Disfruta de un apasionante recorrido por Moscú y San Petersburgo

Rusia comprende una enorme extensión geográfica en la que podemos encontrar una infinidad de paisajes diferentes e incomparables, ofreciendo además a sus visitantes una gran oferta de actividades para realizar y de ciudades en las que maravillarse con su arquitectura. Todo ello enmarcado en un profundo legado histórico, especialmente por el periodo soviético, algo que no ha impedido que se conserven un fantástico conjunto de majestuosos edificios y bellas iglesias, así como una tradiciones y costumbres bien arraigadas que han definido a sus habitantes a lo largo de los siglos.

De todos sus rincones, las ciudades de Moscú y San Petersburgo son sus principales exponentes, por lo que este circuito te ofrece la oportunidad de conocerlas en profundidad y de acercarte a sus mayores atractivos mediante un completo recorrido de ocho días.   

¿A qué estás esperando?

Descubre el programa del viaje

Día 1: España - Moscú

Llegada al aeropuerto de Moscú y traslado al hotel. Alojamiento.

Día 2: Moscú

Desayuno en el hotel y, sobre las 09:00h de la mañana, salida para realizar una visita panorámica de Moscú. Durante el tour contaremos en todo momento con un guía en español y recorreremos el centro histórico y sus principales monumentos. Al finalizar el recorrido realizaremos una pequeña degustación de vodka y, seguidamente, veremos el exterior del Monasterio de Novodévichi. Almuerzo y paseo guiado por el centro histórico y la Plaza Roja, tras lo que visitaremos el metro de Moscú. Llegada al hotel, cena y alojamiento.

Día 3: Moscú

Desayuno en el hotel y visita del Kremlin de Moscú, donde se encuentra la famosa Campana Zarina, tras lo que visitaremos la Plaza de las Catedrales. Almuerzo. Por la tarde, visita de la Catedral del Cristo Redentor, paseo por los barrios Octubre Rojo y Zamoskvorechye, y visita de la galería Tretiakov. Cena y alojamiento.

Día 4: Moscú - San Petersburgo

Desayuno en el hotel y salida para visitar la población de Serguiev Posad y su monasterio. Almuerzo y salida hacia la ciudad de Izmailovo, conocida especialmente por su mercado de artesanías. Regreso a Moscú y, a la hora establecida, traslado a la estación de ferrocarriles para tomar el tren hasta San Petersburgo*. Llegada y traslado al hotel para el alojamiento.

*Nota: Dependiendo de la hora en la que se realice el trayecto en tren la cena podrá servirse a bordo en forma de picnic, o bien se servirá al llegar al hotel en forma de cena fría.

Día 5: San Petersburgo

Desayuno en el hotel y visita panorámica de San Petersburgo totalmente guiada en español, durante la que podremos recorrer el centro histórico y sus principales monumentos, así como también el mercado Kuznechny y los exteriores del Acorazado Aurora. Tras el almuerzo dispondremos de tiempo libre para realizar aquellas actividades que nos apetezcan. Cena y alojamiento.

Día 6: San Petersburgo

Desayuno en el hotel y mañana libre. Tras el almuerzo visitaremos el conocido Museo del Hermitage y, posteriormente, daremos un pequeño paseo por el barrio del Palacio. Cena y alojamiento.

Día 7: San Petersburgo

Desayuno en el hotel y excursión a Pavlovsk para visitar el palacio y su parque. Seguidamente visitaremos el Parque de Catalina, en Pushkin, y el exterior del palacio, tras lo que regresaremos a San Petersburgo. Almuerzo y resto del día libre. Cena y alojamiento en el hotel.

Día 8: San Petersburgo - España

Desayuno en el hotel (en función de la hora de salida del vuelo de regreso) y traslado al aeropuerto para tomar el avión de regreso. Fin del viaje y de nuestros servicios.

CONOCE EL METRO DE MOSCÚ

La primera línea del Metro de Moscú se inauguró en 1935, uniendo Sokólniki con Park Kultury, con una rama que se dirigía hacia Smolénskaya y que poco después se amplió hasta Kíevskaya, al otro lado del río Moscova. Antes de la II Guerra Mundial se abrieron dos líneas más, hasta que después de terminar ésta continuaron las etapas de construcción y las ampliaciones del servicio.   

Actualmente, el metro de Moscú dispone de doce líneas, con casi doscientas estaciones distribuidas por toda la ciudad, en una red que en su conjunto suma cerca de trescientos kilómetros de longitud. Debido a la rica y variada decoración de muchas de sus estaciones –por lo que principalmente merece la pena visitarlo–, se le conoce también como el “palacio subterráneo”, pues en ellas se representan entre otras obras de arte de la época del realismo socialista. Por todo ello, varias de sus estaciones han sido catalogadas de monumentos arquitectónicos y premiadas en distintos concursos internacionales, de entre las que destacan la de Kíevskaya y la de Komsomólskaya.

Otro de los aspectos más sorprendentes de este transporte es la profundidad de algunas de sus estaciones, como la de Arbátskaya. Ello se debe a que, durante la Guerra Fría, se concibieron también como refugios nucleares, por lo que fueron diseñadas a mucha profundidad y con capacidad para albergar a muchas personas en su interior.

