Lo mejor de Milán a pie y “La última cena” de Da Vinci.
Acompáñanos a conocer cada rincón de esta maravillosa ciudad, en una ruta a pie que hemos organizado para ti y sin colas. Comenzaremos el recorrido de la excursión, que incluye tu escapada, visitando el Duomo, una imponente catedral de estilo gótico que se empezó a construir allá por el 1386, y no se terminó hasta 6 siglos después. Exploraremos esta joya descubriendo todos los secretos que guarda en su interior.
Nuestra siguiente parada será la Galería Vittorio Emanuele, un centro comercial histórico con una belleza arquitectónica envidiable. Desde el centro de la galería, mirando hacia arriba contemplarás el increíble techo de cristal. Y algo que muy pocos saben, es que se puede pasear por la terraza, ¡imagínate que vistas más espectaculares! Es tan especial que ha servido de inspiración para otras galerías europeas como la de París o Bruselas.
Cruzando la Galería encontramos la Plaza de la Scala y uno de los teatros de ópera más importantes del mundo. El Teatro de la Scala de Milán que ha sido testigo de numerosas obras y grandes voces de la música clásica. Además, el teatro posee un museo compuesto por una exquisita colección de retratos, trajes, partituras e instrumentos musicales. También, se puede visitar el vestíbulo y contemplar el teatro desde los pequeños palcos en terciopelo rojo considerados, antiguamente, para la alta sociedad.
Continuaremos, con un tranquilo paseo por Brera, el barrio bohemio de Milán. Te encantarán sus animadas callejuelas llenas de galerías de arte, de pequeñas boutiques, anticuarios y tiendas decoración, donde comprar mil cosas, ¡cuidado!, es fácil perder la cabeza y el bolsillo. Repleto de coquetas tabernas italianas y pintorescos cafés al aire libre donde hacer una pausa y disfrutar del buen rollo que rebosan sus calles. Además, sus edificios son emblemáticos destacando el Palacio de Brera, una visita imprescindible.
Y que mejor lugar para terminar nuestro recorrido que la Iglesia Santa María delle Grazie admirando una de las obras maestras de la historia del arte, “La última cena”. Este mural fue pintado por Leonardo Da Vinci en la pared del comedor del antiguo convento de los dominicos de Santa Maria delle Grazie
Si te apetece realizar un descanso y comer algo, una sugerencia es probar la Cotoletta alla milanese, un escalope de ternera rebozado acompañado del típico rissoto a la Milanesa. Una delicia que encontrarás en numerosos restaurantes del centro.
Tienes la tarde libre, así que si no tienes plan te recomendamos acércate al barrio de los Navigli. El barrio de los canales, el más alternativo de la ciudad, siempre lleno de gente y que no te dejará indiferente. No hay mejor plan que sentarte en unas de las terrazas, tomar algo y disfrutar de las vistas de este maravilloso barrio y sus pintorescos canales, que, como muchas otras cosas, le debemos al genio Leonardo Da Vinci que las inmortalizara. Podrás cenar, tomar alguna copa y porque no, ¡un poco de fiesta!