
El personal del hotel es muy agradable y muy servicial. EStá en primera linea de playa y sus piscinas son muy buenas. El todo incluido tiene marcas, aunque los refrescos son de grifo. Los camareros son muy competentes.

Hay varias cosas:
-Primero el acceso, no hay forma humana de acceder y entrar con las maletas, ni tampoco para poder cargarlas. Además, no hay nada de parking.
-no hay ascensores suficientes para el hotel, siempre hay que usar las escaleras.
-las habitaciones son pequeñas, no caben ni las maletas.
-La comida es regular. Aunque hay algunos productos de calidad en las planchas(por ejemplo solomillo, atún o presa), creo que por la falta de personal en las mismas, éstos se les pasaban y estaban quemados casi siempre. Las cocineras se esmeraban y hacían crepes, huevos y tres cosas de plancha, pero no daban a basto, y el resultado no era el deseado. Faltaban organización por parte del cheff, que no aparecía por allí, no sea que le pegaran o algo. No se reponían las bandejas gastadas, especialmente si eran de algo mejor como gambas o cigalas. Luego, al día siguiente tenían que reciclar la comida sobrante de formas extrañas como haciendo arroz con pinchitos morunos o langostinos cocidos en una extraña salsa.