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Escapada Bruselas con vuelo, hotel y tour panorámico con guía

Bruselas con tour panorámico con guía

Bruselas, Bélgica

 | Desde 3 días / 2 noches

 | Entradas incluidas

Descripción: Bruselas con tour panorámico con guía

Bruselas es una ciudad animada, elegante y cosmopolita, donde la magia, el encanto y la tradición se fusionan en una sola experiencia. También es una ciudad donde conviven armónicamente diferentes culturas y lenguas, algo que no dejará de asombrarte a cada paso. Sus calles están impregnadas con un delicioso olor a chocolate, sus rincones están repletos de historia y el arte rebosa en todas las esquinas.

No te podemos dar una sola razón para visitar Bruselas porque existen demasiadas, así que haz las maletas y ¡ven a descubrirla!

Además, no te puedes perder ...

Museo de Magritte, ubicado en la Place Royal junto al Museo Real de Bellas Artes. Con más de 200 obras, este museo es el homenaje a uno de los artistas belgas más importantes, el surrealista René Magritte. No intentes encontrar el significado de sus obras, disfruta de ellas con tu lado más irracional.

Parque del Cincuentenario, una gran zona verde de 30 hectáreas que se construyó en 1880 para conmemorar el 50 aniversario de la independencia de Bruselas. Es un parque lleno de vida y con un ambiente único, y en verano son muy habituales los festivales, mercados y conciertos.

Como cuna del cómic, Bruselas ha querido homenajear a personajes tan famosos como Tintín, Lucky Luke o Los Pitufos de la forma más divertida, decorando sus calles con enormes murales. La ruta del comic se compone de 40 murales repartidos por la ciudad. Así que mira bien a tu alrededor y ¡no te pierdas nada!

Bruselas con tour panorámico con guía
día

1

En el corazón de Europa

¡Ha llegado el día! Haz el check-in y sal a la calle. A Bruselas hay que patearla, desde el momento que pongas un pie en la calle te sentirás invadido por la originalidad de esta ciudad atípica.

Dirígete a la Grand Place, una de las plazas más bonitas del mundo y el lugar más concurrido de la ciudad. Se trata de una plaza adoquinada rodeada de imponentes edificios que guardan en su interior una buena parte de la historia belga. Sorprenderte al entrar por primera vez en esta plaza es una experiencia única que no podrás olvidar.

Cerca de aquí se encuentra el Manneken Pis, el niño meón. Aunque existen muchas leyendas, no se sabe cuál es el origen de esta estatua de bronce que con apenas 65 cm de altura se ha coronado como el símbolo indiscutible de la ciudad. El Manneken Pis tiene un repertorio de trajes de lo más variopinto: de torero, de vampiro, de Elvis, etc., que utiliza durante 130 días al año. Podrás verlos en una exposición en La Maison du Roi (entrada no incluida), uno de los edificios de la Grand Place.

Al otro lado de la plaza se encuentran las Galerías Saint Hubert. Se construyeron a mediados del siglo XIX y fueron pioneras de este en Europa. Su bóveda de cristal deja traspasar la luz al interior lleno de tiendas exclusivas, coquetas cafeterías y chocolaterías históricas.

Si es la hora de comer, te recomendamos Chez León. Un pintoresco restaurante donde disfrutar de los sabores más típicos de Bruselas: mejillones con patatas acompañados de una cervezas belga.

Por la tarde, visita el barrio con más encanto, Le Sablon. Estrechas calles repletas de galerías de arte, tiendas de antigüedades, librerías históricas, y chocolateros artesanos. Todo gira alrededor de Notre Dame du Sablon, una joya del gótico brabantino ubicada en la Place du Grand Sablon. En esta plaza suele haber mercadillos artesanales, de antigüedades o de libros, además, alrededor hay numerosos bares y cafeterías con el mejor ambiente.

Muy cerca, podrás encontrar la Place du Petit Sablon. Un bonito y tranquilo jardín con 48 estatuas que representan los antiguos oficios belgas. Ten unos minutos para sentarte y disfrutar de la calma que transmite este pequeño rincón.

