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Guías de Viajes de Irlanda

Irlanda

Pequeño paraíso de praderas y pastizales

Irlanda

Verde por aquí, verde por allá...

Verde por aquí, verde por allá...
Irlanda es un pequeño paraíso de praderas y pastizales que, sin embargo, ofrece paisajes para no aburrirse. Aquí comienza la aventura de toda una vida. Tus preocupaciones se disiparán al descubrir los imponentes y diversos paisajes de esta pequeña isla situada en el extremo más occidental de Europa. Puedes optar por sumergirte en el bullicio de las modernas ciudades de Irlanda, o perderte en la campiña, alejarte del mundanal ruido, confiar en tu instinto y descubrir una tierra de belleza única. Sigue los pasos de los gigantes en la Costa de la Calzada; disfruta del mosaico de sabores irlandeses en Cork; déjate cautivar por las historias que las gentes de Dublín tienen que contarte; capitanea un barco por el Río Shannon; embriaga tus sentidos en la majestuosa ciudad de Belfast; o atrapa un momento mágico en la agreste costa del Oeste de Irlanda. Tendrás un sinfín de oportunidades para disfrutar de una cálida acogida a la irlandesa, y del craic (diversión) con las gentes de aquí, participar en una sesión de música tradicional, o intercambiar anécdotas mientras saboreas unas pintas de cerveza.

La costa este de la isla tiene playas de arena mientras la costa oeste presenta acantilados para cortar la respiración. El Ring of Kerry (Anillo de Kerry) es una maravilla de verdes y azules mientras que los paisajes de Connemara son una paleta de marrón.

Una isla pequeña con ciudades importantes como Dublín, Belfast, Cork o Galway y hermosas aldeas que brindan una hospitalidad encantadora y que apreciaremos sobre todo en la animación de sus pubs, lugar de encuentro social por excelencia.

El pasado (y cuando digo pasado me remonto hasta la prehistoria) está presente por todas partes: iglesias, castillos, monasterios, vestigios de los primeros habitantes. Pero el presente y el futuro también están vigentes gracias a una economía sólida que crece y que mira al futuro.

Todas las compañías llegan a Irlanda y en temporada alta se acrecienta la oferta, incluso de vuelos económicos. El aeropuerto de Dublín es el más importante, le sigue el aeropuerto de Belfast. Está a 10 km. de la ciudad y el trayecto en autobús, minibús, taxi o coche, si rentamos uno, dura aproximadamente 20 minutos. Viajar a Irlanda está lleno de facilidades.

Realizar el viaje a Irlanda en coche (y por supuesto ferry) no es una forma económica de viajar si bien es factible. Es un trayecto largo y muy dificultoso especialmente en los meses de invierno, ya que la mitad de las veces el cruce en ferry está suspendido por las condiciones climáticas, pero es posible si nos apetece. El ferry llega a Cork o Rosslare partiendo de Roscoff o Cherbourg (Francia), un auto y dos pasajeros cuestan alrededor de 1000 € y el viaje dura entre 14 y 18 horas.

La manera más conveniente, por su relación precio-calidad, de alojarse en Irlanda es la de los conocidos B&B, la fórmula Bed&Breakfast se encuentra por todo el país. Algunos hasta ofrecen la cena y muchos tienen habitaciones con baño privado. Es aconsejable hacer reservas con anticipación en las zonas más turísticas como Dublín, el sur de Irlanda o el Connemara ya que son muy solicitados y a pesar de una lista de más de 1.500 Bed&Breakfast, aceptados por la oficina nacional de turismo, es difícil encontrar hospedaje. El alojamiento en casas particulares también funciona como los Bed&Breakfast y no es muy clara la diferencia, en el servicio y comodidades que ofrecen, pero ellos responden a otra asociación que es la Family Homes of Ireland.

El turismo rural es una opción encantadora para un viaje a Irlanda. Los "farmhouses" (granjas) son simples y muy cálidas y no se trata de alquilar una casa rural, es convivir con las familias que alquilan habitaciones. También están inscriptas y podemos conseguir la lista de las granjas reconocidas por el gobierno en la oficina de turismo.

Los "guesthouses" son un estilo de alojamiento muy desarrollado, sus precios son más elevados que en un B&B pero sus comodidades también, existen algunos instalados en mansiones de estilo y otros con pequeños apartamentos de entrada individual.

Los hoteles en Irlanda son relativamente caros pero tienen un servicio absolutamente superior y están estratégicamente ubicados, por lo general, en el centro de las ciudades. Encontramos hoteles de todas las categorías y de las cadenas internacionales. Los albergues para la juventud o hostales convienen a los pequeños presupuestos pero, en Irlanda no se destacan por su pulcritud y hay que ser miembro de la Asociación Internacional aunque es posible afiliarse en cualquier albergue.

La red privada Independent Holiday Hostels ofrece un mejor servicio. Los precios varían entre 10 y 30€.

