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Guías de Viajes de Malasia

Malasia

Un impresionante santuario natural

Malasia

Introducción

Introducción
Situada entre la península Malaya y la mitad noroccidental de la isla de Borneo, Malasia es un país conocido fundamentalmente por su espectacular belleza paisajística —un 75% de su superficie está recubierta de selva— y por la extraordinaria heterogeneidad de sus 27 millones de habitantes, muchos de ellos oriundos de China y de otros territorios del sudeste asiático. Sus 329.847 km² de superficie se distribuyen en 13 estados y tres territorios federales, los cuales tienen la monarquía constitucional como forma de gobierno.

El clima en Malasia es biestacional por la influencia alterna de los monzones del noroeste y del suroeste. Esto explica la existencia de una estación húmeda entre los meses de noviembre y marzo, y otra seca, que se desarrolla entre junio y octubre. Pese a que los índices pluviométricos son bastantes elevados en todo el territorio nacional, éstos son especialmente altos en los dos Estados malayos localizados en Borneo: Sarawak y Sabah. Las temperaturas oscilan entre los 25 y los 30 °C en las áreas de menor latitud. En las zonas de montañas del interior del país, éstas son ligeramente más frescas. Por lo que respecta a la humedad relativa, se situaría en el 85% de media.

El primer antecedente histórico de  la actual Malasia hay que buscarlo en el imperio de Sri Viyaja, que en el siglo XII ocupaba su territorio. En el siglo XV, Parameswara fundó el reino de Malaca y el puerto homónimo, que no tardaría en convertirse en un punto clave para el comercio marítimo. Por esas fechas, la llegada de los tamiles contribuyó a la propagación del islamismo. Sin embargo, no serían los únicos en alcanzar la zona: en 1511, los portugueses hicieron lo propio, consiguiendo así el control de todo el reino. Casi un siglo y medio después, los lusos serían expulsados por los holandeses (1640). Los nuevos ocupantes permanecieron en la zona hasta 1786, momento en el que fueron desplazados por los británicos, artífices de la conversión de este territorio en una colonia en 1824 (en 1896, no obstante, pasó a ser un protectorado). Ya en el siglo XX, el fin de la Segunda Guerra Mundial marcaría la creación de la Federación Malaya, que lograría independizarse de la Commonwealth en 1957. Pese a todo, el intento de crear una nueva federación le supuso conflictos territoriales con Indonesia, así como el abandono de la misma en 1965. Cuatro años después, y hasta bien entrados los años 80, el país acogería una gran conflictividad social, producto de enfrentamientos étnicos y de la acción de la guerrilla comunista. Ya a finales de la década de los 90, la crisis financiera de las bolsas asiáticas dejó muy maltrecha la economía del país, aunque supo sobreponerse al bache.  

En lo que atañe a la religión, cabe destacar que la mayoría de los habitantes de Malasia son musulmanes, en un porcentaje que se sitúan en el 50%. Cerca de una cuarta parte profesa alguna religión popular de origen chino, mientras que un pequeño porcentaje se declara seguidor del hinduismo.

La única lengua oficial del país es el malayo. En cuanto a la moneda en curso, se utiliza el ringgit malayo, que se divide a su vez en 100 sen. En la actualidad, un ringgit equivale a 0,24 euros, aproximadamente. Éstos se pueden cambiar fácilmente en cualquier banco o casa de cambio, al igual que ocurre con los dólares estadounidenses.

Para entrar en Malasia se requiere disponer de un pasaporte con una validez mínima de validez de seis meses. Las autoridades suelen ser bastante estrictas en el cumplimiento de estos plazos, por lo que se recomienda a los visitantes tener muy presente este requerimiento. Por otro lado, desde 1995, los ciudadanos españoles pueden entrar en este país sin visado por un período de tres meses. En materia de sanidad, se deberán presentar una certificación de vacunación contra la fiebre amarilla aquellos viajeros que dentro de las dos semanas anteriores a su entrada en Malasia hayan visitado países donde esta enfermedad sea endémica. En cualquier caso, si el viaje es de corta duración, es aconsejable vacunarse contra la fiebre tifoidea.

