
Al lado de Donosti. Lo mejor desayunar en la terraza con vistas al estupendo jardín. Habitación y baño limpios y nuevos

Parte exterior de las instalaciones envejecida. La entrada se hace por la parte más fea del hotel, lo que te deja un poco frío.

Tiene unas buenas vistas y lo mejor que puedes aparcar el coche sin problema

para algunas personas puede que este algo alejado del centro

la habitacion y el baño grande, todo muy limpio.

los precios de los desayunos y las comidas son excesivamente caro.

la sensacion relajante que se siente en ese hermoso lugar,su vista al mar y el entorno de arboles y flores

nada

la ubicación, porque aunque está un poquito retirado del centro, las instalaciones del hotel, su panorámica y sobre todo su tranquilidad lo compensan.

que no tengan servicio de comedor por lo menos para las cenas.

por la calidad precio es un hotel que esta bien,

la entrada para ir a la recepcion esta un poco dejada, parecia un hotel de dos estrellas