Existe en Irlanda una oferta de camping importante pero se debe tener en cuenta que el clima es de muchísima humedad y que esta alternativa de alojamiento está reservada a los incondicionales de la naturaleza, si no es nuestro caso ni lo intentemos porque no nos placerá. La ventaja del camping en Irlanda radica en que es muy económico, siempre hay lugar y las tarifas son muy bajas. También están censados por la oficina nacional de turismo y no tendremos ningún problema en obtener toda la información necesaria.

Irlanda es una isla pequeña que se presta a todas las posibilidades: escapada romántica, vacaciones cortas, vacaciones rurales, ecoturismo, vacaciones clásicas...Para un escapada de 3-4 días lo mejor es concentrarse en una región o ciudad. Descubrir la capital es una opción interesante. Si buscamos paz, el verde del interior es ideal en cualquier estación del año, ya sea en el Condado de Kerry o en la famosa Connemara, donde conoceremos el país profundo con sus lagos y ciénagas, sus ovejas y sus pastores, toda su cultura y sus tradiciones.

En el sudoeste de Irlanda, la ciudad de Cork y sus alrededores, con castillos y monasterios también son una alternativa que reúne el contacto con la naturaleza y la cultura del país.

Para conocer mejor Irlanda, recorrerla durante una semana en coche o caravana es una opción excelente, en caso contrario el servicio de transporte público es excelente y garantiza el éxito de nuestro viaje. Para los más audaces (¡y de muy buen estado físico!) la bicicleta es una manera diferente y posible de recorrer Irlanda y de aprovechar al máximo sus paisajes.

Consagremos 2-3 días para recorrer Dublín, hagamos una excursión hasta los montes Wicklow y visitemos el monasterio de Glendalough a tan solo una hora de viaje al sur de la capital. Al norte de Dublín, en Newgrange, veremos dólmenes y menhires y en la costa encontraremos simpáticas estaciones balnearias como la de Bray.

El circuito de Cork y el sur de Irlanda es encantador, desde allí podemos tomar la ruta hacia el "Anillo de Kerry", hermosa ruta que serpentea entre lagos, colinas y playas de guijarros, llegando hasta las costas quebradas de la península de Dingle, allí podremos descansar en este simpático puerto, luego de habernos embelezado mirando este paisaje único de lenguas de tierra sorprendentemente verdes que avanzan sobre un mar increíblemente azul.

El circuito de Galway y el oeste de Irlanda es una opción perfecta, la ciudad de Galway es animada y acogedora y la zona de Connemara es irresistible. La planicie de Burren y los acantilados de Moher dejan sin aliento. Si podemos pasar una noche en una de las islas de Aran sentiremos que el mundo se terminó y se llevó con él todos nuestros problemas.

Un circuito fuera de lo común: Dublin y Belfast, dos ciudades completamente diferentes. En Dublín estamos en Irlanda, en Belfast estamos en Inglaterra.

Si finalmente viajamos a Dublin, tendremos que visitar el Trinity College, deambularemos sin apuro por Grafton Street y beberemos la famosa Guinness en un clásico pub.

Mil años de historia en las calles adoquinadas de Temple Bar, el Dublín georgiano, las nuevas oficinas de los Docklands. La historia trasciende los muros de la ciudad. ¿El resultado? Escritores, poetas, músicos, narradores y artistas de todos los géneros. Pero Dublín no es sólo pasado, sino también presente y futuro, con tiendas a la última, infinidad de encuentros deportivos los fines de semana, o lo mejor de la música y el teatro en los escenarios nocturnos de la ciudad. La ciudad nunca descansa.

Hay algo para todos los gustos, desde Trinity College, en el centro de la ciudad, con su apacible entorno, y una fascinante mezcla de estilos arquitectónicos, hasta el Libro de Kells, de 1.200 años de antigüedad, un auténtico tesoro nacional. También el Museo nacional, junto con el Castillo de Dublín, las mazmorras de Kilmainham, el parlamento y el edificio del gobierno en Leinster House, la Catedral de Christ Church, o el museo de la Asociación de Deportes Gaélicos en Croke Park. No da tiempo a aburrirse...Pero si tu idea de Dublín tiene más que ver con su elemento más popular, la Guinness, entonces no debes dejar de hacer el recorrido de la Guinness Storehouse, donde podrás disfrutar de una pinta perfecta y de vistas fascinantes de toda la ciudad. Aunque Dublín no sólo cuida a los amantes de la cerveza negra. En Smithfield, a poca distancia de aquí, se encuentra la Vieja Destilería de Whiskey Jameson, donde una cata es más que recomendable. Y el barrio cultural de Dublín, Temple Bar, cuenta con algunos de los bares más famosos de la ciudad.

En Belfast nos sorprenderá su atmósfera completamente diferente, su pasado violento aún se percibe, su zona peatonal redunda en edificios de estilo victoriano.

