Cono piramidal de riqueza paisajística

La isla de
Gran Canaria está ocupada por 21 municipios, todos con
su peculiaridad, costumbres y lugares de interés. Así que, aunque se
trate de una isla relativamente pequeña, ofrece al turista innumerables
sitios y parajes que visitar. Naturaleza, historia, patrimonio
arquitectónico, cultural y artístico, ocio, playas, deportes, fiestas,
porque en
Gran Canaria todo está al alcance en un solo día.
Lo dicho, existen muchos lugares que visitar y conocer, pero cuando llegas a
Gran Canaria,
lo mejor es realizar la famosa vuelta a la Isla en un día, con lo que
conseguirás hacerte una idea de la increíble riqueza paisajística y
cultural que ofrece.
La Isla se divide imaginariamente en dos zonas geomorfológicas:
la Norte y la Sur, totalmente diferenciadas a partir de su centro, el
Pico de Las Nieves, de 1.949 metros de altura, que da forma a la Isla como si de un gran cono piramidal se tratase.
Pero para partir hacia su centro y dos hemisferios, lo mejor es comenzar la visita desde su capital,
Las Palmas de Gran Canaria.
La ciudad, como la Isla, también dispone de dos zonas céntricas bien
diferenciadas. Su puerto comercial, donde se encuentra la
Playa de las Canteras
y su barrio antiguo, Vegueta, Conjunto Histórico Artístico Nacional
desde 1973. Es en esta zona donde se fundó la ciudad en 1478. Se trata
de su casco histórico que muestra al turista a través de sus calles
empedradas la época de la conquista. Dando un agradable paseo por
Vegueta descubrirás el estilo colonial de sus edificaciones, la
Catedral de Las Palmas, monumento más importante de la arquitectura canaria que data de 1487, su emblemática
Plaza Mayor de Santa Ana,
custodiada por los legendarios perros canarios, y los diferentes
edificios que parten de ella: las antiguas Casas Consistoriales, el
Palacio del Obispo, el Patio de los Naranjos de la Catedral de Canarias,
el Palacio Regental, y la Casa Museo de Colón, que recuerda el paso y
la estancia en la ciudad del descubridor Cristóbal Colón en su viaje a
América. Le sigue, cruzando el Puente de Piedra o de Palo, el famoso
paseo de Triana que termina en el Parque de San Telmo. Es un núcleo
histórico desde 1993, de gran belleza arquitectónica y larga tradición
comercial, en cuyas cercanías se levantan el reformado
Teatro Pérez Galdós, el Gabinete Literario, o la Iglesia de San Francisco.
El otro enclave de las Palmas es conocido como
el Puerto,
una zona comercial llena de vida y actividad las 24 horas del día, que
puede ser observada desde el istmo de la Isleta, antiguo barrio pesquero
y obrero. Aquí se asienta el Puerto de la Luz, el Parque de Santa
Catalina-el escenario por excelencia de los carnavales de la ciudad- y
la Playa de las Canteras con su espectacular barrera sumergida.
Continuemos nuestra ruta por la Isla saliendo de la ciudad hacia
el oeste siguiendo el recorrido de las todavía plataneras que quedan en
la costa. La primera parada, sin duda, debe ser Arucas, famoso
municipio del Norte por su cantería, sus platanales y por la
Iglesia de San Juan Bautista,
que por su espectacularidad es conocida como catedral. Pero, además,
Arucas también guarda la riqueza natural de la Caldera de Bandama, un
espectacular cráter que recuerda los orígenes volcánicos de la Isla.
Siguiendo por la costa, se puede hacer una parada por el camino
para disfrutar de un fresco baño en las calas o piscinas naturales que
salpican los pueblos de Bañaderos y San Andrés, para adentrarnos hacia
el interior y descubrir la belleza paisajística que ofrece los Tilos de
Moya, el último reducto natural de la laurisilva ubicado en el
Parque Natural de Doramas
hallado en el camino los municipios de Firgas y Moya. Ambos desvelan a
través de su arquitectura el estilo típico canario de sus edificios
caracterizados por los balcones de madera. El municipio que le sigue es
Valleseco, en cuyo Balcón de Zamora se puede contemplar el hermoso
paisaje que ofrece los barrancos de la Isla hasta la costa.
