Tel Aviv, con frecuencia denominada la ciudad que nunca se detiene, fue la primera ciudad judía moderna que se levantó en Israel en 1909, y en torno a ella gira la vida económica y cultural del país. Se trata de una ciudad bulliciosa y activa que ofrece entretenimiento, cultura y arte, festivales y una rica vida nocturna. Situada a lo largo de una franja de 14 kilómetros en la costa del Mediterráneo, Tel Aviv se extiende más allá del río Yarkon hacia el norte y del río Ayalon hacia el este. Miles de locales, visitantes y gente con ganas de divertirse se mueven cada día por la ciudad hasta la madrugada buscando sus clubes nocturnos, sus restaurantes y sus lugares de ocio.