Belfast, la capital de Irlanda del Norte, es toda una gran ciudad, y la remodelación que ha tenido en los últimos años la ha hecho ser aún más interesante, más animada y más abierta que nunca. Su prestigio sigue mejorando a través de la cultura y arte, su continua cálida bienvenida, y los animados cafés y restaurantes que adornan sus calles. La arquitectura es, junto con la música, una expresión cultural de la ciudad. Los edificios victorianos y eduardianos de diversos estilos adornan las animadas ciudades y plazas del centro. Un ejemplo de ello es la majestuosa fachada de la Universidad de Queen’s, un barrio cultural de visita obligada. También el Ayuntamiento, edificio de más de 100 años en pleno centro de la ciudad. En el Jardín Botánico se encuentra el Museo del Ulster, y cerca de aquí el Museo del Transporte y del Pueblo del Ulster, también en Cultra. En el Crown Bar, que data del año 1885, los visitantes se pueden relajar bebiendo algo en un entorno extraordinario y atemporal, con adornos de vidrieras, saloncitos y otros objetos típicos de un antiguo "bar de ginebra". Para ver la historia más reciente de la ciudad, hay recorridos en autobús y taxi que ofrecen la visión de los problemas en los que esta parte del país se ha visto envuelta, a través de murales pintados en las paredes de cada zona.

Estando en la zona una visita a la "Calzada del Gigante", en las costas de Irlanda del Norte, con sus miles de columnas de basalto que han alimentado tantas leyendas y declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO se impone.

Si disponemos de más tiempo un circuito completo es posible y deseable:

Pasar 2-3 días en Dublín, dirigirnos a Cork haciendo un alto en Kilkenny para ver su castillo medieval. Desde Cork al Condado de Kerry y las rutas del "Anillo de Kerry" o Ring of Kerry, circuito que recorre un círculo que circunvala toda la península de Iveragh bordeando lagos, el Parque Nacional Killarney, mansiones, construcciones en piedra, castillos y un mirador magnífico. Muchas excursiones son propuestas, duran un día y algunas llegan hasta las islas Valentia y Skellig.

Pasemos una noche en Dingle antes de recorrer la campiña y los acantilados de Moher. Recorramos el Parque Nacional Killarney, en el condado de Clare y la meseta de rocas calcáreas de Burren, vayamos a Galway, en la región de Connemara y luego tomando la Sky Road atravesando montañas, lagos, pequeños muros en piedra. Saciemos nuestra sed de paisaje, pasemos una noche en la isla Aran para olvidarnos del mundo.

Lleguemos en coche o autobús hasta Irlanda del Norte, visitemos Belfast, la costa de Antrim y la sorprendente Calzada del Gigante.

Sitios históricos, museos, paisajes de Irlanda

Sitios históricos, museos, paisajes de Irlanda
Dublin y el este:

Guinness Storehouse: Guinness se ha convertido en un símbolo de la cultura irlandesa, y esta cerveza negra ha sido parte importante de la vida de Dublín desde que Arthur Guinness fundara su fábrica en James’ Gate en 1759. Puedes celebrar los más de 250 años de Guinness visitando el Almacén para descubrir cómo se fabrica esta legendaria cerveza. Aprenderás cómo tirar una pinta y saborearla mientras contemplas la ciudad desde el original Gravity Bar.

Mazmorras de Kilmainham: Construidas en 1796 se trata de una de las mazmorras más grandes en desuso en Europa, aportando una visión única de la política histórica de Irlanda. Haz un recorrido guidado para descubrir la historia de los acontecimientos que perfilaron Irlanda desde 1780 hasta 1920. Hay una muestra permanente que explica la historia penal y la restauración de la prisión, así como otras exposiciones durante el año.

Galería Nacional de Irlanda: La Galería Nacional de Irlanda exhibe hermosas pinturas de artistas irlandeses e internacionales. Obras de Caravaggio o de Jack B. Yeats, Paul Henry y Louis le Brocquy expuestas en un entorno maravilloso. Hay visitas guiadas gratuitas. Las constantes exposiciones temporales que se organizan te garantizan que ninguna visita a la Galería será igual a la anterior.

Phoenix Park y Zoo de Dublín: Phoenix Park es el parque urbano más grande de Europa, ideal para una relajante jornada o llevar a los niños a corretear. Sorprendentes monumentos, como el Homenaje a Wellington o la Cruz Papal componen un marco incomparable para un día de picnic y deporte sobre las praderas. En el centro para visitantes de Ashtown Castle se puede obtener más información sobre su historia, flora y fauna. En Phoenix Park también se encuentra el Zoo de Dublín, que abrió en 1830, tratándose del zoo urbano más antiguo del mundo. Haz un fascinante Safari por las Mesetas Africanas para avistar jirafas, rinocerontes, o leones entre la hierba, o incluso una manada de elefantes africanos en la Selva Tropical.

Trinity College y el Libro de Kells: Fundado por la Reina Isabel I de Inglaterra en 1592, Trinity College tiene una marcada tradición académica, preciosos edificios y fascinante historia. Puedes hacer un recorrido guiado de la universidad que incluye la preciosa Long Room, principal cámara de la Antigua Biblioteca, con más de 200.000 de los libros más antiguos del centro. El Libro de Kells, un hermoso manuscrito cristiano medieval se encuentra en exposición permanente en la universidad, donde también pueden verse el Libro de Armagh y el Libro de Durrow.

