Tallin:
Un viaje al pasado medieval del Báltico
Ciudad histórica
Esta preciosa ciudad une en su corazón un espíritu medieval con todos los adelantos de la vida del siglo XXI. Los viajeros que acudan a ella en busca de tiempos antiguos, cuando las murallas, los castillos y las torres eran algo habitual, no quedarán defraudados.
Un Casco Antiguo de cuento de hadas
El Casco Antiguo es Patrimonio de la Humanidad, y a pesar de haber sufrido muchos ataques durante ocupaciones y guerras (la situación estratégica de Tallín en la costa báltica, en el Golfo de Finlandia, hizo que la ciudad fuera codiciada por muchos gobiernos), está completamente restaurado y muestra una magnífica mezcla de estilos: románico, gótico, barroco...
Tierra, mar y chocolate: la cocina más especial
Los restaurantes especializados en comida tradicional estonia sirven platos como las manos de cerdo (sült), la salchicha (sauerkraut, de herencia alemana) estofada, la sopa de guisantes y el verevorst o verivorst, una especie de embutido fresco similar a nuestra morcilla, elaborado con carne y sangre de cerdo.
Capital Cultural y ciudad de festivales
En el mes de enero tienen lugar festivales: el Festival de la Luz, que dura hasta febrero y en el que se sucede la quema de los árboles de Navidad y los espectáculos de luces; y el Festival de Música de Oistrahh, que celebra su cuarenta aniversario y se extiende por la primera mitad del mes.
