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Guías de Viajes de Islandia

Islandia
Islandia

A medio camino entre el hielo y el fuego

Tierra de sagas y leyendas

Tierra de sagas y leyendas
Islandia es un país muy especial, por muchas razones. Para empezar, es la nación más joven de la tierra. Su ubicación geográfica hace que en las tierras de la isla más grande del país, los fenómenos volcánicos y geológicos sean frecuentes y hayan aportado a los paisajes una identidad característica. Además, la proximidad con el Círculo Polar Ártico es lo que da nombre al país: "Tierra de Hielo", ya que muchas de sus extensiones están cubiertas de él. De hecho, el hielo y el fuego se reparten el terreno de forma equitativa, ocupando las llanuras heladas el 10 por ciento, mientras que las mesetas de lava cubren aproximadamente la misma extensión. La lejanía de Islandia, su proximidad al Polo Norte, sus volcanes y el hecho de que Julio Verne escogiera estas tierras para dar comienzo a una de sus más increíbles y célebres aventuras (el "Viaje al Centro de la Tierra") han convertido a Islandia en una nación poco menos que mitológica, y que muchos viajeros arden en deseos de visitar. A pesar de su pequeña extensión y de su reducida población (alrededor de trescientos mil habitantes, de los cuales la mayor parte reside en la capital, Reikiavik), Islandia es un país moderno y con mucho que ofrecer, sobre todo en lo que respecta a naturaleza, paisajes increíbles y cultura.

La mezcla entre grandes y blancas extensiones heladas, tierras cubiertas por lava negra, bellísimos fiordos que esconden recónditos pueblos llenos de encanto y hermosos bosques prácticamente vírgenes, hacen de Islandia el destino ideal para quienes busquen lugares alejados de los típicos sitios de vacaciones, y donde la presencia humana sea una mera anécdota frente a la espectacularidad de la naturaleza. Pero además, en Islandia también es posible tomar el pulso a ciudades como su capital, Reikiavik, y comprobar que es una urbe cosmopolita y llena de actividad cultural y de animación, tanto diurna como nocturna. De hecho, la capital puede ser el punto de partida ideal para hacer un recorrido completo por este mágico país y todo lo que tiene que ofrecer. Al este, al oeste o hacia el norte encontrará el viajero una enorme diversidad de lugares, paisajes y ecosistemas, a cada cual más interesante y bello. Las rutas y recorridos a pie son la forma más indicada de conocer los lugares más recónditos y especiales; también es buena idea alquilar un coche para desplazarse por la isla al ritmo personal, y así poder alcanzar los puntos que más nos interesen.

La cultura también tiene un lugar importante en Islandia. Tierra de sagas y leyendas, de mitos y de personajes mágicos como trolls, duendes y elfos, Islandia cuenta con una amplia literatura medieval basada en las tradicionales sagas y eddas. Pero en la actualidad hay también escritores reconocidos cuya obra ha recorrido el mundo entero, así como otros personajes célebres como por ejemplo, la cantante y actriz Björk, protagonista de la película de Lars Von Trier "Bailar en la Oscuridad" y cuya música es toda una revolución en el panorama contemporáneo. Además, en Islandia encontraremos museos curiosísimos, animados pubs, excelentes restaurantes con la gastronomía local y todo lo que estemos buscando para unas vacaciones diferentes.

Desde Reikiavik hasta los volcanes de Snæfellsnes

Desde Reikiavik hasta los volcanes de Snæfellsnes
Doscientos volcanes (treinta de ellos en actividad), cientos de fuentes termales y géiseres, pozos en ebullición, glaciares majestuosos (el tercero más grande del mundo está en Islandia), alrededor de sesenta reservas naturales y tres magníficos parques nacionales hacen de este país el paraíso de los amantes de la naturaleza. Pero vamos a comenzar nuestro recorrido islandés por la capital, ya que los viajeros que se dirigen a este país entran por lo general a través del aeropuerto de Reikiavik. Es una ciudad pequeña pero vibrante y animada. La urbe más septentrional del planeta ofrece un lugar tranquilo, sin los agobios característicos de las grandes capitales, y un panorama de amplias calles con profusión de zonas verdes. En el centro de la ciudad, el Lago Thjörnin ofrece a los viandantes un magnífico lugar de relax y esparcimiento en donde disfrutar en verano de las excelentes temperaturas. Porque en Islandia, a pesar de su proximidad con el Círculo Polar Ártico, la Corriente del Golfo atempera el clima y evita los extremos.