Y por último, el Palacio de Justicia. Uno de los edificios más grandes de Europa que se puede ver casi desde cualquier punto de la ciudad. Pero lo que más impresiona son las vistas panorámicas desde la Plaza Polaert. Prepara la cámara y captura este momento.

¿Para cenar? Acércate a Skievelat cerca de la Place du Grand Sablon. Encontrarás deliciosos platos belgas, cerveza para acompañar y un ambiente agradable. ¡Hasta mañana!

día

2

Nos sumergimos en la historia y el arte

Toma un buen desayuno y prepárate para la que excursión que hemos preparado. Nos encontraremos en el Ayuntamiento de Bruselas y desde aquí, acompañados por un guía, descubriremos historias, leyendas y curiosidades de los lugares más emblemáticos del centro histórico.

Tras la excursión, dispones del día libre aunque queremos dejarte algunas recomendaciones.

Dirígete al Mont des Arts o colina de las artes. Es la puerta de entrada del casco histórico y quizás el mejor lugar para contemplar una panorámica de la ciudad. Aquí encontrarás algunos de los museos más importantes como la Biblioteca Real, el Museo Magritte o el Museo de los Instrumentos Musicales (entradas no incluidas).

Junto al Mont des Arts se encuentra el Palacio Real y sus jardines. Este gran edificio es la sede oficial de la monarquía belga y se puede visitar en verano. Justo enfrente se encuentran sus jardines que en la actualidad es un parque abierto al público y un lugar perfecto para descansar.

Por la tarde, te proponemos dar un paseo por el Barrio Europeo y conocer el centro de la Unión Europea. Es un barrio con mucho movimiento, diferentes lenguas y multitud de nacionalidades, que al acabar la jornada de trabajo se llena de terrazas, gente y música.

Visita el Parlamentarium (gratis para los miembros de la UE), en la planta baja del Parlamento Europeo donde se exhibe un recorrido por la historia y razón de ser de la Unión Europea. Y muy cerca, encontrarás el edificio de la Comisión Europea que tantas veces habrás visto por televisión.

Por último, te recomendamos el Parque del Cincuentenario. Aquí se ubica un impresionante palacio inaugurado en 1880 para conmemorar los 50 años de independencia de Bélgica, de ahí su nombre. Destaca su enorme arco del triunfo que recuerda a la Puerta de Brandemburgo en Berlín. El palacio acoge actualmente 3 museos: el Museo de Historia Militar, el Museo del Cincuentenario y Autoworld, una exposición de coches de todas las épocas (entradas no incluidas).

Y ya que estás aquí, ve a la Place Jourdan. Encontrarás un pequeño puesto, llamado Antoine, famoso por hacer las mejores patatas fritas de Bruselas. Pide un cucurucho, elige una salsa y siéntate en alguna terraza a disfrutarlas con una cerveza.

día

3

Despedida de altura

Es tu último día y queremos que te vayas con buen sabor de boca, por eso te proponemos como última visita el Atomium. Una impresionante estructura de más de 100 metros de altura construida con motivo de la Exposición Mundial de 1958. Cuenta con 9 esferas que representan los 9 átomos que componen un cristal de hierro. Admirarlo desde de abajo es impresionante pero por la noche, su belleza se multiplica. 2.970 diminutas luces se enciende por el edificio haciéndolo resplandecer en medio de la oscuridad.

El atomium se encuentra en el bonito parque de Laeken. Una extensa zona verde que recoge pequeños monumentos como: el Pabellón Chino y la Torre Japonesa, el monumento a Leopoldo I o los Jardines Botánicos. Es ideal para pasear, sentarse a descansar o hacer un picnic.

Y que mejor despedida que saboreando el dulce más típico de Bruselas, el gofre. Los encontrarás por cualquier sitio y de tantas formas como puedas imaginarte.

Te esperamos en tu próxima escapada. ¡Hasta pronto!

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