¿Sabías que...

…el metro de Moscú es el primero del mundo por densidad de pasajeros? Además de ello, con una longitud cerca de los 300 kilómetros es el tercero más largo del mundo, superado únicamente por el de Londres y el de Nueva York.

Asimismo, está considerado como el metro más bonito y visitado del mundo, gracias a la decoración y espectacularidad de algunas de sus estaciones. A ello se suman una serie de iniciativas que le aportan todavía más valor, como el caso de los vagones literarios, los trenes dedicados a acontecimientos históricos, el tren-pinacoteca o la celebración de algunas exposiciones en su interior. En definitiva, toda una experiencia para no perderse al visitar la ciudad.

CONOCE LA EMBLEMÁTICA KRÁSNAYA PLÓSCHAD

Ubicada en pleno corazón de Moscú, la famosa Plaza Roja es uno de los lugares más conocidos tanto de la capital rusa como de toda Rusia y merece sin duda una amplia visita. Documentada ya en el siglo XIV como la plaza del mercado central, esta enorme superficie adoquinada de más de 400m de largo por 150m de ancho recibía ya entonces en nombre actual de Krásnaya Plóschad. Si bien su significado original era “la plaza hermosa”, con el tiempo la palabra “krasno” pasó a referirse al color rojo con el que actualmente se conoce esta plaza en todo el mundo.       

Igualmente con los siglos su función también cambió, pasando a ser el lugar preferido en el que los zares proclamaron sus victorias, anunciaron los nuevos decretos, realizaron las ejecuciones públicas y conmemoraron ceremonias y victorias militares. Posteriormente sirvió también para las ceremonias públicas y desfiles militares del periodo soviético, hasta convertirse en la actualidad en lugar de paseo para los locales y de visita obligada para los turistas.   

Además de otros edificios que flanquean esta plaza –como el Kremlin, el Museo de Historia y los grandes almacenes estatales GUM–, hay que destacar en primer lugar la iglesia de la Puerta de la Resurrección, que a pesar de haber sido derribada por Stalin en 1931, fue reconstruida en 1995 siguiendo exactamente su diseño original. Característica por sus dos torres idénticas rematadas en color verde, esta edificación da acceso a la plaza por uno de sus costados.     

El segundo de ellos es el Mausoleo de Lenin, construido en granito e incorporando elementos funerarios de la Antigüedad, donde se expone públicamente el cuerpo embalsamado del revolucionario ruso desde que muriera en 1924. El tercero es sin duda la célebre Catedral de San Basilio, el edificio religioso más antiguo del barrio, convertido hoy día en un museo y característico por sus cúpulas coloridas en forma de bulbo. Se trata además de la primera iglesia construida fuera del recinto amurallado del Kremlin y fue erigida en el siglo XVI para conmemorar la derrota de los tártaros en la batalla de Kazán.

Un poco de historia

Vlamdímir Ilich Uliánov –más conocido como Lenin– nació en 1870 y desde su juventud estuvo vinculado a la izquierda política revolucionaria, siendo incluso arrestado durante su etapa universitaria y deportado a Siberia. Posteriormente se exilió en diferentes países de la Europa occidental, donde se convertiría en un destacado teórico del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR).  

A su regreso a Rusia con el estallido de la Primera Guerra Mundial hizo esfuerzos por convertir esta contienda en una revolución de todo el proletariado y llegó a liderar la Revolución de 1917, que acabaría derrocando el poder zarista. En 1922 se convirtió en el principal dirigente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), aplicando diversas reformas políticas, económicas y sociales que le llegarían a consolidar como una de las figuras más influyentes y destacadas del pasado siglo.

VISITA EL PARQUE POBEDY

Uno de los lugares más espectaculares de la capital rusa es sin duda el Parque Pobedy –o Parque de la Victoria–, un inmenso recinto erigido en memoria de la Segunda Guerra Mundial, durante la que las tropas soviéticas jugaron un papel fundamental. Situado además cerca del Arco del Triunfo que conmemora la derrota final de Napoleón y configurado en forma de una enorme explanada alargada, el lugar se encuentra bordeado por numerosas fuentes, jardines y monumentos, como la imponente estatua de Atenea Niké –la diosa griega de la Victoria.

En uno de los extremos de la gran plaza se alza un gigantesco obelisco de más de 140 metros de altura, que tiene grabados uno por uno los días que duró dicho conflicto bélico. Flanqueado por una estructura semicircular de piedra blanca, este conjunto compone el punto dominante de todo el parque. En su parte trasera se encuentra el edificio central, que alberga el Museo de la Gran Guerra Patriótica –así es como llaman los rusos a la Segunda Guerra Mundial–, donde se exponen amplias explicaciones de las distintas batallas que libraron las tropas soviéticas, se glorifican los héroes nacionales y se muestran fotos, documentales, armamento y otros elementos auténticos de la contienda.  

Otros puntos destacados del parque son el monumento a los caídos españoles durante la Segunda Guerra Mundial, la iglesia de San Jorge y la sinagoga conmemorativa, que contiene el Museo de la Historia Judía y el Holocausto.

