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Guías de Viajes de Bahréin

Bahréin

Pequeño y pujante reino

Bahréin

Rara mezcla de tradiciones e hiper modernismo

Rara mezcla de tradiciones e hiper modernismo

Llegar al Reino de Bahréin, es sumergirse en esa rara mezcla de tradiciones e hiper modernismo que abarca a la mayoría de los países del Golfo Pérsico. Rascacielos construidos por los arquitectos más audaces del planeta junto a zocos de maravillosa sencillez ancestral.

Este reino, el más pequeño de los estados árabes, está ubicado en un archipiélago conformado por 5 islas y casi 30 islotes, la mayoría deshabitados.

En la más grande de estas islas -la isla de Bahréin- se encuentra Manama, la capital del reino; la segunda en tamaño es "Muharraq" y está unida por una escollera a la capital, parece más un suburbio de la capital que otra isla o ciudad.
Salvo algunas regiones del norte y algún que otro oasis por aquí y por allá, todo es arena y colinas de baja altitud.
Los veranos, como corresponde, son extremadamente cálidos y húmedos, los inviernos secos y fríos, las mejores estaciones para visitar este país conmovedor son, evidentemente, la primavera y el otoño, no obstante el sol brilla todo el año y siempre Bahréin nos ofrece un itinerario digno de nuestras vacaciones: combinar lo cultural, conociendo el aspecto antiguo y tradicional; deleitarse con la majestuosidad del desierto, sus habitantes y sus costumbres y disfrutar de una infraestructura de excelencia -aunque no nos hospedemos en un resort para millonarios- ya que todo lo que se le brinda al turista es perfecto, aún para los presupuestos más ceñidos.

Conocer Manama, la capital del reino, desbordante de contrastes que no nos dejarán indiferentes, transitar las grandes avenidas con sus rascacielos y llegar a la mezquita de Al-Khamis, de allí a Sitra, con la Puerta de Entrada y otros monumentos, seguir nuestro derrotero por el barrio antiguo de Muharraq, llegar hasta Hamad, con sus túmulos funerarios pertenecientes a la civilización Dilmun, primeros habitantes, hace miles de años de la región,
acercarnos hasta Riffa, en el centro geográfico de la isla, con sus edificios antiguos y su espectacular campo de golf...este pequeño reino tiene todo para contentarnos y unas simples vacaciones balnearias con la familia también pueden ser una oportunidad de recorridos culturales, aventura y ecoturismo, no importa donde nos alojemos, todo queda cerca.

Todas las compañías operan desde y hasta Bahréin, incluso las compañías de bajo costo por lo tanto, el vuelo a este hermoso y pujante reino no ofrece dificultades. El aeropuerto internacional se encuentra a 7 Km. de la capital, los taxis nos acercan al centro, se pueden alquilar coches y muchos hoteles brindan el servicio de transporte desde y hacia el aeropuerto.

La manera más cómoda de recorrer esta isla es en coche ya que las carreteras, caminos y calles están en muy buen estado y las pancartas de señalización están escritas en árabe e inglés, además el transporte público, si bien existe, tiene una lógica diferente a la que estamos acostumbrados.

Bahréin es un país musulmán, muy tolerante con respecto a las ideas y credos (hay sinagogas, iglesias católicas, templos hindúes, organizaciones feministas...) pero bastante estricto en este aspecto, no debe conducirse bajo ningún concepto si hemos ingerido alcohol, las leyes son muy severas al respecto.

La oferta hotelera es sorprendentemente vasta, hay hoteles de todas las categorías y para todos los presupuestos, hoteles resort, hoteles Spa, pensiones, arrendamiento de apartamentos y casas rurales, incluso se pueden alquilar mansiones para un número importante de personas (por supuesto los precios son altísimos), Bed&Breakfast, hostales.
Los albergues juveniles tienen diferentes servicios y reglamentos tales como límite de edad o no aceptan niños. Sus tarifas son realmente muy económicas, debemos informarnos.
 

Un reino de contrastes

Un reino de contrastes

Evidentemente nuestro primer contacto con este país espectacular se realiza en su capital Manama, sin perder tiempo, lo primero que debemos hacer es visitar un mercado tradicional o "zoco" (si ya visitamos algún país árabe porque sabemos lo atractivos que son y si es la primera vez será porque hemos oído hablar de ellos y no queremos perder tiempo en descubrirlo por nosotros mismos).