El Noroeste de la isla lo conforman los municipios de Santa
María de Guía, Gáldar y
Agaete. En Guía es indispensable la parada para
conocer el mayor vestigio prehispánico de la Isla declarado Bien de
Interés Cultural; el
Cenobio de Valerón. Se trata de un
espectacular granero prehispánico de carácter colectivo creado
artificialmente en la toba volcánica. Este pueblo también ofrece uno de
los mayores orgullos de la Isla premiado mundialmente: su queso flor de
Guía, hecho a base de leche de oveja y la flor del cardo silvestre.
Otro municipio que llegó a ser capital de la isla en la antigüedad, antigua corte de los guanartemes, es
Galdar,
conocido también por el nombre de "Ciudad Real". En este pueblo no hay
que perderse su casco histórico con sus sinuosas calles de adoquines y
la Cueva Pintada de Gáldar, la necrópolis de la Guancha que conserva
interesantes túmulos e hipogeos reales.
El último pueblo del noroeste es la
villa marinera de Agaete,
famosa por la belleza y sencillez de su Ermita de las Nieves, el puerto
pesquero de las Nieves y sobre todo por el monolito símbolo de la Isla
conocido por "El Dedo de Dios", cuyo pico se destruyó recientemente a
causa de un temporal.
Se sigue el camino por la costa más bella e impresionante de la
Isla para llegar a San Nicolás de Tolentino. Son 36 kilómetros que se
realizan en más de una hora, no sólo por las increíbles curvas de los
acantilados, sino porque se hace imprescindible hacer una parada en el
Balcón del Andén Verde,
con vistas a vertiginosos acantilados. Siguiendo la ruta, en el
municipio de interior que protege la Vírgen de la Cuevita, Artenara,
también se descubre un paraje sin parangón y de gran valor ecológico: el
Pinar de Tamadaba.
Ya en el interior, el clima húmedo y el paisaje verde introduce al visitante a otra naturaleza de
Gran Canaria.
Se trata una comarca agrícola que adquiere protagonismo por la
afluencia de turistas que prefieren disfrutar de sus vacaciones
recorriendo senderos y disfrutando de zonas rurales. Desde los
municipios de la villa mariana de Teror, donde descansa la patrona de la
Isla, la Virgen del Pino, San Mateo, enclave del tradicional mercado
agrícola y artesanal de los domingos, y Santa Brígida, nos acercamos a
punto central y más alto de la Isla, Tejeda. Aquí, el turista disfruta
de las mejores vistas de
Gran Canaria formada por el Roque
Bentayga y el Roque Nublo, el monumento natural por excelencia, uno de
los mayores roques del mundo que se eleva 80 metros sobre su base y
1.813 metros sobre el nivel del mar, utilizado como lugar de culto por
los aborígenes y, desde 1987, declarado Espacio Natural y Parque Natural
(1994).
La zona sur de la Isla de nuevo muestra un paisaje diferente. Desde la Aldea llegas a Mogán y a su puerto, conocido como la
Venecia de Canarias.
Sigues por la costa y se prolongan numerosas zonas turísticas
urbanizadas que se dedican a los deportes acuáticos, al servicio
turístico, con parques acuáticos, campos de golf, playas kilométricas,
zonas comerciales, restaurantes, bares, discotecas... Arguineguín,
Puerto Rico, Patalavaca, Amadores, Tauro y Taurito son estos pueblos,
urbanizaciones turísticas y residenciales que llevan a las grandes
playas del municipio de San Bartolomé de Tirajana: Maspalomas, zona de
gran valor ecológico por su desierto de Dunas, el Palmeral y el Charco
de Maspalomas, Playa del Inglés, y una veintena de playas y calas
distinguidas con la Bandera Azul.
La zona central de la vertiente sur la completa Santa Lucía, de
belleza paisajística enriquecida por el palmeral y la presa de la
Sorrueda.
Y, por último, el recorrido se completa con la ruta Sureste
salpicada con cultivos tomateros que pertenecen a los municipios de
Agüimes, Ingenio y Santa Lucía; con la costa de Pozo Izquierdo: una de
las mejores playas del mundo para la práctica del windsurfing, y con la
ciudad de Telde, "Ciudad de los Faycanes", antigua capital de la Isla,
de la que hay que conocer su casco histórico y los barrios de San
Francisco, San Juan y San Gregorio.
Quedan muchas más riquezas por conocer en
Gran Canaria,
grandes presas, como la de Las Niñas; montañas vertiginosas, como las de
Ayacata, o Barrancos, como el de Fataga, entre otros parajes imposibles
de imaginar, calas escondidas al mundo y riqueza patrimonial llena de
historia. Y es que, al fin y al cabo, no olvidemos que es conocida por
el nombre de "
Continente en Miniatura".