La URSS en la Segunda Guerra Mundial

En 1941 Hitler emprendió la secreta Operación Barbarroja para invadir la Unión Soviética y, a pesar de que las tropas de Stalin estaban mejor preparadas que las de los nazis, su desorganización y la falta de decisión impidieron frenar el avance alemán, perdiendo el control de Minsk, Smolensk y plantándose a las puertas de Moscú.      

La llegada del terrible invierno permitió al Ejército Rojo hacer retroceder a los alemanes y la ciudad de Leningrado, sitiada desde entonces, consiguió resistir los embates durante los dos años siguientes. Ello hizo que Hitler intentara una ofensiva por el sur, que no pudo continuar una vez llegó a la simbólica ciudad de Stalingrado –actual Volgogrado–. Iniciaba así la más larga, violenta y decisiva de todas las batallas de la Segunda Guerra Mundial, que acabaría a principios de 1943 con buena parte de los integrantes alemanes muertos o apresados, y que cambiaría para siempre el rumbo de la guerra. A finales del mismo año los soviéticos habían conseguido expulsar de la mayoría de su territorio a los alemanes y en abril de 1945 entraban triunfantes en la ciudad alemana de Berlín.

LAS NOCHES BLANCAS DE SAN PETERSBURGO

Durante las últimas semanas de junio, cuando empieza a acercarse el solsticio de verano –aunque en menor grado acontece también durante los meses de mayo y julio–, tiene lugar este fenómeno conocido como las “noches blancas”. Se trata de un fenómeno atmosférico habitual en las regiones polares, durante el que el sol está presente durante casi veinte horas diarias e incluso tras el ocaso –cerca de las diez de la noche–, el cielo no llega a oscurecerse por completo.

San Petersburgo es la ciudad del mundo con más de un millón de habitantes situada más al norte –cerca del paralelo 60°– y, sin duda, la más famosa donde apreciar este bello fenómeno. Los largos días de verano son en esta ciudad especialmente mágicos, ya que los habitantes de la ciudad salen a la calle a divertirse, los parques y jardines se llenan de colores y en todos los rincones se realizan actividades nocturnas de toda índole.

Tanto es así que han surgido diversas celebraciones, como el Festival de las Noches Blancas –durante el que se lanzan fuegos artificiales– y el Festival Internacional Estrellas de las Noches Blancas –música, ópera y ballet–. Además de esto, los puentes levadizos de toda la ciudad permanecen levantados durante la noche para dar paso a los barcos de gran calado, lo que se ha convertido en todo un espectáculo. De la misma manera, bares y restaurantes continúan abiertos durante la madrugada, así como los teatros y museos, por lo que sin duda merece la pena salir a disfrutar de la animada vida nocturna.

¿Sabías que...

la tradición rusa de los banya procede del antiguo asentamiento vikingo de Novgorod? Se trata de un auténtico ritual de purificación física y espiritual muy arraigado en la cultura del país que, si bien guarda ciertas similitudes con ellos, no equivale exactamente a lo que entendemos como una sauna o unos baños públicos.

Normalmente los rusos eligen un día de la semana para asistir habitualmente con los amigos, trayendo consigo habitualmente algunas bebidas y tentempiés. Tras desvestirse se dirigen hacia la parilka, una sala de vapor de alta temperatura, donde posteriormente se reciben unos golpes en la espalda con unas ramas de abedul. A continuación se dirigen hacia la bassein o hacia la ducha para pasarse con agua fría o helada, tras lo que se mantienen tapados con sábanas en el vestuario charlando durante un rato de manera distendida.

Finalmente se repite el mismo proceso varias veces seguidas antes de abandonar la banya.

CRUCERO POR LOS CANALES DE SAN PETERSBURGO

Una de las mejores formas de conocer la ciudad de San Petersburgo es, sin lugar a dudas, realizando un crucero a través del río Neva y de los canales adyacentes. Los recorridos acostumbran a salir diariamente –si las inclemencias del tiempo lo permiten– entre los meses de mayo a octubre.

Los recorridos se realizan a bordo de pequeñas embarcaciones y suelen durar entre una y dos horas, contando además a menudo con guía en español. Las visitas suelen dar cuenta de muchos de los edificios y lugares que pueden verse durante los tours a pie por la ciudad, pero ofrecen una perspectiva de éstos totalmente distinta. Es el caso, entre muchos otros, del Museo del Hermitage, la fortaleza de San Pedro y San Pablo y el palacio Mikhailovsky, así como algunos puentes como el Troitsky

¿Sabías que...

…la ciudad de San Petersburgo fue levantada en 1703 sobre lo que anteriormente había sido una ciénaga? Durante más de dos siglos, entre 1712 y 1918, llegó a ser la capital del país, hasta que Moscú recuperó su capitalidad y aquélla entró en un periodo de decadencia. Durante la época comunista llegó incluso a llamarse Petrogrado y Leningrado, hasta que al terminar el periodo soviético ésta recuperó su nombre actual.