Para ilustrarnos sobre este pequeño reino a la salida del zoco nos vamos caminando hasta el Museo Nacional de Bahréin, ubicado cerca del centro de la ciudad, este museo ocupa un edificio hermoso construido recientemente, está divido en varias salas: historia natural, costumbres y tradiciones, historia del comercio de la región, varios edificios transportados de otros lugares y reconstruidos y muchas piezas de considerable valor (Barhéin albergó a los Dilmun, una de las primeras civilizaciones de la tierra). (Se cobra entrada, niños menores de 13 años gratis. Abierto todos los días de 8 a 20h).

También en Manama se encuentra el Centro de Artesanía, un lugar exclusivamente a cargo de mujeres y uno de los lugares preferidos de los turistas, se pueden ver creaciones en metales preciosos, vidrio, papel, bordados y tejidos.
No muy lejos está la Mezquita Khamis, una de las más antiguas del mundo árabe, se supone que fue edificada alrededor del año 692 de nuestra era, se puede subir al minarete y tener una vista panorámica de la ciudad.
En el casco histórico de Bahréin encontramos muchas viviendas antiguas construidas con corales, barro y troncos de palmeras, son un espectáculo maravilloso, cada uno de sus detalles merece una fotografía y muchas se pueden visitar pues están abiertas al público.

Debemos visitar en nuestro recorrido por la capital la mezquita Al Fateh, en el barrio Juffair de la capital, que posee la cúpula fabricada en fibra de vidrio más grande del mundo. En su interior se suceden arcos enormes y en el centro una espectacular araña de cristal. Las personas de otros credos son bien recibidas y pueden participar en visitas guiadas (Abierto de sábado a jueves, salvo horarios de oración. Entrada gratuita).

Tampoco podemos eludir la Galería de Arte Albarech, en el barrio Adliya, que atesora una impresionante colección de pinturas, esculturas y fotografías de artistas consagrados de Oriente Medio. (Abierto todos los días de 10 a 20h, su coqueto café permanece abierto hasta las 23 horas. Entrada gratuita).

En la zona diplomática, muy bella por cierto, el Beit Al-Qu'ran es un magnífico complejo compuesto por una mezquita, una biblioteca y un museo de manuscritos del Corán muy antiguos que nos permiten apreciar la caligrafía árabe en todo su esplendor. (Abierto de sábado a miércoles de 9 a 12h y de 16 a 18h, los jueves de 9 a 12.30h. Entrada gratuita).

También en la capital está el Centro de Arte Contemporáneo La Fontaine, antiguo reducto de comerciantes y maravilloso ejemplo de la arquitectura islámica del siglo XIX, hoy funciona como galería de arte internacional con muestras itinerantes y como espacio de manifestaciones de teatro, música o danza en su patio central, espectáculos que se brindan en horario nocturno. (Abierto de martes a domingo de 10 a 13h y de 16 a 18h. La entrada a la galería es gratuita, para los espectáculos debe abonarse entrada).
En el edificio de la Agencia Monetaria de Barhéin se encuentra un museo de numismática que exhibe monedas muy antiguas y raras.

La próxima visita obligada  es la Isla de Muharraq, localizada en el norte de la ciudad y unida por puentes magníficos. Caminar por la calle Marek con sus tiendas de especias que invaden el ambiente con sus olores, colores y bullicio nos transportarán en el tiempo y no podremos ceder a la tentación de las delicias que ofrecen panaderías y confiterías.

A proximidades del zoco de Muharraq se encuentran los palacios del jeque Isa bin Ali y de Siyadi Beit, restaurados de época son hermosos ejemplos de la arquitectura clásica (Casa de Isa bin Ali o Beit Sheik Isa; Abierta lunes y martes de 7 a 14h; miércoles, jueves y sábado de 9 a 18h y los viernes de 14 a 18h, se cobra entrada).

