Paraná, en el sur de Brasil, es un destino lleno de contrastes tanto naturales como culturales, así como paisajísticos. Sus diferentes regiones ofrecen experiencias de lo más variadas y complementarias, perfectas tanto para quienes buscan aventura, como para los que prefieren el descanso en entornos tranquilos. Desde la imponente fuerza de las Cataratas del Iguazú, rodeadas de exuberante selva tropical, hasta la arquitectura sostenible y el carácter innovador de Curitiba, cada uno de los rincones de este estado sorprende.
El viaje se enriquece con el trayecto en tren por la Serra do Mar, una de las rutas ferroviarias más espectaculares de Sudamérica, que conecta Curitiba con el encantador pueblo colonial de Morretes, donde la gastronomía tradicional tiene un papel protagonista.
Para quienes sueñan con una escapada entre playas vírgenes y ritmo pausado, Ilha do Mel ofrece paisajes de postal: desde la Gruta das Encantadas hasta el Farol das Conchas, sin olvidar la extensa Praia Grande. Otro lugar que merece una mención especial es el Parque Estadual de Vila Velha que destaca por sus formaciones rocosas milenarias que dibujan un paisaje único.
Un destino versátil, completo y con una oferta que combina naturaleza, cultura y relax.