Tras un intenso periodo de restauración recobró el esplendor y la gloria de antaño que todavía puede admirarse hoy en día. Considerada como la ciudad más europea de Rusia, actualmente San Petersburgo está declarado como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

BALLET RUSO

Todo lo que engloba el arte del ballet, desde la coreografía y la técnica hasta la música, deben mucho a la influencia rusa, incluso en la actualidad, cuando la legendaria escuela de ballet ruso sigue dando al mundo a excelentes bailarines con un nivel técnico incomparable. Si bien es cierto que hoy en día el ballet moderno ruso sigue muy aferrado a la tradición –si se compara con otras escuelas del mundo como la norteamericana–, durante el siglo pasado fue sin duda el ballet procedente de Rusia el más influyente de todo el mundo, característico principalmente por su intensa vitalidad.

Actualmente la ciudad de San Petersburgo dispone de más de cuarenta salas de teatro, los primeros de los cuales se inauguraron durante la primera mitad del siglo XVIII. Desde entonces, el conjunto de la actividad teatral –incluido el ballet– no ha cesado en la ciudad, donde las enormes salas donde se realizan los espectáculos siempre se llenan durante toda la semana. En ella acuden gentes de toda índole, por lo que sin duda merece la pena vivir la experiencia.           

Se trata, por tanto, de un lugar ideal donde disfrutar de una función de ballet, así como también de ópera o música clásica. Sin duda el teatro más conocido es el Teatro Mariinsky, el más bonito y lujoso de todo San Petersburgo, pero se ofrecen también excelentes funciones de ballet en el Teatro Mijáilovski y en el Teatro del Museo Hermitage.

¿Sabías que...

...el primer espectáculo considerado de ballet que se vio en Rusia fue a principios del año 1673? Sucedió como un divertimento del zar Alejo, con una obra titulada “El ballet sobre el Orfeo y Eurídice" y consistía en un conjunto de bailes lentos realizados de manera ceremoniosa, con una serie de inclinaciones, pasos diversos y la alternancia de refinadas posturas corporales.   

Más tarde, el zar Pedro el Grande –quien conocía las óperas y ballets extranjeros– puso como obligación a los alumnos de los colegios donde acudía la nobleza la enseñanza del baile. En 1738, cuando se abrió la primera escuela de ballet en Rusia, fueron precisamente veinticuatro hijos de la nobleza –doce chicas y doce chicos– quienes se convertirían en los primeros bailarines profesionales.

España - Moscú

Con la llegada del vuelo a Moscú empieza nuestra aventura por Rusia y una vez en tierra nos trasladaremos hasta nuestro hotel, donde nos alojaremos. La capital rusa disfruta de un paisaje urbano especial, fruto del eclecticismo que le ha proporcionado su convulsa e intensa historia. En ella cohabitan fortalezas medievales con rascacielos soviéticos y edificios modernos con iglesias centenarias.

Resumen del día

Llegada al aeropuerto de Moscú y traslado al hotel. Alojamiento.

Moscú

Tras realizar el desayuno en el hotel, sobre las 09:00h saldremos para realizar una visita panorámica de la ciudad de Moscú, una moderna y vibrante urbe que se ha convertido en la actualidad en un destino cultural de primer nivel. Para acercarnos a la realidad moscovita y conocer su centro histórico y los principales monumentos de la ciudad, esta visita será guiada totalmente en español.

Además de albergar un interesante legado histórico acumulado durante siglos de grandeza, la capital rusa está experimentando un importante auge creativo que se encuentra en plena expansión, y cuenta con una amplia oferta cultural –teatros, salas de conciertos, etc.–, gastronómica, comercial y de ocio.

Durante la mañana, además, realizaremos una pequeña degustación de vodka, una de las bebidas más conocidas y arraigadas de la cultura rusa. Este destilado es parte indisociable de la vida y la sociedad del país, pues con él se conmemoran los eventos más importantes; tanto es así que en algunos periodos de la historia esta bebida llegó a ser moneda de cambio para pequeños servicios.

Seguidamente visitaremos el exterior del convento de Novodévichi, uno de los más bellos de Rusia y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ubicado junto a uno de los meandros del río Moskova, fue erigido en el siglo XVI para conmemorar la victoria rusa sobre los ejércitos polaco y lituano, así como la reconquista de la ciudad de Smolensko. En el cementerio anexo, además, se encuentran enterradas numerosas personalidades rusas del arte, la ciencia e incluso de la política. 

Después de almorzar disfrutaremos de un paseo guiado por el centro histórico y la zona de la famosa Plaza Roja, que recibe el nombre del color predominante en los edificios que la circundan. En esta plaza, que tiene una longitud máxima de 400 metros y que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, podemos encontrar el Museo Estatal de Historia, las murallas del Kremlin –fortaleza amurallada y centro del poder político ruso– y la Catedral de San Basilio, reconocible por sus enormes cúpulas multicolores en forma de bulbo. En la misma Plaza Roja, en la que desfila habitualmente el Ejército Ruso durante las celebraciones, podemos encontrar también el Mausoleo de Lenin, levantado en honor al antiguo líder de la revolución de 1917.

A continuación, tendremos también la oportunidad de visitar las instalaciones del espectacular metro de Moscú, que cuenta con bellas estaciones construidas muchos metros bajo el suelo. Símbolo del avance tecnológico e industrial del periodo soviético, fue inaugurado en 1935 y en su decoración participaron los artistas más importantes de la época, utilizando materiales procedentes de todos los rincones del país.

