Bañado por el río Loira y construido a finales del siglo XIV, encontramos el colosal château de Sully, auténtica fortaleza medieval denominada monumento histórico en 1928. El monumento conserva su singular e imponente porte; sus lagos circundantes, sus fosos aún llenos con agua, su torreón vigilante y sus altas atalayas cónicas, nos harán viajar en el tiempo a esos momentos de la historia en que el castillo de Sully acogía los principales hitos de la región.
Los primeros testimonios de una fortaleza en este punto datan del siglo XII y, desde entonces, su propiedad ha pertenecido a tres familias: los Béthune, los Trémouille y los señores de Sully. Fue precisamente Guy de La Trémouille quien inició la construcción del castillo, tal cual lo vemos hoy. En el siglo XVII, Maximilien de Béthune, añadió el inmenso parque que rodea el castillo, así como un sistema de canales inmensos que previenen de una posible inundación del río Loira. Desde la distancia, es como si el castillo emergiese del agua, proyectando su imagen sobre las aguas y ofreciendo una imagen aún más imponente. El siglo XX el Castillo sufrió diversos altercados: un importante incendio en 1.918 y dos bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. En el año 1962 la familia Sully cedió este castillo al Consejo General de Loiret, que lo restauró para beneficio de los visitantes, que ahora lo pueden recorrer, explorar y disfrutar.