El Casco Antiguo de Reikiavik es el lugar perfecto para caminar y contemplar hermosos edificios, como el Parlamento o la Casa de Gobierno. También merece la pena visitar el Museo Nacional, por su espléndida colección de piezas relacionadas con la historia y la tradición escandinava, y la Casa Nórdica, donde siempre bulle la actividad cultural. Además, en Reikiavik se pueden contemplar también espectaculares muestras de arquitectura moderna como la iglesia de Hallgrímskirkja, con el aspecto de una enorme montaña de basalto; o el nuevo Radhus, en la orilla norte del lago Thjörnin. Y para una excursión inolvidable, es de rigor acudir a la Laguna Azul, a cincuenta kilómetros de la capital. Las aguas se mantienen a unos 35º C de temperatura por la actividad geotérmica del subsuelo, y se les suponen propiedades beneficiosas para la piel y el organismo. Su belleza y transparencia atraen a miles de visitantes a lo largo del año.

Saliendo de Reikiavik y dirigiéndonos hacia la zona este, encontraremos que esta región se caracteriza por una diversidad increíble de paisajes y ecosistemas. En sus costas podremos contemplar los maravillosos fiordos y los pueblecitos que albergan, mientras que en el interior las tierras onduladas unen extensiones de desierto pobladas de renos, con magníficos bosques. Es la tierra de las leyendas y de los personajes mitológicos... Hacia el Oeste, cambiando de rumbo, encontraremos también fiordos, en este caso poblados de aves marinas. La Península de Snæfellsnes, el origen de la aventura de Julio Verne, es conocida por su actividad y su paisaje volcánico. En ella destaca el Snæfellsnesjökull (Glaciar de Snæfellsnes), un volcán cuya silueta recuerda a la del Fujiyama japonés y que es uno de los símbolos del país. Quienes quieran disfrutar de la naturaleza más salvaje tienen en la región occidental de Islandia el mejor lugar para ello, así como para practicar deportes de aventura. Por su parte, la región norte del país cuenta con los mayores campos de lava del mundo y con muchos volcanes en activo. Enormes montañas y valles, grandes cascadas y ríos salvajes ofrecen mil y una posibilidades para disfrutar de la naturaleza, de forma activa o simplemente contemplativa. Y para terminar, una curiosidad para quienes piensen que ya lo han visto todo: en la ciudad de Húsavík se encuentra el único museo del pene del mundo, la "Faloteca Islandesa". Su fundador, Sigurour Hjartarson, pretende contar con "piezas" de todas las especies del mundo... Y va camino de conseguirlo.

Un recetario muy especial para amantes de las emociones fuertes

Un recetario muy especial para amantes de las emociones fuertes
La herencia danesa está muy presente en la cocina de Islandia, que por otra parte también tiene muchas aportaciones propias. Las técnicas de conservación y preparación de los alimentos, así como muchas de las materias primas que se consumen (entre las cuales destaca por encima de todas el pescado) tienen mucho que ver con las tradiciones de los habitantes de las regiones polares, como por ejemplo los inuit (esquimales). En Islandia, el pescado es ampliamente consumido de muchas maneras. Existe la costumbre de conservarlo en salazón, ahumado (el salmón ahumado de Islandia es conocido internacionalmente), secado, marinado, iIncluso fermentado! De hecho, uno de los platos tradicionales de Islandia, el hákarl, consiste en carne de tiburón que ha sido enterrada durante seis meses para su maceración. Hay que ser muy valiente para probarlo...

Sin embargo, en Islandia también podemos consumir preparaciones mucho más sencillas y fáciles de degustar, como la langosta, el bacalao (ahumado está también delicioso) o el mencionado salmón. Precisamente con salmón se preparan los populares gravlax, unos canapés que llevan salmón crudo, salsa de mostaza e hinojo. Además, los islandeses también consumen especies de pescado típicas de la región, como la trucha salvaje (bleikja)o el fletán, un pez de la familia del lenguado que allí se conoce como harðfiskur.