Finalmente llegaremos hasta el hotel, donde nos alojaremos y cenaremos.

Resumen del día

Desayuno en el hotel y, sobre las 09:00h de la mañana, salida para realizar una visita panorámica de Moscú. Durante el tour contaremos en todo momento con un guía en español y recorreremos el centro histórico y sus principales monumentos. Al finalizar el recorrido realizaremos una pequeña degustación de vodka y, seguidamente, veremos el exterior del Monasterio de Novodévichi. Almuerzo y paseo guiado por el centro histórico y la Plaza Roja, tras lo que visitaremos el metro de Moscú. Llegada al hotel, cena y alojamiento.

Moscú

Después de desayunar en el hotel visitaremos el Kremlin de Moscú y sus catedrales. En lengua rusa, la palabra kremlin significa fortaleza y se usó para designar las ciudadelas amuralladas que se erigieron en las ciudades de la antigua Rusia. Entre sus muros se concentraba el poder político, militar y religioso, por lo que hoy ofrecen una muestra espectacular de las diferentes etapas del arte y de la arquitectura rusa.

Más concretamente, el Kremlin de Moscú fue construido en el siglo XII, amurallado inicialmente con una baja empalizada de maderas. Con el crecimiento del poder de los príncipes moscovitas, el recinto terminó convirtiéndose en la sede de la Iglesia Rusa y se fue reforzando y ampliando, hasta que en el siglo XV adquirió principalmente su aspecto actual. Considerado como la cuna de la ciudad de Moscú, este kremlin es uno de los más importantes de todo el país y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Sus murallas dominan el río Moscova y la Plaza Roja y albergan todavía algunos de los principales órganos del gobierno político y religioso de Rusia, pues el Kremlin sigue siendo la residencia oficial del presidente ruso y la sede de la Presidencia, además de reunir diversos edificios administrativos y militares –como el Senado y el arsenal– y numerosas iglesias y catedrales de vital importancia.

Durante la visita al interior del recinto se puede admirar la Campana Zarina, la más grande del mundo, y el Cañón del Zar, fundido en el siglo XVI; con el retrato del monarca Fiódor I estampado en el mismo, tenía la finalidad de defender la entrada de la Puerta de San Salvador, a pesar de no haberse llegado a utilizar nunca. Está también la Plaza Sobornaya o Plaza de las Catedrales, enmarcada por la Catedral del Arcángel San Miguel –escenario durante años de las celebraciones más importantes de los zares–, la Catedral de la Dormición de la Virgen –característica por sus cinco cúpulas doradas, guarda las tumbas de los principales patriarcas rusos– y la Catedral de la Anunciación –guarda algunos de los frescos más antiguos de todo el Kremlin.

Tras el almuerzo llevaremos a cabo una visita de la Catedral del Cristo Redentor, seguida de un agradable paseo por los barrios de Octubre Rojo y Zamoskvorechye. A continuación, realizaremos una interesante visita a la Galería Trétyakov, que reúne una impresionante colección de iconografía rusa y recibe el nombre de su fundador, Pavel Trétyakov, un gran mecenas ruso del siglo XIX.

Finalmente nos dirigiremos hacia el hotel, donde tendrán lugar la cena y el alojamiento.

Resumen del día

Desayuno en el hotel y visita del Kremlin de Moscú, donde se encuentra la famosa Campana Zarina, tras lo que visitaremos la Plaza de las Catedrales. Almuerzo. Por la tarde, visita de la Catedral del Cristo Redentor, paseo por los barrios Octubre Rojo y Zamoskvorechye, y visita de la galería Tretiakov. Cena y alojamiento.

Moscú - San Petersburgo

Una vez hayamos desayunado en el hotel saldremos para visitar la ciudad de Serguiev Posad, llamada Zagorsk durante el periodo soviético –nombre con el que todavía algunos rusos se refieren a esta localidad–. Se trata de un lugar apacible y tranquilo, de aspecto rústico, que pertenece a lo que se ha venido llamando el Anillo de Oro. Si bien su monasterio de la Santísima Trinidad y San Sergio es su principal atractivo –es además uno de los monasterios más activos e importantes del país–, todo Serguiev Posad ofrece al visitante una excelente muestra arquitectónica, así como un rico legado histórico.

Después del almuerzo visitaremos la localidad de Izmailovo, situada a pocos kilómetros de Moscú, conocida principalmente por su gran mercado, centrado principalmente en el arte y las artesanías, donde podremos aprovechar para realizar algunas compras. Además de una inmensa variedad de artículos procedentes de todos los rincones del país, varios talleres permiten contemplar los oficios tradicionales como la orfebrería, la alfarería o la confección de tejidos.

Al finalizar las visitas regresaremos a Moscú y, a la hora establecida, nos trasladaremos hacia la estación de ferrocarriles para tomar el tren hacia la ciudad de San Petersburgo. Dependiendo de la hora a la que se realice el trayecto en tren, la cena podrá servirse a bordo en forma de picnic o bien en el hotel en forma de cena fría. Al llegar nos trasladaremos hasta el hotel donde nos alojaremos.

