
Cuando llegamos a las 13.00h, nos dijeron que no tenian habitaciones y tuvimos que esperar hasta casi las 15.00h de la tarde para poder subir a la habitación. Un desastre! Pedimos una de no fumadores y nos dieron una de fumadores, que por supuesto olía algo mal y además daba a un patio interior. La limpieza de las habitaciones deja mucho que desear, no es lo mismo "hacer la habitación que limpiarla" y además la limpieza que le hacía falta a la que nos dieron no se hace desde luego en media hora. El polvo se acumulaba en las paredes y en el techo, muchos ácaros en el ambiente ya que hay moqueta y se notaba todo como muy denso, el cuarto de baño regular con muestras de deterioro del uso que no se arreglan en su momento.. en cuanto a zonas comunes estaban bien, pero en realidad de uso y disfrute de los huespedes solo la cafeteria, ya que no tiene ni spa ni gym ni ninguna otra sala más, que de conferencias..
El trato del personal tampoco es exquisito, no se muestran mal educados pero tampoco amables, sobre todo en recepción, donde por cierto se equivocaron al cargar el precio de dos cenas, a 20 euros, nos cobraron 10 y fui yo la que avisó; pues no nos dieron ni las gracias. El aspecto de las personas que atienden tampoco parece demasiado higiénico.
Y en la factura final, te entregan un tiket donde ni siquiera te desglosan los conceptos por los que pagas....en definitiva para ser un hotel de 4 estrellas deja que desear y no lo recomendaremos a nadie.