
Servicio: dejamos las maletas a las 8 de la mañana, imaginábamos que no estaría libre la habitación, pero lo que no esperábamos es que llegáramos a las diez de la noche y no hubieran hecho ni subir las maletas a la habitación en todo el día.
Pero lo peor fue la habitación: el mobiliario estaba bastante estropeado, y nada más llegar, nos fuimos a duchar y no hubo manera de apagar ni cambiar la temperatura. Tuvimos que llamar a recepción, y subió el chico con un destornillador y nos dijo que solía pasar, pero que lo arreglaba en seguida. A todo ésto, todo el baño encharcadísimo, el chico entró con los zapatos y obviamente manchó todo, la ducha, la alfombra del baño(que pisó calzado), todo el suelo del baño... y la habitación conforme salía. Le pedimos que nos cambiara de habitación y nos dijo que no, pero que la ducha ya estaba arreglada. Pero no limpiaron ni el baño (había entrado a la ducha con zapatos, imaginaros cómo se quedó)... ni se llevó la alfombra de la ducha negra de los zapatos... Le tuvimos que pedir nosotras toallas para poner nosotras mismas en el suelo, una guarrada!!!!!!!! Con lo fácil que hubiera sido pasar una fregona y ya está...