Aprovechando al máximo el último día
Tu último día en Roma te permitirá visitar aquellos lugares que te hayan quedado pendientes. No olvides recorrer el Vaticano y sus tres visitas imprescindibles: la Plaza de San Pedro, la Basílica de San Pedro y los Museos Vaticanos, recinto en el que se encuentra la Capilla Sixtina. También puedes conocer las Termas de Caracalla que se construyeron en el año 212 y albergaron a 1600 bañistas a la vez. Si lo que buscas es conocer el rico patrimonio que Roma custodia bajo su suelo, dirígete a las catacumbas y conoce estos cementerios cristianos subterráneos edificados en la Via Appia Antica. Las más importantes fueron las catacumbas de San Callisto, Sebastiano o Domitilla. En ellas podrás contemplar el inicio del arte paleocristiano y sus famosos hipogeos. Y no olvides lanzar una moneda a la fuente más famosa del mundo, la Fontana de Trevi, que según cuenta la leyenda te asegurarás el regreso a la ciudad eterna.