Recorridos a pie: Ya se trate de un paseo por los lugares de interés cultural o por los pubs literarios de la ciudad, un recorrido a pie de Dublín mostrará los puntos clave de la ciudad: el encanto de los dublineses, y el verdadero tesoro de historias y anécdotas con que nos tropezamos a cada paso. En cualquiera de las oficinas turísticas de Dublín podrás obtener información sobre los diversos recorridos a pie, y los "iwalks" disponibles.

Disfruta de los pubs de Dublín: Es fácil entender porqué los pubs irlandeses son tan populares en el mundo entero, ya que su ambiente y diversión son difíciles de superar, especialmente en los establecimientos más auténticos de la capital, como Keogh" de South Anne Street, o Dawson Lounge, el pub más pequeño de Irlanda. Y para poner una nota de color, ve a alguno en los que se toca música tradicional irlandesa. Muchos de los pubs en Temple Bar, el barrio cultural de Dublín, resultan especialmente agradables, por ejemplo Foggy Dew y PorterHouse, que sirve bebidas creadas en su propia destilería artesana.

Croke Park: Empápate de cultura irlandesa asistiendo a algún partido de hurling, camogie o fútbol gaélico en Croke Park, el estadio nacional para juegos gaélicos. Con capacidad para 82.300 personas, el estadio es un hervidero de emoción los días de partido. A lo largo de todo el año el Museo de la Asociación de Deportes Gaélicos (GAA) muestra la historia de la Asociación y su importante contribución a la vida deportiva, cultural y social irlandesa desde su fundación en 1884.

Visita el lugar de la Batalla del Boyne, en el Condado de Louth: La Batalla del Boyne se libró entre el depuesto Rey James II y William of Orange en 1690, cambiando el curso de la historia de Gran Bretaña y de Irlanda. El centro para visitantes te permite averiguar qué paso mediante una interesante presentación en video y exposiciones. Después puedes caminar por el lugar de la batalla a través de pasajes especialmente construidos para revivir el dramático evento.

Valle de Boyne: a 11 Km. de Drogheda. Monumentos neolíticos de Newgrange, Knowth y Dowth, de más de 5.000 años de antigüedad. Conjunto arqueológico que reúne más de cuarenta monumentos funerarios del período neolítico, anteriores a Stonehedge. En Newgrange, el túmulo funerario mide 90 metros de diámetro y 15 metros de altura, a la entrada puede verse la famosa piedra esculpida con espirales, un corredor de 19 metros nos conduce a la cámara sepulcral donde se produce un fenómeno llamativo, durante unos diez minutos el sol entra durante el solsticio de invierno. Abierto desde las 9.30h es conveniente llevar linterna.

Clonmacnoise, Condado de Offaly: El Monasterio de Clonmacnoise es uno de los lugares eclesiásticos más apreciados de Irlanda. Fundado sobre un recodo del río Shannon, al sur de Athlone, el visitante descubrirá estos sorprendentes restos del pasado "sagrado" de Irlanda. Roca de Cashel, Condado de Tipperary: La Roca de Cashel es uno de los lugares más pintorescos de Irlanda, elevándose sobre el Valle Golden, cerca de la histórica ciudad de Cashel. Fue la sede de los Reyes de Munster durante siglos, antes de que se entregara a la iglesia. El lugar está cubierto de un halo de historia, y en la edificación destacan la catedral y la torre circular, así como las maravillosamente talladas cruces Celtas y las tumbas sobre la Roca.

Jardines y Cascada de Powerscourt, Condado de Wicklow: La Hacienda Powerscourt en Wicklow contiene algunos de los más hermosos jardines del país. Diseñados en estilo italiano, con terrazas y elementos formales propios de las villas del Renacimiento, los jardines son el legado de los distintos vizcondes y sus arquitectos. Más allá de los jardines se encuentra Powescourt Waterfall, la cascada más grande de Irlanda, con un salto de más de 121 metros, un lugar impresionante e ideal para hacer un picnic.

Glendalough: en Wicklow, a 30 Km. de Dublin, sobre la costa oriental en la región del "Valle de los dos lagos". Conjunto de edificios religiosos construidos en el siglo VI, restaurados en varias oportunidades. El ermitaño San Kevin eligió una de las cuevas del lugar para vivir y estar en contacto con la naturaleza, en ese lugar se construyeron los edificios que fueron asaltados, saqueados y destruidos por vikingos e ingleses. Visita libre.

Establos Nacionales, y Jardines Japoneses y de St Fiachras, Condado de Kildare: En los Establos Nacionales se crían los pura sangre de carreras, una visita obligada para los amantes de los caballos, pues además se encuentran sobre los bellos jardines Japoneses, que en el 2010 celebran su centenario, mientras que los Jardines de St Fiachras son un oasis de zonas arboladas y lagos.

Buque Patrimonio de Dunbrody, Condado de Wexford: El legado y testimonio de millones de personas que salieron de Irlanda se conmemora en el Dunbrody, una réplica exacta de los barcos emigrantes del siglo XIX que transportaron a muchas personas hasta América. Los visitantes pueden informarse sobre los eventos que hicieron que tantos irlandeses dejaran su país de origen, y también subir al barco y ser espectadores en una pequeña representación de los sobrecogedores hechos.

