
Resaltar, la piscina y el bar, estan ubicados en la terraza, con unas vistas impresionantes, una decoración moderna, con toallas a disposición de los clientes. La situación del hotel fuera del escenario turistico, pero no muy alejado (4 paradas de metro y parada de bus a la puerta del hotel) es una elección magnifica. El personal atento y preparado a ayudar. El desayuno buffet caliente y frio, muy variado y con un yogur griego riquisimo.

Como es frecuentado por grupos, hacen del check in, una tarea lenta, pero en cambio, el botones, te recoge las maletas nada mas entrar y asi te despreocupas.