Formentera, a solo 30 minutos de ferry desde Ibiza es la isla habitada más pequeña de las Baleares. A pesar de su pequeñez y gracias a su forma recortada posee una costa muy extensa (69 km), repartida entre playas, calas, caletas y rincones increíbles, todos ellos bañados por sus aguas azul turquesa, de una transparencia única y todo ello debido a la presencia de la pradera más grande del Mediterráneo de Posidonia Oceánica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999.
Formentera es una isla pequeña pero accesible y cómoda. La sensación de tranquilidad, seguridad y libertad nos envuelve inmediatamente y nos abre la posibilidad de recorrerla a pie o en bicicleta a través de sus 32 Rutas verdes (más de 130 KM), caminos por los que recorrer bosques de pinos y sabinas, su interior rural - guardián de los secretos de sus orígenes - y llegar hasta sus costas de una manera respetuosa con el medio ambiente. Formentera es una isla a la enseña de la sostenibilidad, por lo que conserva sus tradiciones al mismo tiempo que toma medidas para que esto no cambie, el camping no está permitido, en los meses de alta estacón se controla la entrada de vehículos a la isla, el parking está regulado en los puntos más sensibles…Todo ello para que quien la visita pueda disfrutarla con todos los sentidos.