El Museo Al Oraifi, que en realidad es una galería de arte privada, cuenta con obras del artista Rashid Al Oraifi y con piezas magníficas pertenecientes a los Dilmun. En su tienda se pueden adquirir tarjetas postales y grabados del artista.
En dirección este del centro de Muhrraq se encuentra el Fuerte Arad, otro de los lugares emblemáticos de este reino que es tan hermoso de día como de noche. Barhéin es el paraíso de los fotógrafos, la iluminación nocturna es tan conmovedora como los efectos que la luz diurna produce sobre la arena, el mar, el cielo y trasciende en personas y edificios.

En la súper carretera que une Bahréin con Arabia Saudita hay, a mitad de camino, una isla artificial que sirve de Aduana, allí dos altas torres permiten vistas panorámicas de ambos países, de la magnífica autovía y del mar.

En la localidad de Diraz, a 16 Km. de la capital, podemos ver un templo que data de la época de la civilización Dilmun, de más de 4000 años de antigüedad.

También fuera de la capital, la localidad de Jidhafs, a 9 Km. de Manama, es una hermosa aldea y tiene uno de los mercados de comestibles más pintoresco de Bahréin.


En el pueblo de A'ali, a 15 Km. al sur de la capital, la alfarería más tradicional y antigua se muestra en acción, es un placer ver las piezas terminadas pero también a los artesanos en plena labor -es una pena el límite de peso que debemos respetar en el avión porque seguramente nos quedaremos con el antojo de alguna maceta ideal para nuestra casa- pero, es un lugar que seguramente nos hará hacer uso y abuso de nuestra cámara fotográfica, toda la técnica utilizada es tan antigua que no podremos creer que a pocos kilómetros ruge el siglo XXI en todo su esplendor. En este pueblo también se encuentra el mayor cementerio prehistórico del mundo, uno de los túmulos de este cementerio se encuentra preservado (del tiempo y de los vándalos) en el Museo Nacional, en Manama.

Visitar Riffa, a 10 Km. al sur de A'Ali y 25 Km. de Manama, nos sorprenderá con su fuerte construido en el año 1812; imponente vigila desde una colina y ofrece desde su interior una vista magnífica del valle de Hunanaiya, todas las horas del día son ideales para ver este fuerte, durante el día con la luz del sol y el cielo celeste como marco, durante la noche con la iluminación artificial que hace crecer su figura enmarcada por las estrellas. Imperdible. También veremos en esta ciudad la famosa Torre del Reloj de Riffa, las hermosas viviendas de muchos miembros de la nobleza del reino, un campo de golf robado al desierto y no muy lejos, entre Riffa y Awali,  el más que famoso "Árbol de la Vida" de Bahréin, un milagro de la naturaleza. En el medio del desierto, sólo y siempre verde. Su ubicación no está bien señalada pero al ser venerado por los bahreníes y turistas siempre encontraremos a alguien que nos oriente con precisión. Este árbol es una acacia de más de 400 años de edad, un misterio ya que ni con los mejores cuidados una acacia supera los 300 años y aquí está, sola en el medio de la arena.

Sitra, en la costa este, al sureste de Manama, a sólo 15 Km. de Riffa o 12 Km. de la capital, es un hermoso puerto donde podemos ver las famosas embarcaciones "dhows" (barcos de madera, de estilo muy antiguo y clásicos de los países del Golfo Arábigo) que salen todas las tardes para pescar durante la noche. (En el antiguo barrio de Muharraq podemos ver a los constructores de dhows abocados a su tarea, son eximios carpinteros y sus embarcaciones -aún las que llevan motor en lugar de velas- son absolutamente artesanales)

Karbabad también es famosa por sus artesanías en mimbre y cestería de todo tipo, aquí se tejen las famosas alfombras circulares en hojas de palma teñidas de todos los colores de manera natural (¡Imposible volver con las manos vacías!)
Esta localidad imperdible se encuentra a 10 Km. del centro de la capital y en Janabiya, que no se encuentra muy lejos, se pueden ver a la tarde los camellos cuando regresan de sus labores o del pastoreo y hacen fila para beber agua, los niños adoran esta excursión porque siempre hay bebés camello formando parte de la manada. No temamos preguntar a los lugareños, son extremadamente amables con los extranjeros y nos guiarán correctamente hacia el lugar de los abrevaderos.
En las cercanías de la ciudad de Karbabad se encuentra  el lugar conocido como Qalâat Al Bahréin, un sitio arqueológico de más de 4.000 años. Este lugar es una colina artificial y aparentemente fue la capital de la civilización Dilmun, posteriormente se asentaron otros pueblos, el lugar forma parte de los sitios reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
También está el famoso Fuerte de Bahréin, construido durante la ocupación de la isla por parte de los portugueses durante el siglo XVI. Es un edificio imponente, sobre la costa, de una arquitectura formidable.
No muy lejos del Fuerte se encuentra el Templo de Barbar, se cree que data del año 3.000 a.C. y servía para honrar al dios Enki, pueden observarse los altares de sacrificio y muros construidos con enormes piedras. (Abierto de sábado a jueves. Entrada gratis).