A la hora de contratar vuelos a Malasia, hay que tener presente que ningún operador enlaza directamente con la zona. Desde las principales ciudades españolas se pueden encontrar billetes a partir de 650 euros por trayecto, si se vuela al aeropuerto internacional de Kuala Lumpur. No obstante, también cabe la posibilidad de volar al aeropuerto de Changi (en Singapur) y acceder a Malasia a través de la ciudad de Johor Bahru.

Finalmente, en lo que se refiere a la reserva de hoteles en Malasia, el país destaca por una variada oferta de alojamiento. Además, al tratarse de un país que cuenta con numerosas reservas naturales y Parques Nacionales, el viajero también podrá beneficiarse de una nutrida red de albergues y refugios en las áreas de montaña.

Sus tesoros: ciudades coloniales, parques nacionales y magníficas playas

Sus tesoros: ciudades coloniales, parques nacionales y magníficas playas
Las siguientes líneas resumen algunas de los principales lugares de interés del territorio malayo.
  • Cameron Highlands: Los amantes de la montaña y la naturaleza selvática disfrutarán de esta zona, en la que descuellan poblaciones como Brinchang, Ringlet o Tanah Rata. Todas ellas gozan de una importante infraestructura hotelera y de servicios.
  • Ipoh: Situada en la ribera del río Kinta y rodeada de colinas (excepto por el sur), es la capital del Estado de Perak, la tercera ciudad más grande del país y el principal centro minero y energético de Malasia. Esta localidad debe su nombre a un árbol autóctono cuya resina venenosa era utilizada por los aborígenes para cazar. La eclosión de Ipoh se produjo a finales del siglo XIX de la mano de la actividad minera auspiciada por los británicos. Precisamente, este período ha dejado excelentes ejemplos de arquitectura colonial, que hoy conviven con los edificios modernos. En sus inmediaciones, junto al río, se alzan unas espectaculares cuevas naturales que son utilizadas como templos por la población de origen chino.
  • Johor Bahru: Es la capital del Estado de Johor (sito en la península Malaya) y la segunda ciudad más poblada del país (900.000 habitantes). Perfectamente conectada por carretera con el cercano Singapur, Johor Bahru es un importante centro industrial, comercial y turístico. Como principales puntos de interés, cabe subrayar la mezquita y el palacio del Sultán Abu Bakar (1833-1895), así como algunos templos.
  • Kinabalu: Ubicado en el Estado de Sabah, al norte de la isla de Borneo, este parque es el más elevado de cuantos se hallan entre el Himalaya y Nueva Guinea, ya que se eleva 4.095 metros sobre el nivel del mar. La zona destaca por su extraordinaria biodiversidad, que incluye bosques tropicales y subalpinos. Ha sido designado Centro de Diversidad Botánica del Asia Sudoriental y, desde el año 2000, forma parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
  • Kota Bharu: Con cerca de 600.000 habitantes, Kota Bharu es la capital del Estado de Kelantan, situado al norte de la península Malaya. Pese a que esta localidad tiene en sus playas su principal activo turístico, la ciudad también posee otros lugares de interés, tales como la Torre del Reloj o el Arco del Sultán Ismail Petra.
  • Kuala Lumpur: Desde 1880 es la capital del país, y se halla situada en la Malasia continental, junto a la confluencia de los ríos Gombak y Kelang (no en balde, su nombre significa literalmente ‘confluencia de lodo’). Fundada en 1857 por un grupo de mineros de origen chino, la ciudad no tardó en convertirse en un importante centro de extracción de estaño. No obstante, la construcción de una línea ferroviaria a partir de 1882 le confirió el impulso definitivo. Desde el punto de vista urbanístico, la ciudad brinda al visitante una curiosa mezcla de estilos arquitectónicos, que abarca desde modernísimos edificios hasta construcciones con reminiscencias árabes, pasando