Resumen del día

Desayuno en el hotel y salida para visitar la población de Serguiev Posad y su monasterio. Almuerzo y salida hacia la ciudad de Izmailovo, conocida especialmente por su mercado de artesanías. Regreso a Moscú y, a la hora establecida, traslado a la estación de ferrocarriles para tomar el tren hasta San Petersburgo*. Llegada y traslado al hotel para el alojamiento.

*Nota: Dependiendo de la hora en la que se realice el trayecto en tren la cena podrá servirse a bordo en forma de picnic, o bien se servirá al llegar al hotel en forma de cena fría.

San Petersburgo

Tras tomar el desayuno en el hotel iniciaremos una visita panorámica de la espléndida ciudad de San Petersburgo, la ventana europea de Rusia. Bella, seductora e imponente son algunos de los adjetivos que se le atribuyen comúnmente, y para comprobarlo con nuestros propios ojos realizaremos una visita totalmente guiada en español, donde podremos tomar contacto con la ciudad y su ritmo, su centro histórico y los principales monumentos.

Uno de los lugares que visitaremos es la bella catedral de San Nicolás de los Marinos, que se encuentra rodeada en tres de sus lados por canales fluviales y rematada con una fachada de azul celeste y cúpulas doradas. En ella, además, podremos asistir parcialmente a una misa ortodoxa rusa cantada.

Seguidamente podremos dar un pequeño paseo por el Barrio de Dostoievski, que recibe el nombre del conocido escritor de obras universales como “Crimen y Castigo” y “El Idiota”. Éste mantuvo una estrecha relación con la ciudad de San Petersburgo, donde pasó gran parte de su vida, y más concretamente con el barrio que hoy lleva su nombre y que inspiró muchas de sus obras. Tras el paseo nos acercaremos al mercado Kuznechny, uno de los más famosos de la ciudad y donde podremos encontrar excelentes productos traídos de toda Rusia.

Otro emblema de la ciudad es el Acorazado Aurora, en el que realizaremos una visita exterior. Se trata de una embarcación de la antigua marina de guerra, cuyos cañonazos dieron comienzo a la Revolución Rusa de 1917 después de que la tripulación se amotinara contra la orden de abandonar la ciudad.

Finalmente, conoceremos la fortaleza de Pedro y Pablo, una ciudadela destinada a proteger la ciudad de San Petersburgo de los ataques marítimos que, posteriormente, fue reconvertida por los zares en prisión para encarcelar a sus principales opositores. Hoy es un interesante museo, cuyo recinto amurallado ofrece unas vistas incomparables sobre la orilla sur del río, desde donde además cada día un cañonazo marca las doce del mediodía. En su interior se encuentra además una imponente catedral, donde se hallan los restos del zar Pedro el Grande y las tumbas de los zares de la dinastía Romanov y sus familias.

A continuación, disfrutaremos del almuerzo y, por la tarde, contaremos con tiempo libre para seguir conociendo la ciudad.

Resumen del día

Desayuno en el hotel y visita panorámica de San Petersburgo totalmente guiada en español, durante la que podremos recorrer el centro histórico y sus principales monumentos, así como también el mercado Kuznechny y los exteriores del Acorazado Aurora. Tras el almuerzo dispondremos de tiempo libre para realizar aquellas actividades que nos apetezcan. Cena y alojamiento.

San Petersburgo

Después del desayuno en el hotel dispondremos de la mañana libre. Tras el almuerzo podremos visitar el Museo Estatal del Hermitage, una de las principales atracciones de la ciudad de San Petersburgo. Situado en el que fuera el palacio de invierno de los zares y en tres edificios más contiguos junto al río Neva –un conjunto arquitectónico espectacular adornado profusamente–, se trata del mayor museo de Rusia, así como uno de los más importantes del mundo.

Construido a mediados del siglo XVIII por la emperatriz Isabel y enriquecido durante siglos por los zares que la siguieron, actualmente posee un conjunto de colecciones de una riqueza incalculable: más de tres millones de obras de arte, colecciones de esculturas, tapicerías, joyas, grabados, antigüedades, libros, etc. Su renombre internacional lo debe, especialmente, a las colecciones de pinturas que pertenecen a las escuelas italiana, flamenca, francesa y española, con obras maestras pintadas por artistas como Leonardo Da Vinci, Rafael, Rembrandt, Matisse, Van Gogh y Picasso. Por si todo ello no fuera suficiente, la rica decoración de las salas donde estas obras se exhiben convierte este museo en una visita imprescindible.

Al terminar las visitas, antes de regresar al hotel para la cena y el alojamiento, daremos un pequeño paseo por el barrio de Palacio.

Resumen del día

Desayuno en el hotel y mañana libre. Tras el almuerzo visitaremos el conocido Museo del Hermitage y, posteriormente, daremos un pequeño paseo por el barrio del Palacio. Cena y alojamiento.