Castillo de Kilkenny: En Kilkenny, a 155 Km. de Cork. Fortaleza de los duques de Ormonde es la principal atracción de esta ciudad medieval. Construida en el siglo XIII, el castillo pasó de la familia Clare a la Butler de Ormonde en el año 1391, esta familia reinó durante 500 años en el sur de Irlanda. Está rodeado por un parque de 50 hectáreas. Abierto de abril a mayo de 10.30 a 17h., de junio a agosto de 9.30 a 19h., en septiembre de 10 a 18.30h y de octubre a marzo de 10.30 a 17h. Entrada 5€.

Belfast y Irlanda del Norte

Castillo y Zoo de Belfast: El histórico Castillo de Belfast, data de 1870 y es una magnífica construcción de piedra arenisca sobre las laderas de la Colina Cave. Tiene además un parque infantil, un centro de información para visitantes y un magnífico restaurante, por lo que toda la familia puede pasar un día divertido. El cercano Zoo de Belfast aloja a más de 140 especies distintas, entre ellas algunas protegidas o amenazadas en su hábitat natural.

Centro Interactivo Titanic Belfast: El Titanic fue nacido en Belfast, construido y creado en Belfast. El centro interactivo del Titanic Belfast se inaugure el día 31 de marzo y es la atracción sobre el Titanic más grande del mundo. El edificio, envuelto en una capa de reluciente aluminio, está diseñado a imitación de los cascos de cuatro barcos. El complejo exhibe modernas instalaciones multimedia, un recorrido por todo el edificio y la reconstrucción de unos astilleros.

Stormont: Stormont, al este de Belfast, es donde se halla el Gobierno de Irlanda del Norte. La bonita arquitectura del edificio refleja la tradición clásica griega y mide exactamente 365 pies, uno por cada día del año. Algunos de los elementos más destacados son el Vestíbulo Principal, la Cámara de la Asamblea, y el Senado. El Parque y la Hacienda de Stormont son una forma ideal de pasar unas horas alejado del bullicio de la ciudad. No deberías perderte la famosa Avenida Prince of Wales, que lleva hasta los edificios del Parlamento.

Museo del Ulster: Con vistas al precioso jardín Botánico de Belfast, el Museo del Ulster es una auténtica fiesta para los sentidos. Es una de las actividades de mayor interés en Irlanda del Norte y ofrece un interesante viaje por la historia, arte y ciencia a través de sus estupendas galerías y maravillosas exposiciones. Algunos de los objetos más destacables son la famosa "Takabuti", una momia egipcia, la Colección Belleek, una de las mejores muestras de porcelana del mundo, y elementos del galeón La Girona, de la Armada Española, hundido en aguas de la Costa de Antrim en el año 1588.

Museo del Pueblo del Ulster y del Transporte, Cultra: Situado en un terreno de 70 hectáreas, el Museo del Pueblo del Ulster aloja más de 50 exposiciones que ilustran la forma de vida y las tradiciones de la gente del norte de Irlanda desde principios del siglo XX. Este lugar también aloja el Museo del Transporte, donde se muestra una de las principales colecciones de su género en Irlanda, e incluye carros de caballos, automóviles, locomotoras y aviones.

Calzada del Gigante, Condado de Antrim: La fascinante Calzada del Gigante, Patrimonio de la Humanidad, es donde según la leyenda fin McCool formó un camino de rocas hacia Escocia para luchar contra un gigante. Pero los científicos saben que las 40.000 colinas entrecruzadas de basalto son el resultado de una erupción volcánica. Puedes escuchar las dos versiones de esta historia en el centro para visitantes. Sin duda uno de los lugares más impresionantes del mundo.

Destilería de Bushmills, Condado de Antrim: Irlanda tiene fama por la calidad de sus whiskeys, y la destilería "oficial" más antigua, Bushmills, es el lugar perfecto para aprender más sobre esta tradición. Bushmills se dedica a la producción de whiskey de malta única, y está abierta al público todo el año, ofreciendo catas tras un recorrido guiado.

Montañas Mourne, Condado de Down: Se cree que la majestuosa cadena montañosa Mourne inspiró el mágico mundo de Narnia a C.S. Lewis, y es fácil ver por qué: estos picos ofrecen vistas espectaculares de bosques, valles y la agreste costa de Down. Aquí podrás practicar el golf en Royal County Down, o hacer escalada, hípica, deportes acuáticos, o recorridos por la costa. La mezcla de aventura y belleza pondrán a volar tu imaginación.

Ciudad Amurallada de Derry, Londonderry: Las enormes murallas de esta ciudad que data de 1450 permanecen intactas, y nunca han sido franqueadas, a pesar de los múltiples acosos sufridos. Caminando por esta ciudad medieval te encontrarás con la mayor colección de cañones de Europa y muchos puntos de referencia arquitectónicos, como la Catedral de San Colombo, Austin’s, los grandes almacenes más antiguos del mundo, y el ayuntamiento victoriano. En el Museo de la Torre podrás averiguar más sobre el dramático pasado de la ciudad. Parque del Pueblo Americano del Ulster, Condado de Tyrone: Este Parque es un museo al aire libre que nos narra las historias de los emigrantes que salieron de Irlanda del Norte y viajaron hasta Estados Unidos en los siglos XVIII y XIX. Se han reconstruido calles, edificios y personajes para crear un ambiente real y sobrecogedor. El Festival de Música Appalachian y Bluegrass se celebra en septiembre y atrae a los mejores nombres del folk americano e irlandés.

