
Doubletree By Hilton - Resort - Foz Do Iguaçu
Salida el 01/01/0001
Regreso el 01/01/0001

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Paraná: El alma del sur de Brasil
Paraná, en el sur de Brasil, es un destino lleno de contrastes tanto naturales como culturales, así como paisajísticos. Sus diferentes regiones ofrecen experiencias de lo más variadas y complementarias, perfectas tanto para quienes buscan aventura, como para los que prefieren el descanso en entornos tranquilos. Desde la imponente fuerza de las Cataratas del Iguazú, rodeadas de exuberante selva tropical, hasta la arquitectura sostenible y el carácter innovador de Curitiba, cada uno de los rincones de este estado sorprende.
El viaje se enriquece con el trayecto en tren por la Serra do Mar, una de las rutas ferroviarias más espectaculares de Sudamérica, que conecta Curitiba con el encantador pueblo colonial de Morretes, donde la gastronomía tradicional tiene un papel protagonista.
Para quienes sueñan con una escapada entre playas vírgenes y ritmo pausado, Ilha do Mel ofrece paisajes de postal: desde la Gruta das Encantadas hasta el Farol das Conchas, sin olvidar la extensa Praia Grande. Otro lugar que merece una mención especial es el Parque Estadual de Vila Velha que destaca por sus formaciones rocosas milenarias que dibujan un paisaje único.
Un destino versátil, completo y con una oferta que combina naturaleza, cultura y relax.

El clima en Paraná es mayoritariamente templado y húmedo, con estaciones bien marcadas y lluvias repartidas a lo largo del año. En general, los veranos (de diciembre a marzo) son cálidos y húmedos, con temperaturas que pueden superar los 30 °C, especialmente en el interior y la región norte del estado. En cambio, los inviernos (de junio a septiembre) son frescos e incluso fríos en zonas de mayor altitud como Curitiba, donde las mínimas pueden bajar de los 10 °C, aunque rara vez hiela.
En la costa, como en Ilha do Mel o Pontal do Paraná, el clima es más suave y húmedo, con temperaturas agradables durante casi todo el año. En cambio, la región de Foz do Iguaçu, más al oeste, tiende a ser más calurosa y con un régimen de lluvias más marcado en verano.
La mejor época para visitar Paraná depende del tipo de viaje, pero la primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables y menos lluvias.
Llegar a Paraná desde España y Europa es sencillo gracias a las múltiples conexiones aéreas con Brasil. Aunque el estado de Paraná no cuenta con vuelos directos desde Europa, la ciudad de Curitiba está bien conectada con los principales aeropuertos del país.
La opción más habitual es volar desde Madrid o Barcelona a São Paulo o Río de Janeiro, dos de los principales hubs internacionales de Brasil. Desde allí, se puede coger un vuelo interno directo a Curitiba, con una duración aproximada de 1 hora desde São Paulo y unas 2 horas desde Río.
Las aerolíneas más utilizadas para estos trayectos suelen ser LATAM, Gol o Azul, que ofrecen múltiples frecuencias diarias. También existen vuelos con escala desde otras ciudades europeas como Lisboa, París, Ámsterdam o Frankfurt, operados por aerolíneas como TAP Air Portugal, Air France o Lufthansa.
Una vez en Curitiba, es fácil desplazarse por todo el estado, ya sea en coche de alquiler, autobús o combinando medios como tren y barco para acceder a destinos como Morretes o Ilha do Mel. Paraná es un punto de partida ideal para explorar el sur de Brasil de forma cómoda y segura.
En Paraná, al igual que en el resto de Brasil, el idioma oficial es el portugués. Sin embargo, debido a la diversidad cultural del estado —con fuertes influencias alemanas, italianas, ucranianas y japonesas—, en algunas regiones también se pueden escuchar dialectos o acentos particulares que reflejan este mestizaje. Aun así, el portugués brasileño es el idioma predominante en todos los contextos, desde el comercio hasta la vida cotidiana.
