Lo más positivo que destacaría es la atención del personal, especialmente de mi camarero del restaurante Black Crab , Anggy, muy cercano, atento y profesional durante toda la estancia. También quiero destacar al ayudante de camarero de mi rango, creo recordar que se llama Anil, que fue muy amable y eficiente.Otro punto muy positivo que me gustaría destacar es la limpieza del barco. Se notaba constantemente el trabajo del personal de limpieza: veía gente limpiando las piscinas, los jacuzzis, las habitaciones y también las zonas de terraza. Todo estaba siempre muy cuidado y eso daba mucha sensación de confort y orden.
Lo más negativo de la experiencia con MSC fue que en la mesa 503 nos tocó compartir la cena con otra pareja, lo que restaba privacidad y comodidad a las cenas en familia. También me resultó incómoda una situación en el jacuzzi de la piscina interior: después de estar utilizándolo unos 20 minutos, y mi pareja había entrado hace 10 minutos, el socorrista nos pidió que l saliéramos para que entraran unas personas que estaban esperando, a pesar de que no había ninguna indicación de tiempo máximo de uso ni otros jacuzzis al completo en ese momento. Además, me hizo salir del jacuzzi para que pudieran entrar ellas y, una vez ya había salido, me indicó que me fuera a otro jacuzzi distinto; sin embargo, yo estaba en ese porque desde allí podía ver a mi hija, cosa que desde el otro no era posible, así que finalmente decidí no volver a entrar. Esto me generó bastante malestar y me pareció una falta de respeto hacia mí y mi pareja, ya que la misma indicación que me dieron a mí para cambiar de jacuzzi podría haberse dado también a las otras personas que estaban esperando.