Cork y el suroeste

"The Bells of Shandon" del poeta Mahony: Abierto de lunes a sábado de 9 a 18h, cerrada los domingos y los feriados. La entrada no es libre.

Blarney Castle: en Cork, a 8 Km. de la ciudad, este castillo es uno de los más antiguos de Irlanda. Construido en el siglo XV posee la famosa "piedra de Blarney" que si se besa (tarea difícil ya que hay que estar suspendido) se obtiene el don de la elocuencia. En temporada alta es normal hacer fila para besar la piedra. Abierto de lunes a sábado de 9 a 19h. (cierra más temprano en invierno). Entrada 7€.

Crawford Art Gallery: en Cork, pintura irlandesa de los siglos XIX y XX en un edificio del año 1724. Abierta de lunes a sábado de 10 a 17h. Cerrada los domingos. Entrada libre.

Cork City Gaol: antigua prisión de Cork, recreada con maniquíes, ilustra la vida de los prisioneros alojados en la prisión entre los años 1824 y 1923. Visita guiada y comentada. Proyección de un documental muy interesante. Abierto de martes a octubre de 9.30h a 18h, de noviembre a febrero de 10 a 17h. y los fines de semana de 10 a 17h. Entrada 5€.

Islas Skellig: al sur, en la isla Skellig Michael se encuentra el monasterio celta más antiguo, construido en el año 600, no es difícil imaginar la austeridad en la que vivían los monjes. El acceso depende de las condiciones climáticas.

El Anillo de Kerry: Kerry es un condado de increíble belleza natural, destacando el famoso Anillo de Kerry desde Killarney por la Península Iveragh. Puedes recorrerlo a pie, en bicicleta o coche para admirar las espectaculares vistas, especialmente desde el Gap de Dunloe y Derrinane House, donde vivió el legendario patriota irlandés Daniel O’Connell.

Parque Nacional Killarney: en el Condado de Kerry, es conocido por sus bosques de robles y sus rebaños de ciervo rojo, especie en peligro de extinción. Se extiende por más de 10.000 hectáreas y además de sus frondosos y hermosos bosques tiene 3 lagos y montañas. Si sólo vamos a pasar un día en el parque, alquilar una bicicleta es una buena idea. En el interior del parque se encuentra una vivienda señorial de estilo victoriano y las ruinas de la abadía de Muckross del año 1148. Llevar comida, agua y el plano del parque con sus senderos. Abierto de 9 a 18h de marzo a junio, de 9 a 19h de julio a agosto y de 9 a 17.30h de noviembre a marzo. Entrada libre.

El oeste

The Burren, Condado de Clare: El Burren sirve de hogar a una increíble variedad de animales y plantas. Hay especies árticas, mediterráneas y alpinas conviviendo en este increíble entorno de piedra caliza. También encontrarás el Dolmen Poulnabrone, y la espectacular Cueva Ailwee, descubierta por un pastor local en 1940. Ofrece visitas guiadas todo el año. Para saborear el mejor salmón de Clare ve a Burren Smokehouse, en Lisdoonvarna.

Castillo del Rey John, Ciudad de Limerick: En el centro de la ciudad medieval de Limerick, el Castillo del Rey John, que data del siglo XIII se yergue majestuoso en la "Isla del Rey" con vistas al Río Shannon. El Castillo quedó casi destruido tras los numerosos asedios, entre ellos el Gran Asedio de 1642. La guarnición, los aposentos de los soldados y más de 1.000 objetos se han excavado en el lugar, así como unas cuantas casas de origen vikingo. El recorrido del castillo permite descubrir cómo era en realidad la vida en el Medievo.

Los Acantilados de Moher, Condado de Clare: Este maravilloso paraje natural es famoso en todo el mundo. Los acantilados alcanzan 214 metros en su punto más alto, y se extienden a lo largo de ocho kilómetros por encima del Océano Atlántico. Sube hasta la Torre O’Brien, que se erige en el cabo y disfruta de las vistas de las Islas Aran, la Bahía de Galway y las montañas Twelve Pins.

Connemara, Condado de Galway: Las regiones Gaeltacht, en las que el irlandés es la primera lengua de la mayoría de sus habitantes, son conocidas por su ambiente tranquilo y acogedor, especialmente la de Connemara. Te sentirás cautivado por sus bellos paisajes y rica tradición artesanal. Algo también típicamente irlandés y muy habitual en la Gaeltacht es el disfrute por la música, con baladas irlandesas y narraciones sobre los famosos mitos irlandeses.

Islas Aran, Galway: Puedes elegir dos rutas para llegar hasta las Islas Aran (Inis Mór, Inis Meáin e Inis Oírr), tomando el ferry desde Galway, o desde Doolin, Condado de Clare. Siempre te resultará una experiencia relajante y reconfortante. La comunidad ha mantenido muchas tradiciones ancestrales. Lo mejor en días de buen tiempo es alquilar una bicicleta para explorar los alrededores por ti mismo. Hay magníficas vistas del Océano Atlántico por toda la costa, e increíbles emplazamientos históricos en estas islas, como el Fuerte Dún Aonghasa en Inis Mór, y el viejo Faro de Inis Oirr.

