercana a los 49 millones de habitantes y una extensión de 99.720  km², este país del noroeste asiático no es sólo una de las principales potencias económicas de la zona, sino también un espacio con un innegable potencial turístico. En efecto, pese a ser aún un gran desconocido para el viajero occidental, los múltiples tesoros arquitectónicos y naturales que se agolpan en el territorio surcoreano invitan a adentrarse en este fascinante destino, cuyo nombre significa 'tierra de la mañana tranquila'.

Desde el punto de vista geográfico, un 70% de su territorio está configurado por bosques y cadenas montañosas (como los montes de Taebaek, situados en el flanco oriental de la península). La gran escasez de suelo habitable explica por qué las tierras bajas poseen una densidad de población tan elevada. En cualquier caso, en buena parte de las regiones del país domina una climatología de tipo continental moderado, con veranos cálidos - en los que las temperaturas máximas no rebasan los 30 °C - e inviernos en los que los termómetros no suelen bajar de los -4 °C. Entre los meses de junio y noviembre, los monzones provocan abundantes lluvias. Del mismo modo, al final del verano a veces se producen tifones y ciclones.

En lo que atañe a su compleja historia, una leyenda popular atribuye la fundación de Corea a un personaje mitológico Rangún. El país fue ocupado por los chinos en el siglo I a.C., aunque algunas zonas consiguieron mantener un cierto grado de autonomía e incluso, entre los siglos I y VIII d.C., algunas de ellas se convirtieron en Estados independientes. En el año 668, el reino de Silla unificó los tres reinos convivían en la península (que además de éste, eran Koguryo, Paekche). Además, se alió con China, lo que contribuyó a la penetración de la cultura del gigante asiático en la península. En el año 935, el líder rebelde Wang Gong consiguió derrocar a la dinastía de Silla y establecer la dinastía Koryo. Más adelante, fue sustituida por la dinastía Li, que gobernaría ininterrumpidamente entre 1392 y 1910. Cinco años antes, el país había firmado con Corea un tratado de protectorado, que derivó en la anexión del país al territorio nipón en 1910 - dominación que se prolongó hasta que el Japón fue derrotado en la Segunda Guerra Mundial (1945). Este episodio precedió la llegada a la península de EE.UU. y la URSS, que ocuparon respectivamente sus mitades meridional y septentrional. En 1948, esta fragmentación dio pie al nacimiento de dos nuevos Estados: Corea del Norte y Corea del Sur, esta última presidida por Syngman Rhee. Tras convertirse en uno de los escenarios más cruentos de la guerra fría —en referencia a la guerra de Corea (1950-1953) -, el país asistiría a una sucesión de regímenes autoritarios, que no enturbió su espectacular desarrollo económico desde la década de los 60. En 1987, sin embargo, esta situación cambiaría, a resultas de la aprobación de una nueva Constitución que establecía elecciones presidenciales directas. En 1997, Corea del Sur fue una de las áreas más afectadas por la crisis financiera que sacudió los mercados asiáticos, aunque logró reponerse rápidamente.

El idioma oficial en todo el país es el coreano, mientras que su moneda es el won surcoreano (KRW), que se subdivide en100 chon. Actualmente, un euro se cambia por 1.542 wons, aproximadamente.

Para entrar en el país, únicamente se requiere estar en posesión de un pasaporte en vigor. La tramitación del visado no será necesaria, excepto cuando la estancia sea superior a 90 días o bien tenga como finalidad la realización de una actividad remunerada. Del mismo modo, tampoco hay ninguna vacuna obligatoria, aunque se recomienda la de la hepatitis B en aquellos casos en los que la estancia sea de larga duración. Para más información, se aconseja dirigirse a la Embajada de la República de Corea en España (C/ González Amigó, 15 Madrid;  embspain.adm@mofat.go.kr).

A la hora de contratar vuelos a Corea del Sur, conviene tener en cuenta que algunas aerolíneas ofrecen trayectos directos al aeropuerto de Seúl-Incheon desde Madrid y Barcelona. Por otro lado, cabe destacar que el país asiático dispone de otros tres aeropuertos internacionales (el de Seúl-Gimpo, el de Cheju y el de Busán-Gimhe), así como otros tres para vuelos domésticos (en Cheongju, Daegu y Gwangiu).

Por lo que respecta a la búsqueda de hoteles en Corea del Sur, cabe reseñar que la mejor oferta de alojamiento se localiza en la capital, en la que tienen presencia las principales cadenas hoteleras internacionales. En cualquier caso, las poblaciones menores, así como las principales zonas turísticas, es factible pernoctar por precios realmente asequibles.