En la localidad de Bani Jamra, a 6 Km. de Barbar, volvemos a conocer una de las artesanías más hermosas de Barhéin y es el tejido de telar, vale la pena recorrer esa distancia.

En el pueblo de Al Jasra, a 22 Km. de Manama, se puede visitar la casa donde nació el jeque Isa Bin Salman Al Khalifa y el Centro de Artesanías.

Desde la costa este de Manama, en el muelle Al Dur, parten pequeños barcos de pasajeros que nos llevan a las islas Hawar a 30 Km. de la capital y muy próximas a Qatar, en un viaje de aproximadamente 45 minutos.
Paraíso de las aves, se arriendan botes para avistarlas mejor, también en esta isla está protegido el oryx árabe, nativo de la región, que vaga libremente. Quizás nos cueste un poco -si hemos sentado base en Manama- volver al bullicio de la capital desde este lugar que nos inunda de paz.
Esta isla por sus dimensiones (50 Km.2) es la tercera del archipiélago y su soberanía estuvo muchas veces en disputa con el gobierno de Qatar.

Si nuestra vacaciones son en familia, los niños disfrutarán estos paseos tanto como nosotros y les encantará, por supuesto la playa y el mar pero, indudablemente disfrutarán mucho una visita al Lost Paradise of Dilmun Water Park, un increíble parque de diversiones acuático situado en el medio del desierto, en la localidad de Al Areen, toboganes, piscina de olas, rápidos...un sin fin de juegos ambientados en una antigua ciudad de la civilización Dilmun. Lamentablemente permanece cerrado durante los meses de invierno (diciembre-marzo). (Abierto de 10 a 17h, se cobra entrada según la altura, más/menos 1,20 m.)
También encontramos en esta localidad un complejo, el Banyan Tree Spa, que brinda servicios de  Spa, baños termales, masajes, etc. Un momento de relajación y mimos en un paisaje de ensueño. También brinda hospedaje.  (Abierto todos los días de 10 a 22h, precios módicos)

No muy lejos, en Umm Jidar, se encuentra el increíble Circuito Internacional de Bahréin que recibe a la Fórmula Uno de automovilismo todos los años en el mes de marzo. No sólo se puede visitar, también se puede experimentar el circuito recorriéndolo en karting o en camioneta de doble tracción. (Abierto todos los días de 12 a 24h, se cobra entrada).

Otra excursión que, sin dudas, apreciarán niños y adultos, es al Al Areen Wildlife Park,  en Zallaq a 20 Km. al sur de Manama. Este parque natural sólo se puede recorrer en los autobuses del parque y se pueden apreciar una gran variedad de animales y de plantas autóctonas. (Abierto de sábado a jueves de 9 a 17h, los autobuses parten en las horas punto y se cobra entrada).

Lamentablemente, las mejores playas del archipiélago son privadas incluyendo las playas de las islas artificiales. Las playas más populares se encuentran en las islas Hawar y son de una belleza incomparable, la costa de Zallaq se presta para la pesca y la playa de Al-Jazair para los deportes náuticos. La playa del Emir, sólo abre los días viernes (no laborable en esta región) y las playas de la isla de Sitra se combinan con jardines espectaculares.

En Bahréin todo queda cerca, todo es digno de ser visitado, conocido y admirado. Sitios arqueológicos, monumentos históricos, reservas naturales, museos, circuitos de Fórmula Uno, campos de golf increíbles, hipódromos, parques de diversiones, montones de bares y discotecas para la diversión nocturna...