Si el pescado es importante en la dieta de los islandeses, las carnes no lo son menos. El cordero es la variedad más consumida, y durante el verano también es corriente el consumo de carne de caza, sobre todo de reno y perdiz. Las carnes también se ahúman y se emplean para la preparación de patés (el paté de cordero recibe el nombre de lambakæfa). De nuevo, los más atrevidos podrán poner a prueba su valor y su estómago enfrentándose al tradicional svie, cabeza de cordero o de oveja asada que se consume entera, o el hrútspungur, una especie de pastel elaborado con criadillas de cordero maceradas en suero. Lo que sí es muy popular y delicioso en Islandia es el pilsur, es decir, el perrito caliente islandés. El mismísimo Bill Clinton llegó a decir que era el mejor que había probado en su vida, y esto es muy significativo viniendo de un norteamericano...

Una de las especialidades más deliciosas y que más aprecian los visitantes de Islandia son los derivados lácteos. Los helados islandeses son magníficos, como también lo es el popular skyr, una especie de yogur o queso bajo en grasa, blando y espeso, que presenta múltiples variedades tanto dulces como saladas. Además, ningún viajero que se precie puede visitar Islandia y marcharse sin probar el brennivín, la bebida alcohólica tradicional que se elabora en el país. Se trata de una bebida destilada a partir de la patata y condimentada con alcaraveas. Los oriundos del país la llaman "La muerte negra"... ¡Por algo será!

Tradiciones vikingas y fiestas a lo largo del año

Tradiciones vikingas y fiestas a lo largo del año

La segunda quincena de enero y la primera de febrero es tiempo en Islandia para celebrar el antiguo Mes de Thor o fiesta de Thorrablöt. La comida y la bebida son las protagonistas de todos los eventos de esta fiesta, que tiene sus raíces en la tradición vikinga. Los platos antes mencionados (el tiburón fermentado bajo tierra o la cabeza de cordero) son habituales en las mesas, y estas fechas son las más indicadas para probarlos. A finales de febrero también hay una festividad importante en el país: la Fiesta de las Luces del Invierno. Son tres días de eventos, todos ellos dedicados a la luz, que se utiliza para iluminar las larguísimas noches boreales. El lugar de celebración es el parque Laugardalur, en Reikiavik.

La Semana Santa también se celebra en las tierras islandesas; además, en el mes de abril, concretamente el día 20, se da la bienvenida a los días más largos de la primavera y el verano. Ya en junio es el momento de que los marineros celebren su día especial, concretamente el día 5 de este mes, un evento que se festeja en todas las costas del país. El 17 de junio es la fiesta más importante del año, el Día de la Independencia, cuando se celebra la liberación de Islandia con respecto al dominio noruego, algo que sucedió en 1944.

Los meses de verano, julio y agosto, se celebra el acontecimiento cultural más importante del calendario festivo: el Festival de Música de Skalholt. Además, el 5 de agosto comienza el Festival Nacional en Vestmannaeyjar y en el mismo mes se celebra la Maratón de Riekiavik. Y ya hasta diciembre no encontramos más fiestas de gran relevancia; eso sí, a finales de año se celebran por todo lo alto las fiestas navideñas, con tradiciones antiguas y muy especiales como el "Gato Navideño" (un gato gigante que devora a quien el día 25 no lleve una prenda de ropa nueva que le hayan regalado y bordado) o los "viejitos islandeses". Se trata de trece duendes o trolls que antiguamente se mencionaban para asustar a los niños, pero que hoy día han tomado un cariz más agradable. Si antes robaban los tesoros de los hogares, hoy traen regalos para los niños y los adultos. Para terminar, la fiesta de Año Nuevo es sin duda la más importante y festejada del año.

Tradiciones especiales, sol de medianoche, géiseres y volcanes, fiordos y hielo... Islandia es tan mágica y mitológica como su nombre y todo lo que evoca. Viajar a este país es hacerlo a un mundo de hadas, duendes y encantamientos anclado firmemente en el presente, y que el viajero a buen seguro nunca olvidará.