Espectaculares Parques Nacionales y fascinantes templos

Espectaculares Parques Nacionales y fascinantes templos
En este bloque, se resumen algunos de los lugares más visitados de Corea del Sur.
  • Busán (o Pusán): Situada el extremo sur de la península coreana, en el valle del Nakdong y frente a las islas japonesas de Tsushima, esta ciudad de 3,7 millones de habitantes es la capital de la provincia del Kyongsang y la segunda urbe más grande del país. Asimismo, da cabida al puerto coreano más importante, que destaca por sus modernas instalaciones. Una eficiencia que también caracteriza a otras infraestructuras de Busán, como su ferrocarril subterráneo o su aeropuerto internacional. Ampliamente conocida por sus balnearios —como los del área de Dongnae Oncheon—, esta localidad también alberga atractivos como el parque Yongdusan, presidido por una colina coronada por la Torre de Busán (119 m), desde la que se pueden gozar de magníficas vistas. Asimismo, merece la pena acercarse hasta las playas de Haundae y Gwangalli, el barrio de Seomyeon, el renovado mercado Chalgalchi o el mayor centro comercial del mundo: el Shinsegae Centum City. Sin embargo, en esta lista no pueden faltar los templos budistas de Beomeosa (originario del siglo 678 y cuya reconstrucción más reciente data de 1713), sito a 19 km del núcleo urbano, y Tongdosa (erigido por primera vez en 646 y considerado como el santuario dedicado a Buda más grande de Corea), a 43 km. Un poco más alejada, a 78 km, se alza la pagoda de piedra de Bunhwang-sam, construida en el año 634, durante el reinado de Seondok.
  • Cheju (o Jeju): Además de ser la provincia más pequeña del país, Cheju es también la isla de mayores dimensiones de toda Corea. Ubicada al suroeste, presenta una orografía marcadamente volcánica, sobre la que se eleva la cima más elevada del territorio surcoreano: el extinto volcán Halla (1.950 m). Cheju es especialmente valorada por la belleza de sus playas de arena blanca —como Hyeopjae Beach— y por sus aguas cristalinas. Igualmente, sus espectaculares túneles de lava le valieron ingresar en la lista del Patrimonio de la Humanidad en el 2007. Por lo que respecta a sus principales núcleos de población, hay que referirse a Cheju (capital de la provincia) y Seogwipo.
  • Ganghwa: El condado de Gahghwa, perteneciente a la provincia noroccidental de Incheon, acoge lo que algunos expertos han considerado como el conjunto megalítico más antiguo del país, aunque este dato aún no ha podido ser probado. En cualquier caso, nadie le puede arrebatar el privilegio de dar cabida al mayor dolmen de Corea, y que presenta unas dimensiones de 2,6 m × 7,1 m × 5,5 m. El sitio es Patrimonio de la Humanidad desde el 2000.
  • Gochan: Este condado forma parte de la provincia sudoccidental de Cholla del Norte. Pese a que su oferta turística no resulta especialmente extensa, la zona presenta dos activos básicos para el turismo: el templo budista de Seonunsa (circundado por un bosque de camelias de más de 500 años de antigüedad) y, sobre todo, su conjunto megalítico, el más variado y extenso del país. Esta característica le valió a este imponente complejo a formar parte del Patrimonio de la Humanidad en el 2000.
  • Gyeongju: Emplazada en la provincia costera de North Gyeongsang, en el sudeste del país, esta localidad acogió la capital del antiguo reino de Silla (57 a.C.-935). Debido a su amplísimo abanico de monumentos históricos, a Gyeongju también se la conoce como el ‘Museo sin Muros’. No en vano, se erige como uno de los principales destinos turísticos de Corea (congrega a unos 750.000 visitantes anuales), gracias a atracciones como el complejo de las Tumbas Reales, el observatorio astronómico de Cheomseongdae —uno de los más antiguos de cuantos se conservan en Asia— o el estanque de Anapji, construido por el rey Munmu en el año 674. A su vez, el Museo Nacional de Gyeongju concentra algunos de los principales hallazgos recuperados en la zona, designado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. De todos modos, las dos joyas de la corona son el templo de Bulguksa, edificado por primera vez en el año 715, y las cuevas budistas de Seokguram o Sokkuram, construidas en una gruta artificial en el siglo VIII y decoradas con numerosos trabajos pictóricos y escultóricos. Estos dos últimos enclaves fueron los primeros lugares surcoreanos en ingresar en la lista del Patrimonio de la Humanidad (1995).