Los zocos son maravillosos pero, los grandes centros comerciales son increíbles, no hay absolutamente nada que se pueda comprar en este mundo que no esté allí.
Salir de los circuitos trazados es posible, Bahréin es un país tranquilo y su pueblo es inmensamente hospitalario, siempre está dispuesto a relacionarse, conocernos y orientarnos o guiarnos hacia los lugares de interés o recomendarnos un restaurante o un hotel y dejarse fotografiar amigablemente o incluso dispuestos a fotografiarnos.

Por último recordemos que este reino es musulmán y si bien no son fanáticos religiosos no nos abusemos de su hospitalidad, seamos respetuosos y fuera de la playa vistamos con decoro para no herir susceptibilidades.
 

Comidas en Bahréin...abundante, deliciosa e internacional

Comidas en Bahréin...abundante, deliciosa e internacional

En Bahréin se puede dar la vuelta al mundo en sus restaurantes o incluso en sus supermercados porque todo lo que se puede comer está en sus estantes.

El yogur local es delicioso y forma parte del desayuno tradicional junto al Kaboo caliente (pan), los huevos y el té o café. El halwa es un dulce tradicional de la región, se puede comprar caliente en cualquier confitería y degustarlo mientras paseamos o comerlo más tarde frío como tentempié, se mantiene en condiciones de ser consumido durante mucho tiempo (¡hay turistas que se lo llevan en la maleta!). Los quesos típicos son también muy apetitosos.

El plato típico del país es a base de arroz, verduras y carne o pescado, acompañado por el típico pan árabe.
El plato más festivo es el ghouzi, cordero asado relleno de pollo, huevos, arroz, cebollas y muchas especias.
Los platos más populares son el Shawarma, pan relleno de carne de pollo o cordero y el Falafel, albóndigas de puré de garbanzos. Mucho pescado fresco y todo muy especiado.

Como en todos los países árabes, la repostería es muy dulce y deliciosa.
El café se bebe todo el día y es delicioso al igual que el té.

Una curiosidad en Bahréin es el auge que están teniendo últimamente los "café-shisha", lugares donde se fuma en pipas de agua tabaco aromatizado (vainilla, miel, manzana...) mientras se toma café, se conversa, se juega a las cartas. Son lugares muy frecuentados por los extranjeros radicados en el país y puede ser una experiencia nueva para muchos.
Si bien Bahréin es un país musulmán el alcohol no está prohibido.
 

Fiestas y feriados en Barhéin

Fiestas y feriados en Barhéin

Siempre debemos tener presente que los feriados religiosos en los países islámicos se calculan con el calendario musulmán que es lunar por eso las fechas son aproximadas ya que varían todos los años.

Fiestas religiosas más importantes

  • Eid Al Adha (Fiesta del Sacrificio) y Al- Hégira (Año Nuevo Islámico) generalmente en el mes de febrero.
  • Ashura (día de duelo chiíta) en el mes de marzo
  • Día del natalicio del Profeta Mahoma, en el mes de mayo.
  • Eid Al Fitr (fiesta después del Ramadán), son dos días generalmente en octubre-noviembre.


Feriados nacionales no religiosos

 

  • Día Nacional, el 16 de diciembre
  • Año Nuevo, el 1 de enero

Eventos

 

 

  • Fórmula Uno, carrera de la máxima categoría del automovilismo en el Circuito Internacional de Bahréin, en el mes de marzo
  • Spring of Culture, (festival de primavera de la cultura), como ellos mismos dicen...mucho más que un festival. Artes plásticas, música, teatro, danza, conferencias..., en diferentes locaciones, todo un mes de espectáculos gratuitos y de los más variados (danzas brasileras, jazz, rock...) con la presencia de artistas nacionales e internacionales de renombre. Durante el mes de marzo.
  • Heritage Festival, (festival del patrimonio cultural), artesanías, música, espectáculos. Quizás la fiesta más importante del país, en el mes de abril en la zona de Fort Arad.


El palacio de convenciones de Manama y numerosos lugares de la capital presentan un sin fin de exposiciones, salones, ferias...donde se muestran novedades de todo tipo además, a lo largo del año se suceden festivales de música, competencias deportivas, presentaciones teatrales, etc. de carácter internacional. Siempre hay algo para hacer, conocer, ver y disfrutar en Bahréin.