San Petersburgo

Tras el desayuno en el hotel saldremos para realizar una excursión al Palacio Pavlovsk y su parque. Construido a finales del siglo XVIII como residencia del que sería el zar Pablo I, este palacio ofrece una rica y cuidada decoración, que fue restaurada después de haber sido destruido justo al final de la Segunda Guerra Mundial. Por su parte, el parque adyacente es un fantástico lugar donde relajarse y pasear, al amparo de lagos, arboledas y riachuelos.

Posteriormente visitaremos el exterior del Palacio de Pushkin y su parque. Este palacio, ubicado en la ciudad que le da nombre –aunque también es conocido como el Palacio de Catalina–, fue antiguamente la residencia de verano de los zares y está decorado en estilo rococó. Junto a éste se encuentra el hermoso parque de mismo nombre, que combina un parterre de estilo francés con un jardín paisajístico de tipo inglés, donde pueden encontrarse algunos detalles como un estanque de grandes dimensiones, un puente de mármol y una torre en ruinas.    

Seguidamente regresaremos a San Petersburgo para el almuerzo. El resto del día dispondremos de tiempo libre para recorrer la ciudad a nuestro aire, teniendo en cuenta que la cena y el alojamiento tendrán lugar en el hotel.

Resumen del día

Desayuno en el hotel y excursión a Pavlovsk para visitar el palacio y su parque. Seguidamente visitaremos el Parque de Catalina, en Pushkin, y el exterior del palacio, tras lo que regresaremos a San Petersburgo. Almuerzo y resto del día libre. Cena y alojamiento en el hotel.

San Petersburgo - España

Después de más de una semana disfrutando de este viaje por la espectacular Rusia, según la hora de salida de nuestro vuelo desayunaremos en el hotel y nos trasladaremos hacia el aeropuerto para tomar nuestro avión de regreso a España.

Finaliza aquí nuestro periplo, esperando que hayas disfrutado de vuestra estancia y de esta fantástica región a medio camino entre Asia y Europa.

Resumen del día

Desayuno en el hotel (en función de la hora de salida del vuelo de regreso) y traslado al aeropuerto para tomar el avión de regreso. Fin del viaje y de nuestros servicios.

Hoteles

Hoteles previstos (o similares) en San Petersburgo
Hoteles previstos (o similares) en Moscú

Guía de
Rusia

El nombre oficial del país es Federación de Rusia y dispone de una superficie total de más de 17 millones de km2, extendiéndose por casi la mitad de la longitud de la tierra, desde Kaliningrado hasta el Estrecho de Bering. Además de limitar con el océano Ártico y con el Mar Báltico, su territorio es fronterizo con catorce países distintos; desde Noruega y Finlandia hasta Georgia y Azerbaiyán, pasando por China, Mongolia y Corea del Norte.   

El ruso es el idioma oficial, mientras que la población total supera los 140 millones de habitantes, 12 de los cuales habitan en Moscú, la capital del país; otras importantes ciudades son San Petersburgo, Volgogrado, Voronezh y Ekaterimburgo. Por su parte, a nivel religioso el país se declarada aconfesional, aunque la religión mayoritaria de sus habitantes –cerca del 50%– es la cristiana ortodoxa rusa. Políticamente, Rusia es una república semi-presidencialista y, según la propia Constitución, se trata  de un Estado federal conformado por 83 áreas distintas, que reciben nombres distintos –como república, región, distrito, etc–.

Por lo que respecta al clima, en términos generales suele considerarse que el predominante es el clima continental, que se caracteriza principalmente por los cambios bruscos de temperatura. A pesar de ello, su enorme extensión le proporciona gran diversidad de climas –como el clima templado del Cáucaso y el de la región siberiana–, por lo que conviene informarse bien de las previsiones según la región que vaya a visitarse.

En relación a su economía, Rusia dispone de inmensas reservas naturales de gas natural, de carbón y de petróleo, además de ser un importante exportador de metales y madera, pero suele considerarse que la deficiente infraestructura frena su potencial productivo. Geográficamente, su desarrollo económico se produce de forma irregular, habiendo principalmente grandes desproporciones entre el PIB aportado por ciudades como Moscú y el que generan otras localidades generalmente más rurales.

Dicho todo esto, solamente hay que dejarse llevar por la monumentalidad e inmensidad de este país y disfrutar de sus encantos.

¡No te pierdas esta apasionante aventura!

Familia tradicional rusa
La sociedad rusa

En un territorio tan extenso como el de la Federación Rusa no debe sorprender que coexistan en el mismo país diversidad de grupos étnicos. De éstos, el 80% lo conforma la población de etnia rusa, seguida de lejos por los tártaros (3%), los ucranianos, los baskires, los chuvasios, los chechenos y los armenios, así como otras muchas etnias menos extendidas, cada una con una cultura y unas tradiciones propias.

A pesar de las lógicas diferencias culturales entre todas ellas, el gran predominio de una de ellas y el trascurso del periodo político soviético –que tendió a limar las especificidades y diferencias culturales en pro de un modelo ejemplar de hombre soviético– dieron como resultado una homogeneidad mayor de la que cabría esperar. A pesar de ello, siguen existiendo infinitas diferencias entre el estilo de vida de un urbanita de San Petersburgo y un nómada de la región siberiana.