por establecimientos chinos y chozas malayas. Como puntos turísticos más emblemáticos, podrían reseñarse la sede del Parlamento, el Palacio Real, la Mezquita Nacional —que puede llegar a acoger 10.000 fieles en su principal sala de oración—, el edificio del sultán Abdul Samad —sito en la plaza Merdeka y con elementos victorianos y moriscos—, el Museo de Malasia, el Monumento Nacional —una escultura de bronce emplazada en mitad de un lago—, el parque zoológico, sus jardines y, sobre todo, las impactantes torres Petronas (1992-1998), obra del argentino César Pelli. Estos rascacielos gemelos, de 452 m de altura y 88 plantas, fueron los más elevados del mundo entre 1998 y el 2003, momento en el que fueron desbancados por el edificio Taiwan 101, en Taipei. Y un último apunte: pese a ostentar la capitalidad de Malasia, la ciudad no alberga las sedes gubernamentales, sino que éstas se halla en Putrajaya.
  • Kuala Kangsar: Esta ciudad, situada a la orilla del río Perak, albergó la primera conferencia de la Federación Malaya y hoy es un importante centro agrícola. Entre sus principales monumentos, habría que mencionar la mezquita de Ubudiah, una de las más hermosas del país.
  • Kuala Terengganu: La localidad, que alcanzó el rango de ciudad en el 2008, es la capital del Estado de Terengganu, situado al este de la península Malaya. En la actualidad, la población —que se encuentra a unos 500 km de Kuala Lumpur— roza los 300.000 habitantes. Entre sus atractivos turísticos, destacan Kampung Cina (o Chinatown), el Pasar Payang (o Mercado Central), el Palacio del Sultán, el Museo Estatal y la isla de Pulau Duyong. Por otro lado, al norte de Kuala Terengganu se localiza el Terengganu Marine Park, un archipiélago formado por nueve islas.
  • Labuan: Esta isla, situada en la costa del Estado de Sabah, ofrece la posibilidad de practicar submarinismo entre restos de naufragio.
  • Langkawi: La isla de Langkawi forma parte de un archipiélago conformado por un centenar de islotes, muchos de los cuales están deshabitados. Pese a todo, la infraestructura hotelera no es en absoluto desdeñable, dado que las playas de la zona se han transformado en el destino de costa más demandado del país. Sin desmerecer la belleza del paisaje, constituye un importante polo de atracción para los amantes de los deportes al aire libre, como el esquí acuático, el golf, la hípica, la vela, la pesca o el buceo. 
  • Malacca (o Melaka): Emplazado al sur de la península Malaya, se trata del tercer Estado más pequeño del país. Sin duda, su principal aliciente estriba en su capital, Malacca, cuyo centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2008 junto con el de Georgetown (una localidad sita en la isla de Penang y con vestigios arquitectónicos chinos, indios y europeos). Colonizada en 1511 por los portugueses, Malacca sería controlada sucesivamente por Holanda y Gran Bretaña. Producto de su pasado colonial, que se prolongó hasta el año 1946, esta localidad conserva monumentos tan interesantes como las ruinas del fuerte luso A Famosa o el Stadthuys (o Edificio Rojo), erigido por los neerlandeses en 1650 para dar cabida a la oficina del gobernador local. Asimismo, también merece una visita su espectacular Museo Marítimo, cuyas instalaciones son la reproducción de un navío de la Edad Moderna).
  • Parque Nacional de Bako: Situado en una península selvática al norte de Kuching (capital Sarawak, uno de los dos únicos Estados malayos en la isla de Borneo), este enclave natural atesora, además de una incomparable belleza paisajística, un amplio abanico de fauna y flora. Entre las numerosas especies animales que acoge, se cuentan los macacos de Borneo, monos narigudos —en peligro de extinción— y jabalíes barbudos. En cuanto a la vegetación, el visitante podrá descubrir fascinantes manglares y plantas carnívoras. A su vez, cabe tener presente que el recinto dispone de un restaurante y diversos bungalows en los que se puede pernoctar. Las entradas para acceder al parque deben adquirirse en la Oficina de Turismo de Kuching, localidad que, a tan sólo 22 km, también ofrece la posibilidad de conocer el Centro de Rehabilitación de la Vida Salvaje de Semonggoh, que alberga a un grupo de orangutanes.
