Este inolvidable monumento renacentista viene con algo más: un museo, una orangerie, un huerto y unos espectaculares jardines al más puro estilo francés, con más de 6 hectáreas de extensión. Este precioso castillo fue terminado en el 1536 y fue edificado sobre un château anterior, de los siglos XII y XIV, del los que se conservan únicamente la torre del homenaje. Entre sus paredes, el rey Felipe II de Francia y Ricardo I de Inglaterra se reunieron para alcanzar un acuerdo de paz entre los dos países.
Villandry es conocido por ser el último palacio renacentista construido en la región del río Loira y por sus cuidadísimos y eternos jardines, que aúnan una armoniosa estética, una inabarcable diversidad de especies, un jardín acuático, flores ornamentales, árboles centenarios y un sinfín de juegos de formas en setos y arbustos, todos se cultivan sin pesticidas desde hace 10 años. El jardín del castillo de Villandry es considerado por mucho como el jardín más hermoso del país.
Durante la Revolución Francesa, Napoleón le regaló esta propiedad a su hermano, José. Años después, en el 1906, el español Joachim Carvallo, adquirió la propiedad y rescató el castillo, que estaba al límite de ser derruido. Invirtió gran parte de sus riquezas, energía y tiempo en su reparación, de acuerdo con el plano original del castillo, así como de sus jardines, manteniendo la estética renacentista. Hoy en día, la familia Carvallo aún posee el castillo de Villandry y lo ha abierto al público, siendo uno de los palacios históricos de la región más visitados.