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Preparando el viaje
Documentación necesaria

Para viajar a Rusia es obligatorio disponer de un pasaporte válido, con una vigencia mínima de seis meses y sin desperfectos, así como de un visado de entrada. Las autoridades locales son muy exigentes con estas condiciones y su incumplimiento puede acarrear problemas a la salida, una sanción o el rechazo en frontera.

Además una vez en el país de destino los viajeros deberán rellenar la tarjeta de inmigración en el momento de entrar y registrarse antes las autoridades de inmigración una vez se llegue a la ciudad (suele realizarse en el hotel). Es importante recordar que estos dos documentos son imprescindibles para abandonar Rusia y pueden ser requeridos en cualquier momento por las autoridades durante su estancia.

Vacunas y salud

No se requiere de ninguna vacunación específica para visitar Rusia, si bien pueden existir algunas recomendaciones adecuadas en función de las circunstancias personales de cada viajero. Ante cualquier duda, lo mejor es consultar la web del Ministerio de Sanidad español, donde viene recogida información fiable, consejos y mapas de vacunación por comunidad autónoma.

A pesar de que la calidad de los hospitales y clínicas del país son equiparables a los europeos en las zonas más visitadas, los centros de atención médica privada exigen el previo pago o garantía de los tratamientos médicos que van a dispensar. Es importante destacar que es obligatorio disponer de un seguro médico antes de viajar para poder obtener el visado necesario.

Ropa y material recomendados

Además de vestir con ropa y calzado cómodos –especialmente durante las excursiones que vayan a realizarse– hay que tener en cuenta que se trata de un país con una climatología muy variable a lo largo del año, por lo que será necesario informarse bien de las temperaturas previstas según la zona a visitar y la estación climática.

Diferencia horaria

Desde una punta a la otra de Rusia se traspasan hasta diez husos horarios, pero para los circuitos planteados puede tomarse como referencia la ciudad de Moscú y San Petersburgo, que desde el último domingo de septiembre hasta el último de marzo es +3 GMT/UTC, mientras que durante el resto del año es +4 GMT/UTC. Lo que supone entre dos y tres horas más de diferencia con España. 

En el destino
Moneda, cajeros y tarjetas

La moneda oficial en Rusia es el rublo (RUB), que en ruso se escribe “рубль” y que se abrevia “py” o “p”. Cada uno se divide en 100 kopeks, que se presentan en monedas de 1, 5, 10 y 50. Hay monedas de 1, 2, 5 y 10 rublos, así como billetes de 10, 50, 100, 500, 1000 y 5000 rublos. Como a veces puede resultar complicado encontrar cambio, se recomienda llevar siempre monedas y billetes pequeños.

Los cajeros automáticos vinculados a redes internacionales son corrientes en toda Rusia, buscando los rótulos “bankomat”. Con la tarjeta de crédito o débito española se puede sacar dinero de los cajeros, generalmente en rublos, pero en ocasiones también en dólares estadounidenses y/o euros. De todas maneras, conviene llevar algo de dinero en efectivo y no depender únicamente de los cajeros.

Las tarjetas de crédito normalmente se aceptan, especialmente en las grandes ciudades como Moscú y San Petersburgo, pero tanto en el resto de ciudades como en los mercadillos y pequeñas tiendas de artesanía no siempre se aceptan, por lo que puede ser recomendable llevar a mano algunos rublos. La mayoría de ciudades importantes poseen bancos u oficinas de cambio que anticipan efectivo con cargo a una tarjeta de crédito.

Electricidad

No se necesita ningún adaptador especial para viajar a Rusia, pues los enchufes son igualmente del tipo C / F y el voltaje es de 220v.

Idioma

Si bien es cierto que en Rusia existen numerosas minorías étnicas con su propio idioma, la gran mayoría de la población rusa se expresa en ruso, que se escribe mediante el alfabeto cirílico. No obstante, es relativamente sencillo en las grandes ciudades como Moscú o San Petersburgo encontrar gente que hable en inglés, o incluso algunos en español.

Aduanas

En Rusia no existe un límite para la entrada o salida de divisas, pero es obligatorio declarar las cantidades que superen los 10.000 USD. Esta cantidad incluye la suma de las divisas tanto nacionales como internacionales, cheques de viaje y otros valores. En caso de superarlo, el viajero deberá asegurarse de que el formulario de la declaración está sellado por un funcionario de la aduana, para poder acreditar así la titularidad en el momento de salir del país.

Hay que tener un cuidado especial con las obras de arte y los objetos que puedan ser considerados antigüedades, pues gozan de una protección especial y existen algunas restricciones aduaneras al respecto.

Llamadas telefónicas

Para llamar a Rusia desde España hay que marcar el  00 (prefijo internacional) + 7 (prefijo nacional del país). Contrariamente, si queremos llamar a España desde Rusia hay que marcar el 8, esperar un segundo tono de línea, marcar el 10 + 34 (prefijo español) + número al que se desea llamar.

En la mayor parte de ciudades importantes existen teléfonos públicos, la mayoría de los cuales aceptan tarjetas prepago. Sirven para realizar tanto llamadas locales y nacionales como internacionales.

Drogas

La legislación rusa es muy severa en cuanto a la tenencia de drogas, ya sea para consumo propio o para su venta.

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