  • Parque Nacional de Batang Ai: Sito en el Estado de Sarawak (Borneo), y a unos 250 km de la capital del mismo (Kuching), este enclave cubre una superficie de 240 km2 de selva tropical y alberga una nada despreciable biodiversidad, que también da cabida a orangutanes y gibones. Pese a que el lugar —que alcanzó el estatus de Parque Natural en 1991— no está demasiado orientado al turismo, éste atrae la atención tanto de la población local como de los foráneos.
  • Parque Nacional de Gunung Mulu: Esta joya natural se encuentra en el Estado de Sarawak, sito en la isla de Borneo. Sus 52.864 hectáreas aglutinan una gran biodiversidad (se han catalogado 109 especies de palmeras) y, a su vez, interesantes formaciones geológicas que lo han convertido en la zona cárstica tropical más estudiada del planeta. No en balde, en ella se localiza la llamada Cámara de Sarawak, una gruta cuyas dimensiones —600 m de largo, 415 de ancho y 80 de altura— la convierten en la mayor cavidad subterránea del mundo descubierta hasta la fecha. El punto más alto del recinto es el Gunung Mulu, un pico cárstico de 2.377 metros de altura. En el año 2000, la UNESCO concedió al parque la distinción de Patrimonio de la Humanidad.
  • Parque Nacional de Kinabalu: Se asienta en el Estado de Sabah, y tiene como principal aliciente la cima del monte Kinabulu, cuyos 4.101 m lo convierten en el más elevado de todo el sudeste asiático. En la zona se puede practicar escalada y pernoctar en algunos de los albergues habilitados a tal efecto.
  • Penang: La llegada de los ingleses a esta isla, acaecida a finales del siglo XVIII, contribuyó a convertir su puerto en uno de los más importantes del país. No obstante, su actividad económica actual se fundamenta en el turismo, que acude a Penang seducido por sus playas y parques naturales, que atesoran una importante biodiversidad.  En este sentido, desde pico de Penang Hill, al que se puede acceder con teleférico, se puede gozar de una panorámica inmejorable sobre la superficie selvática. Pese a todo, otra de las joyas de la corona es Georgetown, una antigua ciudad colonial que alberga a población de origen un malayo, chino, indio, tailandés y europeo. En el 2008, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • Pulau Pherentian (Islas Pherentian): Pertenecientes al Estado de Terengganu y situado en la costa nororiental de la península, este archipiélago constituye uno de los lugares de Malasia más frecuentados por el turismo internacional. Sus dos islas principales son Perhentian Besar (o Gran Perhentian) y Perhentian Kecil (Pequeña Perhentian), aunque la zona también da cabida a los islotes deshabitados de Susu Dara, Serenggeh y Rawa. Antiguo enclave comercial, sus playas de arena blanca y sus aguas de color azul turquesa la han convertido en un destino inexcusable para los amantes del sol, el buceo y el snorkel. En este sentido, hay que tener en cuenta que sus arrecifes de coral acogen un amplio abanico de especies marinas, como las tortugas marinas, las rayas o los peces loro. Huelga decir que la oferta de alojamiento de las Pherentian es más que considerable.
  • Sepilok: El Estado de Sabah tiene el privilegio de dar cabida a la Reserva de Sepilok, uno de los cuatro únicos santuarios de orangutanes del planeta (especie que se encuentra en peligro de extinción). Aunque se trata de una zona turística un tanto masificada, la posibilidad de admirar estos primates constituye uno de los principales alicientes turísticos del país.

