
El desayuno y el bus nocturno gratuito para poder ir a la estación central en el ferry nocturno

La habitación muy muy pequeña.

Que el hotel es un barco y resulta diferente

Que es un hotel viejo

El encanto de dormir en un barco

El movimiento del barco a veces era molesto.

La ubicación, con transporte gratuito al centro de Ámsterdam inmejorable.

Que no disponga de wi-fi gratuito; además el precio del servicio de internet en el hotel era muy caro (20 ctms euro por minuto).

Calidad & precio

Dependes del ferry aunque pasa bastante a menudo.

Situación y originalidad.

Camas demasiado blandas. Cuarto de baño mínimo.

la situacion

habitaciones muy pequeñas ,personal no hablaba nadie español,desayuno justito

Las habitaciones con vistas a Amsterdam

Las habitaciones de la planta 1, a 1m del agua y sobre todo las que dan contra la dársena de atraque.

es curioso alojarte el un barco

no muy bien situado, habitacion pequeña (aunque confortable), sin grandes quejas pero no creo que merezca calificarse como un tres estrellas

Aunque esté al otro lado del canal no hay ningún problema de desplazamiento, porque hay ferry durante todo el día y toda la noche y, además, gratis.
Es el único hotel flotante que queda y merece la pena.

Nada que decir.