  • Hwasun: Este condado, localizado en la provincia de Cholla del Sur (en el sudoeste peninsular), descuella por sus dos conjuntos megalíticos: el grupo de Hyosan-ri (con 158 dólmenes) y el de Dasin-ri group (con 129). Ambos fueron incorporados al Patrimonio de la Humanidad en el 2000.
  • Kaya: Este monte, asentado en la provincia de Gyeongsang del Sur (sudeste peninsular), es el escenario en el que se eleva el templo de Haeinsa, donde se conserva la Tripitaka Coreana. Estos documentos, que constituyen la versión más completa de textos del canon budista, fueron grabados en 80.000 tabletas de madera entre 1237 y 1249. Ya en el siglo XV, y con el propósito de que sirviera de depósito para las veneradas escrituras, se construyó el Janggyeong Panjeon. Tanto éste como el santuario de Heinsa forman parte del Patrimonio de la Humanidad desde 1995.
  • Parque Nacional del Monte Odae: Localizado en la provincia nororiental de Gangwon, se trata del undécimo espacio natural surcoreano en alcanzar la categoría de Parque Nacional (1975). La zona debe su nombre a la montaña de Odae (Odaesan en coreano), de 1563 m de altura y  considerada como una de las más bellas del país.
  • Parque Nacional del Monte Seorak: Este impresionante Parque Nacional de la provincia de Gangwon ostenta el privilegio de haber sido el primero en alcanzar este estatus en Corea del Sur (1970). Asimismo, la zona fue designada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1982. Entre sus múltiples alicientes, destacan sus bellísimos acantilados y manantiales, sin olvidar una biodiversidad que se traduce en más de un millar de especies vegetales
  • Seúl: Capital del país desde la creación de Corea del Sur (1948), este conglomerado urbano, en el que hoy viven 10 millones de personas, ya ostentaba el estatus de ciudad principal en el siglo XII. Convertido en uno de los puntos más concurridos por el turismo, el número de lugares de interés es ingente. Entre ellos, cabría reseñar el mercado Namdaemun —cuya puerta es uno de los emblemas de la urbe—, la colina de Namsan —desde la que se puede disfrutar de una excelente panorámica de Seúl—, el parque de Changch'ungdan, el pintoresco barrio de Insa-dong o el barrio de Itaewon, mucho más turístico. Por lo que respecta a las propuestas museísticas, es muy recomendable aproximarse hasta el Museo Nacional de Corea, el Museo de Guerra y Museo del Folklore Coreano. No obstante, la capital sudcoreana cuenta con otros monumentos y atractivos que brillan con luz propia. Éste es el caso templo de Jongmyo, el santuario real confuciano más antiguo del mundo. Además, está considerado como uno de los más genuinos, ya que preserva la misma distribución que tenía en el siglo XVI. Por todo ello, fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1995. En 1997, este organismo hizo lo propio con el palacio de Changdeokgung. Sito en el distrito de Jongno-gu, fue construido a comienzos del siglo XV por orden del emperador T’aejong, y albergó edificios oficiales y residenciales y una zona ajardinada. Además, a tan sólo 40 km de la capital, se hallan la mayoría de las Tumbas Reales de la dinastía Choson (1392-1910), también incluidas en la lista del Patrimonio de la Humanidad (2009).
  • Suwon: Esta localidad es la capital de la provincia noroccidental de Gyeonggi. Desde el punto de vista turístico, el principal reclamo de esta ciudad estriba en la fortaleza de Hwasong o Hwaseong. Se trata de un complejo edificado entre los años 1794 y 1796 por el monarca de la dinastía Choson Jeongjo, con el propósito de crear un mausoleo para su padre, el príncipe Sado. En el 2006, un incendio provocado causó graves desperfectos en una de las torres de vigilancia del complejo. Los trabajos de restauración culminaron un año después. En 1997, la UNESCO incluyó a la fortaleza en la lista del Patrimonio de la Humanidad.