Gastronomía malaya: donde su funden las diferentes cocinas asiáticas

Gastronomía malaya: donde su funden las diferentes cocinas asiáticas
La gran diversidad étnica que caracteriza a la población malaya —cuyos antepasados eran, en gran medida, originarios de otros territorios limítrofes como la China meridional— es uno de los factores que explican la extraordinaria variedad de la gastronomía autóctona. Ésta tiene puntos en común con la India, China, el sur de Tailandia y los antiguos territorios de Indochina, de los que ha adaptado el uso de especias y hierbas aromáticas. A su vez, debido a que comparte con Indonesia numerosas similitudes climáticas con Indonesia —que son extensivas al ámbito de los recursos naturales, especialmente en las islas de Java y Sumatra— las tradiciones culinarias de ambos países también evidencia numerosas afinidades.

Como en el caso de Singapur, la cocina local recibe el nombre de nyonya o nonya. Éste era el término con el que los inmigrantes de origen chinos se referían a los platos que preparaban sus esposas malayas, y que también daban cabida a los ingredientes y los métodos de elaboración más habituales del gigante asiático.

En el que atañe a los ingredientes básicos, se cuentan la pasta picante de camarones, las guindillas o las frutas tropicales, que acostumbran a consumirse maduras. Tampoco hay que olvidar el arroz, con el que se preparan especialidades como el nasi kuning (arroz amarillo aromático). Por lo que se refiere al pescado y al marisco, otros platos típicos son el rempah-rempah (buñuelos de langostinos y brotes de soja), el ikan masak tauco (pescado con salsa de porotos) o el pescado con jengibre y piña. Sin embargo, la gastronomía malaya también brinda interesantes propuestas a base de carne, como el satay daging (brochetas de ternera) o el kambing korma (curry de cordero con leche de coco). Por su parte, los vegetales gozan de una gran prédica, inspirando recetas como el laksa lemak (sopa de fideos con leche de coco), el acar kuning (verduras en vinagre) o el kolak labu kuning (zapallo con jarabe de coco). Finalmente, en el apartado de postres, conviene prestar atención al pisang goreng (banana frita).

Eventos en Malasia: lo mejor de la tradición budista, hindú y musulmana

Eventos en Malasia: lo mejor de la tradición budista, hindú y musulmana

He aquí una pequeña selección de los principales festivales y acontecimientos lúdicos y deportivos que se celebran anualmente en todo el país.

