
EL HOTEL ESTA MUY BIEN UBICADO "CENTRICO", ES ACOGEDOR Y EL PERSONAL MUY SERVICIAL, EN RECEPCION ALFREDO Y CARLOTA NOS OFRECIERON TODA LA IN FORMACION NECESARIA PARA DISFRUTAR DE ESE LUGAR MARAVILLOSO.

la gente de recepcion es muy amable

El personal del hotel es muy amable y servicial, la habitación nos gustó mucho y el desayuno es completo. Resaltar también la ubicación y las vistas desde la ventana de la habitación.

Que se oiade vez en cuando un ruido que no supimos identificar incluso por las noches y también se escuchaban los ruidos de la habitación de contigua.

Todo. Es el segundo año que repito y cada vez que vuelva a Santiago me alojaré allí.

Nada

el hotel esta muy bien situado , es muy comodo y acogedor y esta reformado o hecho de hace no muco tiempo pues la instalaciones estan muy bien

La amabilidad del personal y la limpieza de sabanas y toallas.

La poca calidad del buffet del desayuno, donde además te cobran adicionalmente si pides un café con leche de cafetera, como alternativa al americano.

El hotel está a un paso del caso antiguo y a diez minutos caminando de la Catedral. El personal es muy atento. La habitación es muy superior a la de un hotel de su categoría: amplia, muy limpia, en estilo rústico, con todos los detalles y un baño completo estupendo. La relación calidad-precio es fantástica. Muy recomendable.

Es un hotel pequeño, por lo que el salón de estar también, aunque muy agradable de todas formas.

Un buen alojamiento en Santiago. En un lugar céntrico, pero lo suficientemente apartado de las zonas más transitadas para garantizar la tranquilidad. Restaurado con mucho gusto. Las estancias son muy amplias y acogedoras.

En las habitaciones con dos camas éstas son exageradamente pequeñas.