Gastronomía coreana: a la sombra del gigante asiático

Gastronomía coreana: a la sombra del gigante asiático
Si por algo se caracteriza la cocina de Corea del Sur es por su extraordinaria similitud con la que se lleva a cabo en China y en Japón. No obstante, este rasgo no es de extrañar, si se tiene en cuenta que el territorio coreano ha estado bajo el dominio de ambas en algunos momentos de su historia. Con ellas comparte el empleo cotidiano de la salsa de soja y del arroz —cereal del que se cultivan infinidad de variedades— y que suele servirse mezclado con carne de cerdo, pollo y verduras.

Pese a todo, cabe reseñar que la gastronomía local ha sabido preservar algunas particularidades, tales como sus delicados sabores, o la casi obsesiva utilización del ajo como condimento. Asimismo, Corea del Sur es quizás el país de Asia oriental en el que más se recurre al vapor para preparar los alimentos. Aunque a priori la tradición culinaria de este país pueda parecer complicada, su cuidada presentación se obtiene mediante métodos sencillos.

Entre los alimentos más recurrentes del recetario surcoreano, habría que aludir a las sopas, el pescado, las verduras y el tofu, que se obtiene de la fermentación de la soja. A su vez, y a diferencia de lo que sucede con otras escuelas gastronómicas del sudeste asiático, las especias se usan con moderación. En cualquier caso, en sus fogones confluyen algunos ingredientes definitorios, tales como el vino de arroz (makkoli), de fresas o de cerezas, o las raíces de gingseng, un tubérculo originario de la zona, de sabor amargo y con propiedades reconstituyentes. El gignseng es muy apreciado en la elaboración de sopas.

En la actualidad, los restaurantes de la capital, Seúl, han adaptado numerosos tics de otras tradicionales culinarias, con el propósito de adaptar sus propuestas a los gustos  del turismo occidental. Es por ello que la verdadera cocina coreana se encuentra sobre todo en las pequeñas poblaciones del país. Para descubrirla, se recomienda encarecidamente visitar los kisaeng, unos establecimientos equivalentes a las casas de té japonesas.

Entre las recetas más típicas de Corea del Sur, cabe mencionar, por encima de todo, el kimchi, una choucroute fermentada, a base de col china con zanahoria, cebolla y guindilla, que sirve como guarnición. Otras especialidades vegetarianas destacados serían el chap chae (fideos de arroz con verduras) y el kajitchim (berenjenas rellenas al vapor). Por otro lado, la carne y el pescado también reclama su lugar en la gastronomía coreana, con platos como la ternera con calamares, la ensalada de algas con calamares, los pimientos relleno de gambas, los langostinos fritos, oson (pescado relleno al vapor), el twaejigogi saektchim (carne de cerdo rellena de verduras) o el bullgogi (guiso de ternera y soja). En el apartado de postres, se aconseja degustar el plátano caramelizado.

A diferencia de lo que ocurre en otros estados limítrofes, los surcoreanos no suelen beber té ni café. En todo caso, se decantan por agua fría o hervida, a la que en ocasiones añaden cebada tostada o arroz quemado. Al mismo tiempo, cuentan con un curioso licor nacional: el soju, que se obtiene de la destilación de la patata.

Eventos en Corea del Sur: vibrar con la herencia del budismo coreano

Eventos en Corea del Sur: vibrar con la herencia del budismo coreano

A continuación, se citan, siguiendo su orden de aparición en el calendario, los principales acontecimientos culturales que tienen lugar en este país asiático.

