
Es el peor sitio con diferencia en el que he estado nunca, nada más llegar lo que me dieron ganas era de volverme a mi casa. No podría enumerar todo, pero para que os hagais una idea, el olor repugnante en todo el apartamento, sucio era poco, los cristales y la escalera de acceso hacía años que no se limpiaba y no exagero, los critales parecían empañados, daba asco tocar nada. La vistas desde el balcón eran a un descampado que daba pena... Se oía todo, las paredes eran como de papel y a altas horas de la noche llegaban los chavales "guiris" de fiesta y despertaban a todo el personal, era todo super antiguo, y los sofás-cama (que ya lo había leido en algún que otro comentario) parecían recogidos de la basura, además te levantabas con el somier de tablas clavado en el cuerpo. Insisto, nunca estuve en un sitio peor, no tengo ganas ni de volver a Benidorm en muchos años.
Una espacapada que podía haber sido agradable, de lo único que tenía ganas era de volver a mi casa.