Parque Nacional de Glenveagh, Condado de Donegal: El Parque Nacional de Glenveagh se sitúa en el corazón de las Montañas Derryveagh, Condado de Donegal. Puedes hacer un recorrido guiado del Castillo, pasear por los jardines o deambular a tus anchas por los fantásticos paisajes. Hay senderos señalizados para familias. El parque consta de 16.000 hectáreas de monte, lagos y montañas, con paisajes espectaculares y diversos caminos que atraviesan las colinas, turberas y bosques.

Emplazamientos antiguos: Céide Fields, al norte de Mayo, ofrecen la posibilidad de descubrir la vida de los primeros pobladores de la isla. El paisaje Neolítico único es de importancia mundial, puesto que los restos de muretes de piedra, casas y tumbas megalíticas han sobrevivido miles de años, conservados por un manto de turba. Otro emplazamiento histórico es Carrowmore, un cementerio Megalítico en el Condado de Sligo, el más importante de este tipo en Irlanda, con monumentos de 5500 a 6500 años de antigüedad.

Platos más que abundantes

Platos más que abundantes
No tendrás que ir muy lejos en la isla para encontrar excelentes productos gastronómicos. Desde el mejor vacuno producido a partir de ganado que pasta en los verdes prados, hasta las moras y ajos que crecen espontáneamente en las laderas, el clima templado de Irlanda y las grandes praderas nos ofrecen estupendos productos alimenticios. Y es fácil adaptarse a la gastronomía de Irlanda...

La dieta de los irlandeses está basada en carne y patatas.

Irish stew: estofado de oveja, zanahorias, patatas y cebollas.

Coddle: (especialidad en Dublín) estofado de tocino, salchichas, patatas y cebollas.

Bacon and cabbage: Tocino, col y patatas.

Guinness beef stew: carne de ternera marinada en cerveza negra y cebollas.

Colcannon: puré de patatas con col y cebollas.

Boxty: galleta de patatas ralladas.

Irish soda bread: pan integral.

Barm brack: pan de frutas secas y especias.

Apple Crumble: crocante de manzanas.

Porter cake: pastel elaborado con cerveza negra, harina, frutas secas y especias.

Irish Fry: desayuno tradicional irlandés compuesto por una tajada de tocino, salchichas, frijoles con salsa de tomate, huevo frito, medio tomate cocido.

Mussel Soup: mejillones en crema de pescado con verduras y hierbas.

Fresh Oysters: ostras servidas sobre hielo picado (¡en Galway se realiza el festival de las ostras!).

Mushroom soup: sopa crema de champiñones.

Los pescados y frutos de mar están presentes por toda Irlanda.

Los pubs son los mejores lugares para comer en los pueblos. Los "Fish and chips" (pescado y patatas) son tan populares como en Inglaterra. En las grandes ciudades la gastronomía internacional está presente y también la "gastronomía fusión" de los nuevos chefs irlandeses que combinan los productos tradicionales de Irlanda con los sabores de otros países.

En Irlanda, los horarios de las comidas son parecidos a los Europa continental, se desayuna entre las 8-9 horas, se sirve el almuerzo entre las 12-14.30 horas y se cena entre las 19.30-22 horas.

Los que viajan con un presupuesto módico pueden aprovechar el sistema irlandés llamado "Early bird" que consiste en cenar temprano el menú del mediodía, por lo general se sirve hasta las 19.30-20 horas, a un precio reducido.

Para participar del brindis colectivo, la palabra de rigor que debemos aprender es "sláinte" que en español significa "salud".

En lo que a bebida concierne por supuesto, Irlanda es la cuna de la cerveza negra, los vinos son importados y relativamente caros y el té se bebe, al igual que la cerveza en todo momento.

También hay numerosos mercados de productos agrícolas por toda la isla, donde se venden productos locales y especialidades regionales de todo tipo. Los mercadillos de agricultores no son solamente sitios llenos de ambiente en los que curiosear, son también ideales para saborear productos locales, biológicos y artesanos. Descubrirás excelentes quesos tradicionales, el tradicional fudge (caramelo de dulce de leche), el salmón y carne ahumados a mano, y una gran variedad de fruta y verdura de cultivo biológico.

En el Mercado de St George de Belfast podrás degustar el cerdo típico de Cookstown, el vacuno de Armagh y el pescado de Portavogie, Condado de Down, además de jabalí o tés internacionales. También el English Market en la ciudad de Cork es uno de los más famosos del país por su historia y su ambiente. En él carniceros como Ashley O’Neil, o el pescadero Kay O’Connell y salchicheros artesanos como O’Flynn’s ofrecen ingredientes muy típicos y de alta calidad. En Dublín también abundan los mercados de este tipo, sugerimos el Temple Bar Food Market en la Plaza Meeting House, donde el puesto de ostras de John McInerney’s, o St Martin Shelfish, ofrecen excelente marisco. La lista de mercados de productos agrícolas es cada vez mayor, y se pueden encontrar por toda la isla, ofreciendo una gran variedad de productos, desde quesos artesanos a las verduras y frutas más frescas.

