
Su ubicación es buenísima, a 5 min de la Fontana, el desayuno está bien, café, un bollo de pan, un croisant, biscotes, mermerladas de todas clases, paté, queso, cereales... , vamos que si vas en plan buffet no es, pero que el desayuno es más que suficiente. La atención muy bien, atentos y dispuestos a ayudarte en todo momento. La cama cómoda. Baño bien.

No tengo nada negativo que decir, quizás el ruido exterior, pero es lo que tiene estar en el centro.