Se trata de uno de los principales edificios
residenciales de Gaudí y de las casas más imaginativas de la historia de la
arquitectura, es más una escultura que un edificio. Fue un proyecto de
Antonio Gaudí para la familia
Milá. La fachada es una masa impresionante, variada y
armoniosa de piedra ondulada sin líneas rectas, donde también está presente en
las formas de balcones imitando las formas vegetales del hierro forjado.
Las chimeneas diseñadas recuerdan a guerreros en un bosque de figuras sorprendentes. El edificio fue reconocido por la
UNESCO como
"Patrimonio de la humanidad" en 1984