Aunque no sólo las cocinas de los mejores cocineros están abiertas a los visitantes: viaja por Irlanda y te darás cuenta de que algunas de las mejores granjas, tiendas y productores están deseando enseñar a los visitantes cómo hacen las cosas.

Por ejemplo The Burren Smokehouse en el Condado de Clare, muestra cómo producen su famoso salmón ahumado. O visita la Causeway Cheese Company en el Condado de Antrim, donde el queso Drumkeel es la especialidad. También Ardsallagh Goat Farm, en el Condado de Cork podrás degustar su fabuloso queso y yogur de cabra. Otra interesante opción es Ditty’s Home Bakery en Castledawson, Condado de Londonderry, donde lo tradicional son las galletas de avena; o también O’Doherty’s, en Enniskillen, Condado de Fermanagh, donde encontrarás el famoso Beicon Negro de Fermanagh.

Y hablando de cerdo, Moira, en el Condado de Down, es donde se encuentra la galardonada carnecería McCartney’s. ¡No te pierdas sus salchichas de cerdo y plátano! En el Condado de Galway, en Oughterard, hay un local famosos por sus salamis y carnes curadas, McGeogh’s y si te encuentras en Tipperary, ve a Crow Farm, en Dundrum, un negocio familiar que hace énfasis en lo natural y local: "de la granja al tenedor", como decimos aquí. También Country Choice, en Nenagh, Condado de Tipperary es donde proveerse de deliciosos panes artesanos, queso y carne, un paraíso gourmet, donde además puedes tomar patés, sopas caseras y postres en su cafetería, mientras esperas. Los amantes del queso no deben perderse Sheridan’s Cheesemongers, y dejarse aconsejar por sus expertos asistentes. Tienen tienda en Dublín, Galway, Meath y Waterford.

En Irlanda, San Patricio bate récord, después vienen todas las demás celebraciones

En Irlanda, San Patricio bate récord, después vienen todas las demás celebraciones

En Irlanda, San Patricio bate récord, después vienen todas las demás celebraciones.

 

El 17 de marzo y durante casi una semana, se conmemora con festivales, desfiles y miles de litros de cerveza la muerte de San Patricio que, según cuenta la tradición, era adepto a la cerveza. En Dublin hay un festival de 5 días con el desfile anual el mismo Día de San Patricio. Más de un millón de personas acoge este evento, y más de 4000 artistas de todo el mundo vienen a participar también.

 

San Patricio convirtió al cristianismo a reyes y nobles hacia el año 440 utilizando un trébol como símbolo de la Santísima Trinidad: El Padre, El Hijo, y El Espíritu Santo. Tres elementos distintos en una sola entidad. El Día de San Patricio la gente se viste de verde y suelen llevar un trébol en la celebración de su festividad. Dicen que San Patricio está enterrado en la Catedral de Down en Downpatrick, en el Condado de Down (Irlande del Norte). Vuelven a recordarlo el último fin de semana de julio cuando miles de creyentes suben descalzos el monte Croagh Patrick de 765 metros de altura, en el Condado de Mayo, recordando un retiro del santo que duró 40 días.

 

Desde las ostras en Galway hasta el Festival de Halloween en Derry/Londonderry, los irlandeses saben cómo disfrutarse:

 

Jameson Dublin Film Festival: Dublin, este festival de cine dura 10 días en el mes de febrero.

 

Six Nations: torneo de rugbi cada año en febrero/marzo.

 

Galway Early Music Festival: música tradicional, en esta ciudad durante tres días en mayo. Northwest 200: carreras de motos cada mayo en Irlanda del Norte.

 

Cork Festival: festival internacional de coros, en Cork, durante el mes de mayo.

 

Dublin Bloom's Day: festival literario en homenaje al escritor James Joyce, el 16 de junio.

 

Orangeman's Day: aniversario de la batalla de Boyne, el 12 de julio, en Irlanda del Norte.

 

Galway Arts Festival: festival cultural de Galway cada julio.

 

Festival de Puck: Kilorglin, Condado de Kerry cada agosto.

 

Kilkenny Arts Festival: festival cultural de Kilkenny cada agosto.

 

Festival Internacional de Ostras: Galway cada septiembre.

 

Festival de Solteros de Lisdoonvarna: Condado de Clare cada octubre.

 

Festival de Queens: Belfast cada octubre.

 

Festival de Halloween: Derry/Londonderry cada octubre.

 

Festival de Jazz: Ciudad de Cork cada octubre.

 

Wexford Opera Festival: cada año en noviembre.

 

Festival de Nochevieja: Festival de 3 días en Dublín cada fin de año.

 

Irlanda

En esta sección de guías de Irlanda encontrarás las guías de viaje de los principales destinos de Irlanda. Con estas guias descubrirás la mejor información del destino elegido: lugares para visitar, consejos de viaje, gastronomía, y mucho más.