  • Thaipusam (o Thaippooyam): Esta festividad de origen hindú, que se celebra en enero o febrero, tiene como escenario la isla de Penang y las grutas de Batu, pertenecientes al Estado peninsular de Selangor. Una de las principales manifestaciones asociadas a esta tradición es el kavadi attam, una danza religiosa que se lleva a cabo en honor de  Murugan, el dios tamil de la guerra.
  • Víspera del Año Nuevo chino: Se trata de una celebración tiene lugar durante la vigilia del zheng yuè, primer mes calendario lunar (que oscila entre el 21 de enero y el 21 de febrero). Como costumbres más destacadas, se cuentan obsequiar a los niños con sobres rojos o hóng bào —que contienen una pequeña cantidad de dinero en su interior— o preparar en familia las populares empanadillas chinas o jiaozi.
  • Año Nuevo chino o fiesta de la Primavera: Esta fiesta coincide con el inicio del primer mes lunar o zheng yuè (entre el 21 de enero y el 21 de febrero, si se extrapola al calendario solar). Para la comunidad china afincada en Malasia, ésta es la fiesta más importante, por lo que procuran disfrutarla al máximo en compañía de sus seres queridos. Quince días después de esta fecha, el Dengjie —consistente en adivinar el significado de unos acertijos impresos sobre unos farolillos— sirve para poner el punto y final a estos fastos.
  • Día del Territorio Federal de Kuala Lumpur: El 1 de febrero, la capital del país se viste de gala para celebrar el aniversario de su conversión en territorio federal, un hito que tuvo lugar en esa misma fecha en 1974. Entre sus platos fuertes, se cuenta un espectáculo pirotécnico.
  • Gran Premio de Malasia de Fórmula 1: Desde 1999, el circuito de Sepang es el escenario de una de las pruebas puntuables del Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Los entrenamientos y la carrera suelen celebrarse en la primera quincena de abril, de viernes a domingo.
  • Festival del Agua: Se desarrolla en diversos puntos de Malasia —como Lumut y Perak— entre los meses de abril y mayo, y alberga diversas actividades lúdicas que tienen el agua como eje central.
  • Wesak: Durante el mes de mayo, los santuarios budistas de todo el país acogen ofrendas y rituales en honor a Buda. Asimismo, las imágenes de esta deidad son lavadas con agua, en señal de devoción y purificación.
  • Tadau Ka’amatan: A finales de mayo y durante tres días, el Estado de Sabah acoge esta festividad en honor al espíritu Bambaazon. Además de degustaciones, también se programan diferentes espectáculos de danza.
  • Annual Penang International Dragon Boat Festival: Desde 1979, la isla de Penang rinde homenaje al poeta chino Qu Yuan (340 a.C.-278 a.C.), quien murió ahogado, con una carrera de embarcaciones. Como principal rasgo distintivo, cabe destacar que éstas están decoradas con imágenes de dragones (long shou). Esta competición en mayo o junio, dependiendo del calendario lunar.
  • Citrawarna (Colores de Malasia): Entre finales de mayo y principios de junio, Kuala Lumpur acoge un festival especialmente creado para los visitantes foráneos. Inaugurado en 1999 y auspiciado por el Ministerio de Turismo, su programa de actos da cabida a las diversas manifestaciones folklóricas y gastronómicas de los diferentes Estados malayos.
  • Gawai: A principios de junio, el Estado de Sarawak acogen las fiestas de la cosecha que celebran anualmente los pueblos indígenas ibán, orang ulu y bidayuh. Así, los hogares comunales de todos ellos se inundan de ritos ceremoniales y danzas típicas.
  • Ramadán: Tiene lugar en el noveno mes lunar del calendario musulmán. A lo largo del mismo, y hasta la caída del sol, todos los musulmanes sanos deben abstenerse de ingerir cualquier tipo de bebida o alimento. Al llagar la noche, los fieles rompen el ayuno en familia y acuden a las mezquitas a rezar.
  • Hari Raya Puasa (Festival de Aidilfitri o Día de Celebración): Esta jornada marca el fin del mes santo del Ramadán. Por la mañana, los fieles acuden a los templos a la rezar y, por la tarde, llevan a cabo visitas a los familiares. Durante los próximos años, esta festividad musulmana tendrá lugar en agosto.
  • Festival de Merdeka: Entre agosto y septiembre, y durante un período de 30 días, todo el país conmemora la independencia de Malasia de Gran Bretaña, acaecida el 31 de agosto de 1957.
  • Fiesta de mediados de otoño o de la Luna Llena: Coincide con el decimoquinto día del octavo mes lunar (septiembre en el calendario solar), y está estrechamente ligado al fin de la cosecha y al equinoccio de otoño. Durante esa noche, los ciudadanos salen a la calle para contemplar la luna y degustar un dulce típico de esta fecha: las conocidas galletas (o pasteles) de luna.
  • Dwali (Fiesta de las Luces): Tiene lugar el día 15 de la quincena oscura del mes de karttika, que coincide con los meses de octubre y noviembre. En esta festividad se venera a dos diosas hindúes: Kali y Lakshmí, esposa de Visnú.
  • Open de Tenis de Malasia: El flamante torneo —se puso en marcha en el 2009— da cabida a las primeras figuras del tenis mundial. Los partidos se desarrollan en el Putra Stadium de Kuala Lumpur a partir de la tercera semana de noviembre. La competición se prolonga durante una semana.
  • Navidad: Se celebra entre la comunidad cristiana el 25 de diciembre.