Para los viajeros hispanohablantes, entenderse en Paraná suele ser relativamente fácil, ya que muchas palabras se parecen y la gente local es, por lo general, muy abierta y dispuesta a ayudar. En zonas turísticas o establecimientos orientados al visitante, es común encontrar personas que hablan algo de español o inglés básico.
En cuanto a la moneda, la divisa oficial es el real brasileño (BRL). Es recomendable llevar algo de efectivo para pequeñas compras, especialmente en zonas más rurales o costeras como Ilha do Mel, aunque la mayoría de comercios, restaurantes y alojamientos aceptan tarjetas de crédito. También hay cajeros automáticos en las principales ciudades y aeropuertos. Para un cambio favorable, lo mejor es cambiar euros a reales en bancos o casas de cambio autorizadas una vez en Brasil.
Para viajar a Paraná desde España o el resto de la Unión Europea, no se necesita visado para estancias turísticas inferiores a 90 días. Basta con contar con un pasaporte en vigor, con al menos seis meses de validez desde la fecha de entrada al país.
A la llegada, las autoridades migratorias pueden solicitar mostrar billete de ida y vuelta, prueba de alojamiento (como reservas de hotel) y medios económicos suficientes para cubrir la estancia. Aunque no es obligatorio, se recomienda viajar con un seguro médico de viaje, ya que la sanidad pública en Brasil no siempre está disponible para turistas y la atención privada puede resultar costosa.
Para menores de edad que viajan solos o con un solo progenitor, es aconsejable llevar una autorización de viaje firmada por ambos padres o tutores legales, preferiblemente traducida al portugués o al inglés.
No se requieren vacunas específicas para entrar en Brasil desde Europa, aunque en algunas zonas del país se recomienda la vacuna contra la fiebre amarilla. En el caso concreto de Paraná, no es una exigencia habitual, pero conviene consultar con antelación en el centro de vacunación internacional más cercano.
Moverse por Paraná es cómodo y accesible gracias a su buena red de transportes y a la variedad de paisajes que invitan a combinar distintos medios de viaje. La forma más flexible de recorrer el estado es en coche de alquiler, ideal para quienes quieren explorar a su ritmo ciudades, pueblos y zonas naturales. Las carreteras principales están en buen estado, aunque algunas rutas secundarias pueden ser más irregulares.
También existe una amplia red de autobuses interurbanos, que conectan Curitiba con destinos como Foz do Iguaçu, Morretes, Ponta Grossa o Paranaguá. Las estaciones suelen ser modernas y bien organizadas, y los trayectos, seguros y puntuales.
Para una experiencia única, no hay que perderse el tren turístico Serra Verde Express, que une Curitiba y Morretes cruzando la espectacular Serra do Mar. En las zonas costeras o insulares, como Ilha do Mel, el acceso se hace en barco desde Paranaguá o Pontal do Sul , y una vez allí, los desplazamientos son a pie, ya que no se permite el uso de vehículos. En Curitiba, moverse es especialmente fácil gracias a su sistema de transporte urbano, reconocido por su eficiencia y sostenibilidad. Autobuses rápidos (BRT), carriles exclusivos y paradas modernas facilitan el desplazamiento dentro de la ciudad.
Seguro de viaje incluido con cobertura de equipaje, pérdida de conexiones y repatriación. Además, incluye gastos médicos así como gastos de cancelación por terrorismo y/o catástrofes naturales de hasta 3.000€ en el extranjero. Este seguro garantiza asistencia básica en destino, pero no olvide que si quiere reforzar esta asistencia tiene que añadir a su compra otros seguros opcionales (podrá seleccionarlos antes de confirmar su reserva).
Las condiciones de esta campaña sólo serán aplicables durante la vigencia de la misma. Las posibles modificaciones de reserva posteriores a esta campaña quedan excluidas de las condiciones de promoción anteriormente mencionadas.