Formentera:
Relajación y tranquilidad lejos de las multitudes
Kilómetros de playas, puestas de sol y rincones mágicos
El viajero que vaya a Formentera buscando lo mismo por lo que es
famosa su hermana Ibiza (las dos Pitiusas), tendrá que darse la vuelta y
cambiar de destino. Porque si algo tiene que ofrecer esta bellísima
joya del Mediterráneo es relajación y tranquilidad, lejos de las
multitudes y la famosa marcha que pueblan los veranos de la Isla Blanca.
Formentera es un pequeño paraíso situado en el archipiélago de las
Baleares, al sur de Ibiza: la más pequeña de las Baleares habitadas. Su
costa, con muchos entrantes y recortes, ofrece nada menos que ochenta y
dos kilómetros de costa plagada de extensiones de arena blanca y dorada.
En forma de recónditas calas o largas playas, la encontraremos
gentilmente bañada por las aguas cristalinas y turquesas del Mar
Mediterráneo. Sus poco más de nueve mil habitantes se consideran
afortunados de vivir en este auténtico paraíso natural, y por esa razón
en la isla se fomenta un turismo basado en el desarrollo sostenible y la
conservación del entorno.
De la costa al interior; de la playa al faro
Aunque en Formentera hay más lugares de interés que sus famosas
playas, lo cierto es que, si por algo es famosa esta pequeña pero
maravillosa isla, es por sus kilómetros de arenales. Su privilegiada
temperatura y la gran cantidad de días de sol con que cuenta al año,
convierten a las playas de la Pitiusa menor en paraísos para los
viajeros sedientos de mar, luz y horas de sol. Llama la atención lo
?salvaje? de estas playas, libres aún de construcciones que rompan la
línea del paisaje; el desarrollo sostenible que se está fomentando en
Formentera desde hace años y una política de conservación medioambiental
muy estricta hacen que siga manteniendo el encanto de un paraíso casi
virgen.
La cocina mediterránea más especial
Situada como está en el Mare Nostrum, es lógico que la gastronomía de
Formentera sea una auténtica representación de cocina mediterránea. No
en vano, la isla fue visitada e incluso conquistada por distintas
culturas de orillas de este mar, que aportaron a la cultura culinaria
sus ingredientes, técnicas y productos representativos. Formentera se
enorgullece de tener muchos platos personales y distintivos, así como
productos de elaboración artesanal que distinguen a su gastronomía de
una forma muy especial.
Tradiciones y música junto al mar
Como isla que es, Formentera debe su origen al mar, y sus habitantes
sienten al océano como su patrón y progenitor. Por este motivo, las
tradiciones marineras son características del año festivo en la isla,
siendo la fiesta de la Virgen del Carmen, que se celebra el 16 de julio,
la más importante junto con la de Sant Jaume.