  • Año Nuevo occidental: Los días 1 y 2 de enero son festivos de ámbito nacional.
  • Seol-nal (Año Nuevo coreano): Se conmemora el primer día del año lunar, que fluctúa entre el 19 de enero y el 20 de febrero, aproximadamente. Coincidiendo con esta fecha, las familias se reúnen para  en la casa para celebrar la entrada un nuevo año. Normalmente, todos suelen ir ataviados con una prenda tradicional (el hanbok) y acostumbran a jugar al yut —un entretenimiento similar a los dados, pero que precisa de unos palillos. Del mismo modo, es tradicional realizar reverencias (sabae) a los miembros de más edad, así como rendir culto a los antepasados. Los platos típicos de esta jornada son el tteokguk y manduguk.
  • Daeboreum: Se celebra durante el primer plenilunio que tiene lugar tras el año nuevo. Esta festividad tiene algunas tradiciones curiosas asociadas, tales como partir nueces con los dientes —una práctica que, según se dice, aunque cueste de creer, contribuye a preservar la salud dental durante todo el año. A su vez, en las áreas rurales, sus habitantes desafían al mal tiempo subiendo a la cima de las colinas para contemplar la luna. ¿El motivo? La tradición asegura que aquel que sea el primero en contemplarla tendrá un año lleno de buenos augurios. Por otro lado, existe la superstición de no dar de comer a los perros durante esta jornada, para evitar que estos puedan enfermar.
  • Samiljeol (Día de la Independencia): Cada 1 de marzo, se recuerda la fecha en la que el país se proclamó independiente (1919), poniendo fin así a la ocupación japonesa a resultas del desenlace de la Primera Guerra Mundial. El parque Tagpol, en Seúl, acoge cada año la relectura de la declaración de independencia, ya que fue éste el escenario que dio cabida a este acontecimiento histórico.
  • Hansik (Día de la Comida Fría): De origen chino, esta tradición se festeja 105 días después del Dongji o solsticio de invierno (coincidiendo por tanto, con los primeros compases del mes de abril). Se dice que el Hansik debe su razón de ser a una antigua costumbre de no hacer fuego por la noche (de ahí la alusión a la comida fría). A lo largo de esta jornada, los coreanos visitan las tumbas de sus ancestros para depositar ofrendas, mientras que los campesinos suelen llevar a cabo las tareas propias de la siembra.
  • Día Internacional del Trabajo: Corresponde al 1 de mayo. A pesar de que no se trata de una fiesta nacional, los comercios y las entidades bancarias permanecen cerrados durante toda la jornada.
  • Sikmokil (Día del Árbol): Se celebra el 5 de abril.
  • Eorininal (Día del Niño): El 5 de mayo, los niños y niñas del país se ven liberados de sus deberes escolares para pasar un día en familia en el que ellos son los protagonistas. Normalmente, sus padres acostumbran a llevarlos a parques de atracciones o al zoo.
  • Día de los Padres: Se festeja el 8 de mayo. Como en el caso del Día Internacional del Trabajo, no se trata de un festivo estatal, por los bancos y establecimientos comerciales permanecen cerrados.
  • Seokka Tanshin-il (Nacimiento de Buda): Tiene lugar el octavo día del cuarto mes lunar (mayo en el calendario solar) y conmemora el nacimiento del príncipe Siddhartha Gautama, iniciador de la religión budista.  Es un día festivo en todo el país, en el que la población aprovecha para organizar picnics familiares al aire libre. A su vez, algunos edificios religiosos —tales como el templo Jogyesa, en Seúl— celebran ceremonias religiosas en honor a Buda. Por otro lado, no es habitual que las principales calles se engalanen para las ocasiones (como ocurre en la capital con las las inmediaciones del río Han).
  • Hyeonchungil (Día de los Caídos por la Patria): Cada 6 de junio, el cementerio de Seúl da cabida una ceremonia que rinde tributo    a los soldados y civiles que perdieron su vida por Corea.
  • Jeheonjeol (Día de la Constitución): El 17 de julio, el país conmemora la proclamación de la Constitución, que tuvo lugar en 1948.
  • Gwangbokjeol (Día de la Independencia): El 15 de agosto se rememora la liberación del país a cargo de las tropas aliadas, acontecida en 1945. Esta acción puso fin a 35 años de dominación nipona. En 1948, también en esta misma fecha, tendría lugar la proclamación de la República de Corea.
  • Junggu (o Juyangjeol): Se celebra el noveno día de septiembre en el calendario lunar. Se considera que en esta fecha se produce la unión de dos yangs o fuerzas cósmicas positivas.
  • Bienal de Busán: Se celebra todos los años pares en el APEC Naru Park de Busán, de septiembre a noviembre (la edición del 2010 se desarrolla entre el 11 de septiembre y el 20 de noviembre). El certamen, iniciado a comienzos de la década pasada, acoge numerosas exposiciones de arte contemporáneo.
  • Chuseok (Festival de la Cosecha): En esta fiesta, que se celebra el decimoquinto día del octavo mes lunar (entre septiembre y octubre) se agradecen a los dioses los frutos de la cosecha. El Chuseok es una jornada festiva, del mismo modo que lo es la víspera y el día posterior. Por regla general, se realizan visitas de cortesía en señal de respeto a los familiares y se llevan a cabo intercambios de regalos. Del mismo modo, el monte Maisan, situado en la isla de Ganghwa —en el estuario del río Han, al oeste del país— organiza una serie de rituales famosos en todo el territorio surcoreano.
  • Gaecheonjeol (Día de la Fundación de Corea): Cada 3 de octubre, el país recuerda la fundación de la primera nación coreana de la historia, acaecida en el año 2333 a.C. a manos del rey Dangun. Una vez más, la montaña Maisan se convierte en escenario de una ceremonia conmemorativa.
  • Festival Internacional de Cine de Busán: Desde 1996 y durante la primera quincena de octubre, la ciudad portuaria de Busán acoge esta cita cinematográfica que, además de dar cabida a las principales novedades fílmicas internacionales, también apuesta por la promoción de los cineastas coreanos. En el 2010, la cita tiene lugar del 7 al 15 de octubre.
  • Dongji (solsticio de invierno): Coincide con el día 22 de diciembre. A lo largo de esta jornada, los coreanos llevan a cabo diversas prácticas rituales para ahuyentar los malos espíritus.
  • Seongtanjeol (Navidad): Tiene lugar el 25 de diciembre y es una jornada festiva en todo el país.