
Es inconcebible que en un hotel de cuatro estrellas, la comida que se cambio por una cena, fuera tan pobre como la que tuvimos que sufrir el primer dia de llegada y que motivo, que junto a otros tres familias alojadas en el mismo, pusieramos una queja a la direccion del hotel, que no dió respuesta alguna a la misma, ante la escasa variedad (pobres primeros platos, basados en ensaladas y segundo platos consitente en rodajas de lomo adobado a la plancha y rosada rebozada y para terminar manzanas como unica fruta). Para colmo, ninguna persona de la dirección del hotel se dirigio a nosotros.
La moqueta de la habitación, además de necesitar ser cambiada por vieja, presenta grandes manchas de origen cuanto menos extraño.